Adolescentes colombianos y checos se unen para celebrar sus culturas
Diez adolescentes de Buenaventura, Colombia, llegaron a Praga para participar en un intercambio musical con el Conservatorio de Praga y la escuela musical de Pardubice.
El Conservatorio de Praga, la escuela musical de Pardubice y el Centro Musical Sinfónico Lleras, de Buenaventura, Colombia, colaboraron juntos en un concierto de intercambio cultural el pasado 4 de noviembre. Esta ocasión fue la segunda vez en que adolescentes de ambos países pudieron interpretar música clásica, música checa y algunas melodías colombianas; en ciertas ocasiones tocaron en grupos separados y en otras trabajaron como ensamble todos en conjunto.
Los esfuerzos para que el evento tuviera lugar vienen, inicialmente, de la complicada situación política de Colombia, según explica la embajadora Solángel Ortiz para Radio Praga Internacional.
“Nosotros tenemos un conflicto interno que lleva más de setenta años. En ese triste escenario hemos sido objeto de reclutamiento de menores: se llevan los menores o los seducen con una vida fácil, dinero fácil y todas esas cosas que son atractivas para jóvenes que están en zonas vulnerables.
A raíz de esto y de las resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU sobre niños en conflicto, Colombia inició un programa en 2011 que va enfocado a brindar a los niños con talentos, en este caso musicales, para que vayan a otras partes a tener la oportunidad de ver que hay otras oportunidades de vida, que hay otro mundo más allá del entorno que los acecha y los seduce”.
La ONG que actualmente colabora en estos proyectos es la Fundación Batuta, que se encarga de brindar educación musical a niños con talento en zonas vulnerables de Colombia, como el caso de Buenaventura (en la costa del Pacífico). Diez de los ochenta estudiantes del Centro Musical Sinfónico Lleras fueron escogidos por sus avances y su edad para participar en el intercambio cultural.
Ortiz revela que el hecho de llegar hasta Praga y conocer cómo funciona una sociedad con un gran reconocimiento musical y una alta calidad de músicos y profesores influye enormemente en el futuro de los adolescentes.
“Es muy importante para los niños, no solo como experiencia de vida, sino también por mejorar las destrezas y participar integrados con estudiantes, muchachos, chicos como de la misma edad. Ha sido muy positivo, ha tenido mucha acogida, porque el hecho de sensibilizar que no se trata de un paseo ni de una experiencia más, esto impacta, los impacta a ellos y ellos van a reproducir esta experiencia en Colombia.
El hecho de que Chequia esté aportando a Colombia esa oportunidad por los jóvenes que en un futuro, no sé, puede ser líderes nacionales, regionales, mundiales, eso fortalece la relación [entre ambos países]”.
Nancy Rentería, coordinadora y profesora de violonchelo y contrabajo del centro musical de Buenaventura, coincide en la importancia del intercambio y de colaborar con músicos extranjeros.
“Colaborar con los checos ha sido algo muy significativo para nuestros niños, porque eso permite también su crecimiento y su avance musical.
Con los checos tenemos cuatro obras que son muy importantes, porque cada una tiene un sentido diferente y les permite a los colombianos poder hacer música, a pesar de que de pronto no hablan el mismo idioma. La música los une en ese momento.
Esperamos que vean esa posibilidad de la música en su vida, de poder avanzar en su instrumento, de poder compartirlo con los otros niños que están en Buenaventura”.
Su viaje de una semana no solo se centra en el intercambio musical, sino que también incluye visitas a los lugares más emblemáticos de Praga. De esta manera pueden enriquecerse al máximo y adquirir una visión mucho más allá de lo que normalmente ven en su ciudad. De forma similar, los adolescentes checos prueban comida colombiana y descubren la cultura de un grupo de jóvenes que comparte la misma pasión por la música.















