Una guía para los hispanos en el laberinto burocrático checo

Božena Honzírková

Después de ayudar a su novio irlandés a sobrevivir los trámites más intrincados de Chequia, Božena Honzírková descubrió casi por accidente su verdadera vocación: acompañar a los extranjeros en un sistema donde llegar tres minutos tarde puede arruinar una cita, y sonreír, la forma de sortear todos los obstáculos. Convertida en la aliada que muchos hispanohablantes necesitan para empezar una nueva vida en Praga, comparte los mejores consejos para perderle el miedo a la burocracia kafkiana.

En una taberna | Foto: archivo personal

Božena Honzírková admite que se siente un poco culpable de que, en diez años, su novio irlandés no haya aprendido checo. Entiende que una de las principales razones fue que ella se encargó de hacerle todos los trámites. Lo bueno es que, gracias a esa experiencia, descubrió su verdadera vocación: guiar a los extranjeros por los a veces laberínticos pasillos de la burocracia kafkiana.

De hecho, aclara que aún hoy su novio no se orienta del todo y sigue dependiendo de ella, porque muchos trámites en Chequia aún no pueden hacerse en inglés, incluidos —para su propia sorpresa— los que se realizan en la policía para extranjeros.

“Cuando fui con mi novio, él le empezó a hablar y la mujer le dijo: ‘no, česky, česky’. Yo pensaba que ahí no iba a tener que hablar porque es algo para los extranjeros y entonces él iba a poder comunicarse solo, pero en esa época no teníamos niños todavía y podía ir con él a todos lados. Ahora voy solo a hacer sus papeles porque me viene mucho mejor y es menos complicado”.

Algo que la sorprende, en este caso a favor, es que para hacer la mayoría de esos trámites para su novio, Božena no necesita ninguna autorización.

Trámites fundamentales

Pero ahora que se transformó, casi sin buscarlo, en una especialista en el tema, surge la gran pregunta: ¿qué trámites fundamentales son los que tiene que tener en cuenta un extranjero que desee venir a vivir a Chequia?

Una experiencia tatuada en su piel | Foto: archivo personal

“Depende mucho de qué quiere hacer aquí: si tiene un empleador o si viene solo a trabajar como freelance. Para nosotros lo más importante fue registrarlo a mi novio como extranjero en la policía porque ellos tienen que saber dónde vives si estás aquí; para que si, por ejemplo, surge algún accidente o incendio o algo, ellos puedan saber que, en determinado apartamento, también vive esa persona. Eso es lo más básico. Sin eso, no te mueves. Mucha gente no lo hace porque no sabe que tiene que tener un sello en el pasaporte que demuestre que están aquí”.

Lo cierto es que para realizar ese y muchos otros trámites hay algunos puntos a tener en cuenta.

“A veces no son muy simpáticos, pero no te hacen problemas a propósito. Algunos suelen tener alergia a las demoras y si, por ejemplo, llegas tarde o no tienes todos los documentos preparados, ya están como... ‘vale, cancelamos la fecha, vuelve en tres meses’. Para los checos es súper importante la puntualidad aquí en las oficinas”.

“A veces no son muy simpáticos, pero no te hacen problemas a propósito”.

Božena Honzírková

Aunque la impuntualidad en Chequia se puede pagar muy caro y, en general, el sistema es eficiente, Božena subraya una paradoja: en algunas oficinas públicas no se puede llegar más de tres minutos tarde a la cita porque el sistema la cancela de inmediato. Sin embargo, en ciertos casos, la persona puede llegar a esperar una hora hasta ser atendida.

¿Es tan simple abrir una cuenta bancaria en Praga?

Božena suele encargarse de muchos otros trámites como las constancias de paternidad cuando uno de los padres es extranjero. También gestiona la apertura de cuentas bancarias, un proceso que, aunque no lo parezca, a veces puede resultar bastante complicado.

