"Tetín"

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Basta que entre los checos y los conocedores de la cultura de Bohemia se mencione el nombre de Tetín, para que en la memoria de cada uno de ellos surjan la fortificación eslava, iglesias y empalizadas que las crónicas checas relacionan con el asesinato de la princesa Ludmila, abuela del patrón de la nación checa, San Venceslao. Y es precisamente esta legendaria localidad de Bohemia Central la que visitaremos hoy.

La localidad de Tetín, a unos 35 kilómetros de Praga, ocupa el lugar del recinto fortificado en el que se supone que se alzaba la legendaria fortaleza de Teta, hermana de la princesa checa Libuse a quien se atribuyen la fundación de la dinastía checa Premislita y las profecías del surgimiento de la magnífica Praga.

Los checos, conscientes de la importancia y del valor de la historia, dicen: "nuestra nación seguirá siendo nación mientras proteja sus monumentos", y guiados por la sabiduría que gestó este refrán han logrado preservar en Tetín y volver a sacar a la luz, hurgando en las entrañas de la tierra, valiosos monumentos y ruinas.

Gracias a ello hoy podremos admirar las ruinas del castillo medieval, las iglesias de Santa Ludmila, Santa Catalina y San Juan Nepomuceno y, con un poquito de suerte, hasta asistir a alguna de las típicas ferias que ese pueblo celebra con motivo de las fiestas onomásticas de los santos mencionados.

Si bien las investigaciones arqueológicas realizadas "in situ" arrojaron que el hoy en ruinas castillo medieval fue construido en la segunda mitad del siglo XIII, la primera mención histórica de su existencia data de principios del siglo XIV, y ello como castillo gótico en un promontorio ubicado en la orilla derecha del río Berounka, y como propiedad de los señores de Tetín, quienes –según todo parece indicar- eran hijos ilegítimos de los Premislitas checos reinantes.

Las crónicas hablan de que el rey de Bohemia y emperador romano- germánico, Carlos IV, compró el castillo y el feudo de los señores de Tetín en el siglo XIV, pero luego callan. No se sabe con certeza cómo fue que el originalmente monumental castillo gótico quedó convertido en ruinas... es posible que durante la Guerra de los Husitas, en los años 20 del siglo XV.

Más que las propias ruinas del castillo que los Premislitas tuvieron en Tetín, lo que atrae es la leyenda relacionada con él, o más bien con la antecesora fortificación. La leyenda cuenta el asesinato de la princesa Ludmila en la fortificación de Tetín el 15 de septiembre del año 921 por instigación de su nuera, la princesa Drahomíra, madre de San Venceslao.

Pero ya saben que Tetín no es sólo leyendas... De extraordinario valor arquitectónico, artístico e histórico es la iglesia de Santa Catalina, de estilo románico.

Si bien los historiadores y arqueólogos coinciden en que data de principios del siglo XII, no se excluye la posibilidad de que ocupe el lugar de un templo mucho más antiguo, precisamente de aquél que se supone que ya existía en vida de la princesa Ludmila. Y es que en el pequeño cementerio aledaño a la iglesia de Santa Catalina fueron descubiertas muchas tumbas que datan de los orígenes del cristianismo en Bohemia, es decir, del siglo IX, y del X.

En el interior de la iglesia, en el que destacan los arcos de medio punto originales, podemos leer en la pared este del presbiterio una inscripción que dice: "Antigua capilla ésta consagrada a Santa Catalina, virgen y mártir, cripta de Santa Ludmila, primera mártir y madre de la nación checa, y víctima de la intolerancia religiosa".

Continuando nuestro recorrido por Tetín, próxima al templo de Santa Catalina encontramos la iglesia de Santa Ludmila, de estilo barroco, construida en la década del 80 del siglo XVII.

En los laterales del altar mayor -en el que destaca un precioso cuadro de Santa Ludmila- figuran esculturas de Santa Ludmila y de su nieto, San Venceslao. Todo el conjunto es de estilo barroco.

Se dice que en la construcción del ara se aprovechó la piedra sobre la cual fue asesinada la princesa Ludmila, pero los especialistas opinan que se trata de una de las lápidas de la baja Edad Media que fueron descubiertas durante las investigaciones arqueológicas realizadas en el cementerio aledaño a la iglesia de Santa Catalina.

Y en la legendaria lodalidad checa de Tetín pasamos a visitar ahora otro de sus monumentos: la iglesia de San Juan Nepomuceno, originalmente consagrada al Arcángel San Miguel.

La original iglesia románica, estilo del que todavía conserva muchos elementos, por primera vez fue reconstruida en estilo gótico, y posteriormente fue remodelada en varias ocasiones.

Crónicas de la época de Carlos IV reflejan que en el año 1357 fungía como iglesia parroquial de Tetín. Sea como fuere, lo cierto es que la decoración interior del templo –frescos, pinturas y esculturas- es muy posterior, en su mayoría de estilo barroco.

Lo único que se ha conservado del templo original es su posición donde los especialistas coinciden en ubicar el lugar donde fuera enterrada la princesa Ludmila. Fue el príncipe de Bohemia y futuro santo, Venceslao, el que dispuso en el año 925 que las reliquias de su abuela Ludmila fueran trasladadas de Tetín a la basílica de San Jorge, en el Castillo de Praga. La princesa Ludmila fue beatificada y posteriormente canonizada.

La iglesia de San Juan Nepomuceno ocupa un lugar privilegiado: se yergue sobre el abrupto promontorio rocoso de Tetín, sobre el río Berounka, de manera que la vista panorámica que ofrece al que se acerca a Tetín procedente tanto del este como del oeste, es realmente romántica.

Al colorido histórico de la legendaria localidad checa de Tetín contribuyen en gran medida sus típicas ferias. De manera que lo ideal sería visitar el lugar el 16 de mayo, cuando por todo lo alto se celebra el onomástico de San Juan Nepomuceno... el 16 de septiembre, cuando se celebra el de Santa Ludmila, patrona de la nación checa... y el 25 de noviembre, día de la fiesta onomástica de Santa Catalina.

Otra razón para visitar este país.

Autor: Mónica Villegas Gallego
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