Cada vez hay menos checos

Marca de la Exploración del número de habitantes checos

Cada vez hay menos checos. Y todo parece indicar que esta tendencia continuará. Estos son los resultados de recientes estudios a cargo de los principales institutos demoscópicos del país.

Gráfica de la evolución del número de habitantes, Gráfica: CTK
En el año 1991 la República Checa tenía aproximadamente 10,3 millones de habitantes. En los últimos 11 años se redujo el número de habitantes en casi 110 mil personas. Eso significa más o menos una décima de los habitantes de Praga. Según las previsiones el número de habitantes checos en el futuro seguirá descendiendo.

El demógrafo Zdenek Pavlík estima que en el año 2080 la República Checa tendrá sólo 7,4 millones de habitantes. La población checa es cada vez más vieja. En 1991 la edad promedio fue de 36,5 años, hoy es de 39 años. Los expertos advierten que casi una quinta parte de los habitantes checos sobrepasó los 60 años. En el año 2015 estará jubilado un tercio de la población. Esto significa que como irá envejeciendo la sociedad, trabajará cada vez menos gente.

Según los sociólogos sólo la mitad de los checos está en edad productiva. En el futuro será necesario que la gente se jubile más tarde. No obstante, las experiencias de los países de Europa occidental muestran una tendencia contraria, la gente quiere jubilarse cuanto antes. El Primer ministro checo, Vladimír Spidla, pretende aplicar una reforma del sistema de jubilaciones para que la edad de jubilación sea más flexible.

Marca de la Exploración del número de habitantes checos
Otro motivo de la disminución del número de los habitantes en la República Checa es la decreciente natalidad. La edad promedio para formar un hogar va aumentando. Las mujeres se casan en 27 años, los hombres dos años más tarde. ¿Y por qué nacen menos hijos? Los jóvenes consiguen mejor educación, por lo tanto pueden alcanzar un puesto de trabajo bien pagado y teniendo más dinero optan por viajar y divertirse. Otros jóvenes dan preferencia al trabajo, a la carrera y dejan la vida familiar para después.

El demógrafo Zdenek Pavlík opina que la situación es parecida en toda la Europa. Sin embargo, la sociedad y la economía tendrá que acomodarse, de otro modo podría faltarnos en el futuro la mano de obra necesaria.