San Martín salado: la “fiesta gastronómica del año” en la República Checa también se encarece
Agricultores y restaurantes afrontan otra temporada marcada por la alta demanda y la presión de las importaciones en la que el precio del plato estrella del Día de San Martin volverá a encarecerse.
Se acercan un año más las celebraciones del Día de San Martín, que cada 11 de noviembre marcan una festividad imperdible y que, además, marca el inicio de la temporada vinícola en la República Checa. Como de costumbre, son muchos los checos que disfrutarán de un típico plato de ganso asado en esta fecha, aunque a estas alturas la inflación ha hecho que los checos también se hayan acostumbrado a que este tipo de celebraciones sean más caras cada año.
En este 2025 no será una excepción, ya que se registra un aumento de precio de los gansos de hasta un 10% respecto al año pasado. El kilogramo de ganso doméstico refrigerado, que en 2024 partía de 10 euros, costará ahora entre 10 y 14 euros, dependiendo del tipo de crianza y del punto de venta. Este incremento, según Gabriela Dlouhá, presidenta de la Unión Avícola Checo-Morava, se explica nuevamente por factores como el alza de los costes de los criadores, la mano de obra y la energía.
“El precio de los gansos domésticos será un poco más alto que el año pasado, hasta un máximo del 10%. Los criadores tienen mayores costos, tanto laborales como por el aumento de precios de, por ejemplo, las mezclas de alimento, que para los criadores más pequeños es más alto”, afirmó Dlouhá.
Según datos de la asociación, este año nacieron 145.000 gansos en el país y se importaron otros 10.500 para su engorde. Sin embargo, esta cuota no cubrirá la demanda interna, lo que obligará a aumentar las importaciones. Hungría sigue siendo el principal proveedor, con aproximadamente el 60% de las aves importadas, seguida de Polonia, Eslovaquia y Francia, mientras que durante la temporada de San Martín, de octubre a diciembre, se importan alrededor de 2000 toneladas mensuales de carne de aves acuáticas, frente a unas importaciones mensuales de entre 300 y 1000 toneladas en el resto del año.
El alza de precios se notará por igual tanto para aquellos que decidan asar el ganso en casa como para quienes prefieran disfrutarlo en un restaurante, donde la demanda ha hecho ya de esta fecha para muchos “la fiesta gastronómica del año” en Chequia.
“En muchos establecimientos, es demasiado tarde para reservar mesa a mediados de octubre. Esto es especialmente cierto para grupos grandes. Las celebraciones del Día de San Martín se han convertido en la fiesta gastronómica del año en la República Checa”, declaró Luboš Kastner, divulgador gastronómico y copropietario del Grupo H5, quien destaca que si en 2024 una ración completa de ganso en Praga costaba entre 20 y 28 euros, este año pocos menús bajarán de los 40 euros.








