Cae el interés por el reciclaje textil y las comunas checas enfrentan mayores costes
El descenso en la demanda de textil reciclado está encareciendo su recogida para muchos municipios checos. Desde enero, todas las localidades están obligadas por ley a disponer de contenedores para ropa usada, pero las empresas de recogida han comenzado a cobrar por un servicio que antes ofrecían gratuitamente. Algunos municipios pequeños, como Křtiny o Starovice, afirman que el coste se ha duplicado, superando los 400 euros por contenedor.
Mientras el volumen de textil recolectado ha aumentado un 50% a nivel nacional, su procesamiento y reutilización sigue siendo limitado. El Ministerio de Medio Ambiente promete nuevas ayudas y estudia imponer la responsabilidad extendida a los fabricantes de ropa. Por ahora, solo el 15% del textil recogido se reutiliza o recicla. El resto termina en vertederos, plantas de incineración o, en el mejor de los casos, se convierte en aislamiento térmico o se dona a organizaciones benéficas, informó la Televisión Checa.