Tereza Vorlová, voluntaria checa en África: "La verdadera valentía es dar el primer paso a pesar del miedo"

La estudiante checa Tereza Vorlová acaba de ganar el prestigioso Premio Internacional del Duque de Edimburgo (DofE) por sus contribuciones como voluntaria en una escuela en África.

La estudiante checa Tereza Vorlová oyó hablar por primera vez sobre el programa Premio Internacional del Duque de Edimburgo (DofE) cuando aún estudiaba en la escuela preparatoria. El programa tiene gran prestigio y está destinado a ayudar a los jóvenes a encontrar su propósito en la vida a través del voluntariado, la actividad física o los viajes. En ese momento, Vorlová creyó que no reunía las cualidades para ser aceptada en el programa. Felizmente, se equivocó. En la actualidad, Vorlová no sólo forma parte del proyecto, sino que acaba de terminar su estancia de un año en una escuela en Tanzania, en donde ha asistido a los estudiantes locales en distintas materias, como matemática. Este esfuerzo y dedicación le han valido hacerse, nada menos, que con el Premio Internacional del Duque de Edimburgo. En conversación con la Radio Checa, la voluntaria contó que lo que la alentó a dar el primer paso en este proyecto fue su entorno, en donde podía ver numerosos ejemplos de gente dispuesta a ayudar.

Tereza Vorlová | Foto: DOFE

“Después de terminar mi licenciatura en la Facultad de Ingeniería Nuclear y Física, fui a un voluntariado en África, y allí conocí a una chica que cumplía el segundo nivel del programa, el de plata. En aquel momento me dije: ‘¿Por qué no empezar con otro programa?’ Dejé que la idea pasara por mi cabeza. Me du cuenta de que la mayoría de las actividades que DofE abarca ya estaban totalmente incorporadas en mi vida. El hecho de que me hayan premiado inmediatamente después de mi regreso ha sido un bonito plus, pero el mayor valor con el que me he encontrado durante este camino, es que uno no se queda sólo con sus buenas intenciones, sino que realmente comienza a actuar y a construir algo a largo plazo”.

Ayuda donde sea necesaria

La estudiante conectó el DofE con el proyecto “Niños de África”, que se dedica al apoyo de las escuelas en la región Mbulu, en Tanzania, y los niños que provienen de entornos golpeados por la pobreza o se encuentran socialmente excluidas. En muchos casos, se trata de huérfanos, niños con discapacidades o son albinos, algo que, según contó Vorlová, los convierte en víctimas de discriminación y exclusión. El proyecto también fue una sopresa para la reciente galardonada.

Foto: archivo personal de Tereza Vorlová

“’Niños de África’ es un pequeño proyecto del coro parroquial de la Iglesia Evangélica Silesiana en Třinec. Yo soy de Praga y no soy creyente. Me inscribí porque me interesó, ya que vi que se enfocaba en el trabajo escolar. No pensé en profundidad en qué iba a hacer allí. Lo único que sabía era que intentaría salir de mi zona de confort y ayudar donde fuera necesario. Pasé la selección y se me dio la posibilidad de viajar. Para mí, esta fue una de las evidencias de que la ayuda verdadera no tiene que basarse en practicar una religión o coincidir con un mismo punto de vista, sino en valores compartidos”.

Además de enseñar matemáticas, Vorlová también organizó un proyecto centrado en la separación de la basura. Asimismo, la estudiante participó en la construcción de un campo deportivo y un parque infantil. De momento, la joven sigue trabajando como voluntaria en “Niños de África”.

Algo que afecta especialmente a Vorlová es la desigualdad y la eterna insatisfacción de la gente que “tuvo más suerte en la vida” y nació en un país seguro, donde las necesidades básicas se dan por sentadas. “Nadie elige en qué familia, país o condiciones nacer, sin embargo, justo esta ventaja predetermina considerablemente la vida humana,” recalcó la estudiante. Además, dijo que estas experiencias le han ayudado a encontrar su pasión en la vida.

“Con alegría puedo decir que ya sé qué es lo que realmente me gusta. Hasta puedo decir que también sé qué me hace sentirme plena. Mi cerebro es analítico, vengo de las matemáticas y la física. Mi corazón necesita ver que mi trabajo trae beneficios a los demás. Creo que todos podemos concordar en que uno de los mayores valores que podemos aportar es que la gente preserve su salud. Por lo tanto, trato de enfocarme en el desarrollo de modelos que utilizan el aprendizaje de máquinas, así como sistemas de inteligencia artificial para farmacias y la atención médica. Esto es, para mí, una conexión natural de lo que creo que es mi lado fuerte, con lo que considero importante”.

"El que busca, encuentra"

Según cuenta Vorlová, los viajes jugaron un papel fundamental para que encontrara su vocación. Cuando dejó el ambiente conocido, se pudo dar cuenta de quién es, qué es importante para ella y quién quiere llegar a ser. La estudiante aconseja a todos los que todavía no han encontrado su pasión en la vida adoptar un método similar.

“Diría que el que busca, encuentra. No obstante, realmente hay que salir y buscar. Siento que no podemos encontrar la dirección correcta en el sofá o solo al reflexionar sobre qué podríamos hacer algún día. Hay que salir afuera y probar algo, conocer gente, viajar, ayudar. Cuanto más uno pruebe, mejor. A menudo, también nos damos cuenta de lo que no se nos da tan bien. Pienso que incluso los callejones sin salida son útiles porque nos enseñan cuál no es la dirección que tenemos que seguir. Por ejemplo, mi callejón sin salida son las áreas de la historia y el idioma checo. Y para quienes tienen miedo, esto es totalmente normal. Yo también tenía miedo. Creo que el verdadero significado de la valentía no es que uno no tema, sino que haga el primer paso a pesar del temor. Justo estas preocupaciones superadas a menudo nos fortalecen más que el éxito en sí”.

Foto: archivo personal de Tereza Vorlová

La estudiante contó que, pese a su programa tan ocupado, todo es posible con un buen plan y mucha disciplina. Admitió también que a veces le cuesta descansar y que necesita planear un rato de reposo especial en su calendario. La actividad física diaria, como practicar yoga y correr, así como los momentos que dedica a la meditación le ayudan mucho a vivir en el presente. La razón del porqué uno hace algo, según Vorlová, es lo que le permite mantenerse constante, incluso en los días cuando la motivación es escasa.

La estudiante tiene palabras de aliento para todos los que buscan desarrollar sus aptitudes y vivir nuevas experiencias.

“No esperen hasta que tengan más tiempo, más experiencia o más claridad. Este instante perfecto no llegará en la mayoría de los casos. Comiencen con lo que tengan, ahí donde se encuentran. No tienen que cambiar el mundo entero de inmediato, es suficiente ayudar a una persona a que se una a un proyecto o proponer una idea para su escuela o comunidad. La actividad no es sólo una manera a través de la que damos a los demás. Es también una herramienta de observar nuestros logros, darnos cuenta de lo que es realmente importante y saber adónde queremos ir. Al que todavía está dudando de si inscribirse al DofE, le aconsejo que lo haga. Lo peor que puede pasar es que conozca sus límites. Es muy probable, sin embargo, que se dé cuenta de que son mucho más amplios de lo que pensaba”.

Autores: Zuzana Kojanová , Lora Lúkova
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