Foto: Shutterstock

“Depende del banco, eso seguro. Y yo pensaba que era lo más fácil del mundo, pero cuando vi a un amigo tan confundido, entendí que para los extranjeros puede ser algo difícil. Depende de todo: de la persona con quien tratas, de cómo te lo explican y te dicen las cosas. Si eres extranjero, necesitas tu pasaporte, eso como mínimo. Y luego, en general, no necesitas confirmar dónde trabajas, aunque eso depende del tipo de cuenta que estés abriendo. Pero ahora mismo, la mayoría de mis amigos extranjeros se hacen cuentas totalmente online: mandas los documentos escaneados y vas. Pero lo más rápido es hacerlo en un banco: muestras tu documento, les dices que quieres una cuenta normal y corriente. Y si quieres también una cuenta de negocios, te la hacen sin problemas. Allí no necesitas nada, solo la licencia para autónomos que es un certificado diferente que se adquiere en otra oficina”.

Con la bandera de España | Foto: archivo personal

Si lo que se busca es abrir una cuenta para una sociedad de responsabilidad limitada, el trámite se vuelve un poco más complejo porque requiere documentación adicional: contrato social, la escritura notarial que acredita la creación de la empresa y el registro mercantil. En cambio, al hablar de cuentas bancarias básicas, señala Božena que cuanto más lejano sea el origen de la persona que intente abrirla, más obstáculos suelen aparecer. En teoría, para los ciudadanos de la Unión Europea debería ser sencillo. Sin embargo, aclara que incluso algunos checos pueden encontrar ciertas dificultades en determinados bancos.

“Sé que Air Bank es súper fácil, ahí no preguntan nada, lo recomiendo. La última vez fui con un amigo a hacer una cuenta en Raiffeisenbank y fue súper confuso. Yo misma tengo una cuenta ahí, y es verdad que quizás el problema fue que mi amigo es de Inglaterra y, después del Brexit, les preguntan muchas más cosas. Le preguntaron mucho del trabajo porque él trabaja online para una empresa en Inglaterra, y le pidieron traer algunos documentos de eso”.

Residencia en la tierra (checa)

Foto: Filip Jandourek,  Český rozhlas

En cuanto a la residencia temporal, explica Božena que se puede tramitar cuando la persona lleva tres años viviendo en Chequia. En ese caso, hay que tener un documento del empleador que confirme la relación laboral, pero aclara que quienes hayan trabajado como freelance la tienen un poco más difícil porque deben demostrar su permanencia en el país con documentos complementarios como facturas de servicios de telefonía y electricidad, y también de seguro de salud. Luego, en su opinión, obtener la residencia permanente es aún más fácil.

“Tienes que tener cinco años de residencia temporal o cinco años aquí sin ningún tipo de residencia, pero luego tienes que traer todos los documentos que confirman que estás aquí. Pero si tienes residencia temporal es súper fácil porque no necesitas nada más. Solo demostrar eso, que estabas aquí”.

Foto: jaydeep_,  Pixabay,  CC0 1.0 DEED

El siguiente paso suele ser el de la nacionalidad. Božena aclara que si bien no es tan difícil como a veces se cree, sí se necesitan muchos más documentos y cierta celeridad porque algunos de esos papeles pueden ir venciendo durante el proceso de la solicitud. Y, como corolario, agrega que que, en el caso de los niños, sucede algo muy curioso.

“Y uno tenía como un año y tenía que hacer su currículum con sus hobbies y todo. De verdad, eso es súper absurdo: me llamo así, me gusta mucho la comida con verdura y me encanta… y así”.

Pasando todo en limpio, Božena considera que los trámites en Chequia son en general muy eficientes, aunque también insiste en que, en algún punto, cada caso tiene algo de lotería.

Foto: Zuzana Jarolímková,  iROZHLAS.cz

“Todo depende de la persona que atienda: si le gustas hará hasta lo imposible para funcionar súper rápido, pero si no le gustas te va a buscar problemas. Me acuerdo cuando tuve a mi niño y llevé los documentos para el dinero de la maternidad y tuve que ir allí unas siete veces porque cada cada persona me decía que necesitaba un papel distinto. Me pidieron una extensa lista de papeles y cuando al fin tenía todo, me dijeron: ‘no, no, eso no es suficiente’ y, luego, la última vez, había una mujer súper simpática que me dijo que estaba todo perfecto y no entendía por qué me habían pedido tantas cosas. Pero, al final, si tienes paciencia todo se consigue, bueno, al menos desde mi experiencia, puedo decir que todo se puede conseguir”.

