Una joya del clasicismo y obra del padre de la arquitectura moderna checa, a la venta por 3,5 millones de euros

Una icónica villa cerca de Kolín y diseñada por el célebre arquitecto Jan Kotěra sale al mercado como último ejemplo del creciente fenómeno del mercado de propiedades históricas en Chequia.

Desde imponentes castillos hasta elegantes villas de antaño, el mercado de todo tipo de propiedades históricas viene siendo todo un fenómeno en el sector inmobiliario checo en los últimos años. No hace mucho informábamos que la disponibilidad y el número de estas ha aumentado a tal punto que en muchos casos sus precios se han reducido, y lo cierto es que cada vez son más las opciones y los interesados en adquirir un pedazo de la rica herencia del país.

Foto: Libor Sojka,  ČTK

El último ejemplo de ello nos llega de la mano de uno de los mayores arquitectos checos y del anuncio de una nueva oportunidad a la venta: una excepcional villa diseñada por el célebre arquitecto Jan Kotěra, conocida como el "castillo nuevo” y que viene de salir al mercado, ubicada cerca de Kolín, por unos 3,5 millones de euros.

Considerado un hito del clasicismo moderno checo, el edificio fue erigido entre 1910 y 1913 con el objetivo de combinar la sofisticación de una residencia moderna con la majestuosidad de las cercanas propiedades nobles, incluyendo el castillo medieval de Ratboř, que le valió su peculiar apodo. El arquitecto checo plasmó esta visión en una estructura de una sola planta con una marcada simetría, inspirándose en las villas palladianas italianas e incorporando sutiles elementos del emergente cubismo.

A todo esto se suma una decoración escultórica a cargo de Jan Štursa y las pinturas interiores de František Kysela, que enriquecen aún más el valor artístico de la construcción.

"No hay muchos diseños de Kotěra en el mercado inmobiliario, y había pocos arquitectos similares en la República Checa", explica Štěpán Hladký, director ejecutivo de JJH invest, que tiene en oferta una propiedad que vivió una historia intensa tras la Segunda Guerra Mundial. Sirvió como instituto agrícola, escuela y oficina municipal hasta su restitución en 1996 a los descendientes de los Mandelík, propietarios originales y que encargaron el proyecto al arquitecto checo, mientras que, tras ser vendida nuevamente, fue transformada en el lujoso Hotel Chateau Kotěra, ofreciendo alojamiento con treinta y seis habitaciones en un entorno privilegiado y con encanto.

Ahora, según señalan desde la propia JJH invest, ya solo queda saber cuál será el futuro de una construcción que, con toda probabilidad, seguirá el ejemplo de otros casos similares.

“Hay tres tipos de clientes entre los solicitantes potenciales. Algunos quieren seguir en el sector hotelero, que es la intención más común”, afirma Hladký, quien sin embargo advierte que esto también puede suponer una considerable inversión. Otra vía es la reconversión del espacio en una residencia para la tercera edad o en un centro médico exclusivo, aprovechando el entorno distinguido, aunque la posibilidad de que un particular se enamore de su valor histórico y arquitectónico y apueste por hacer de ella su residencia privada también está en juego.

Jan Kotěra | Foto: Vladimír Jindřich Bufka,  Zlatá Praha,  public domain

Por si fuera poco, la oferta, y el propio castillo, incluye un antiguo invernadero, una sauna con piscina cubierta y otra amplia piscina exterior, así como, por supuesto, una firma como la del célebre Jan Kotěra.

Figura trascendental en la arquitectura checa de principios del siglo XX, tuvo como maestro al renombrado arquitecto vienés Otto Wagner y apostó, en su regreso a tierras checas, a distanciarse del predominante estilo Art Nouveau para explorar otras tendencias. Fue con el paso de los años que su enfoque en la funcionalidad, la estructura clara y la estética moderna sentaron las bases para una nueva era arquitectónica en el país, al punto de convertir a Kotěra en el padre de la arquitectura moderna checa.