Sonría, lo estamos atendiendo

“Sonríe, cuando sonríes todo va mejor, aunque algunas veces te miren bastante mal y digas ‘ay madre mía’, aún así funciona”

Božena Honzírková

En este punto hay que prestar especial atención porque Božena tiene un consejo esencial para todos los extranjeros que deseen o necesiten hacer un trámite en Chequia. Y tan importante como el consejo en sí mismo, es su recomendación de seguirlo siempre al pie de la letra, cueste lo que cueste, contra viento y marea.

“Sonríe, de verdad, eso funciona súper bien. Cuando sonríes todo va mejor, aunque algunas veces estés con una sonrisa y te miren bastante mal y digas ‘ay madre mía’, sabes que aún así funciona, de verdad, porque así funciona. Y nunca, nunca digas: ¿por qué esto es tan complicado? No te enfades, muéstrate perdido y cuanto más perdido te vean mejor porque ahí es cuando tienen tendencia a ayudarte”.

Un tercer consejo que menciona —aunque, al mismo tiempo, le parece terrible— es que a las mujeres, en su opinión, les va mejor si llevan tacones. Aunque dice que no puede explicarlo del todo, ella especula que tal vez tenga que ver con la postura, pero lo cierto es que está convencida de que tanto hombres como mujeres se muestran más receptivos de esa forma.

Amor por los extranjeros

Luego de ayudar con los trámites a su novio y también a sus amigos, Božena explica que tomó la decisión de hacer de esta tarea una de sus ocupaciones principales porque se dio cuenta de que, además de ser sociable, disfruta mucho el vincularse con extranjeros y, entre ellos, con los hispanos.

En Granada | Foto: archivo personal

“He descubierto que me gusta mucho hablar con la gente cuando voy con ellos, que podemos tratar muchos temas y, como yo viví en el extranjero, cuatro años en Emiratos Árabes y dos años en España, echo mucho de menos esas historias que tanto me gustan acerca de dónde vienen las personas, y qué te cuentan, eso es súper dinámico. Siempre supe que quería trabajar con extranjeros porque es algo que me da mucha energía, y la verdad que me parece súper porque antes trabajaba como guía de turismo y ahí también a veces lo hacía al terminar el tour, pero esto lo disfruto mucho más porque, en este caso, no tengo que entretener a nadie, solo hablar normalmente”.

Ese mismo descubrimiento empezó a tenerlo, como ella misma cuenta, durante aquella experiencia inolvidable en San Clemente, un pequeño pueblo en la región de Castilla-La Mancha, con apenas 7000 habitantes y al que, además, viajó sin saber nada de español para sumergirse de lleno en el idioma.

“Fue perfecto, me gustó mucho. Vivía con dos chicas húngaras y un chico de Alemania, estuvimos como voluntarios en una guardería de niños. Y, bueno, éramos los únicos extranjeros en todos los alrededores y todo el mundo nos hablaba en español, solo en español, pero como si les hablaran a los niños. Solo la seňora de la limpieza no nos hablaba así, y creo que hasta el día de hoy no le entendería, eran súper manchegos todos. Y fue una súper experiencia, fue perfecta, me gustó mucho”.

En España | Foto: archivo personal

Aunque a Božena le habría encantado quedarse para siempre en España, terminó marchándose casi a la fuerza: por más que enviaba unos cincuenta currículums al día, cuando comenzó la crisis, no lograba conseguir trabajo. Esa frustración la llevó a aceptar un puesto como azafata en Etihad Airways y mudarse a Emiratos Árabes, una etapa que recuerda con mucho cariño. Fue allí, en un bar irlandés de Abu Dabi, donde conoció a su novio irlandés, un chef que trabajaba en un hotel. Dos años después, decidieron empezar una nueva vida juntos en Praga. Para recuperar un poco de lo que vivió en España, Božena quiere ayudar a los hispanohablantes que se instalan en la capital checa. Mientras tanto, practica el idioma gracias a una amiga chilena que visita su casa cada semana para enseñarle español a su hija de cinco años.