Récord subterráneo: tres espeleólogos checos completan el mayor recorrido de cuevas del país
Por primera vez en la historia, tres espeleólogos checos recorrieron en una sola expedición el tramo subterráneo entre Nová Rasovna y el abismo Macocha, atravesando seis cuevas y seis sifones, en el marco de la más extensa travesía de cuevas registrada hasta el momento en República Checa.
Tres espeleólogos checos lograron un hito histórico al completar la travesía subterránea más extensa conocida en la República Checa. Durante el fin de semana, la expedición unió la entrada en Nová Rasovna con la salida en el famoso abismo Macocha. Fueron casi dos días bajo tierra, enfrentando complejos obstáculos naturales, como seis cuevas interconectadas por seis sifones inundados. El trío de espeleólogos, compuesto por Jan Sirotek, Radek Nejezchleb y Petr Chmel, recorrió siete kilómetros bajo tierra, de los cuales aproximadamente uno se completó bajo el agua. Para lograrlo, pasaron una noche dentro de una de las cuevas, desde donde continuaron su ruta hacia Macocha el sábado, emergiendo poco después de las 16:30 horas. Según Jan Sirotek, uno de los espeleólogos, este acontecimiento tiene un fuerte valor simbólico por el complejo proceso de preparación que hubo detrás.
“Es la primera vez que completamos el recorrido del Agua Blanca y del río Punkva en una sola pieza y eso tiene un valor simbólico. Es la culminación de los esfuerzos de los investigadores y también la expresión de la cooperación de todos los grupos de espeleología que han participado en la exploración”.
El logro se considera el cierre simbólico de una búsqueda que ha ocupado a generaciones de espeleólogos, incluidos pioneros como el médico y arqueólogo Jindřich Wankel y su nieto, Karel Absolon. La exploración sistemática del sistema de cuevas conocido como Amatérská, el más extenso del país con cerca de 52 kilómetros de longitud documentada, comenzó en 1969 gracias al trabajo de la agrupación espeleológica de Plánivá.
Según Sirotek, una de las mayores dificultades de esta expedición consistió en que, en algunos tramos, no se buceaba desde hacía 40 años, por lo que fue necesario volver a encontrar la ruta y colocar nuevas cuerdas guía. Además, aunque no se registraron accidentes graves, el equipo enfrentó ciertos contratiempos.
“No nos pasó nada crítico, pero sí tuvimos algunos problemas menores. Algunas cosas cayeron bajo el agua y tuvimos que buscarlas porque nos dio pena dejarlas allí, lo cual nos retrasó”.
La travesía requirió una organización meticulosa y una colaboración sin precedentes. Más de 80 espeleólogos de 15 clubes afiliados a la Sociedad Checa de Espeleología participaron como parte de los equipos de apoyo, asegurando que cada segmento del recorrido estuviera cubierto y coordinado. Tras este logro, el trío de espeleólogos se plantea como posible próximo reto completar el Triángulo Mágico, es decir, conectar la ruta actual con otras dos, tal como describe Radek Nejezchleb.
“Podemos verlo como un triángulo. Un lado corresponde al arroyo Sloupský, el otro atraviesa el arroyo Agua Blanca y cae en el Punkva, mientras que el tercero, y a nosotros no deja de hacernos gracia plantearlo en estos términos, sería la conexión de la sección que va entre el arroyo Sloupský y el Agua Blanca”.
Con esta travesía, la comunidad espeleológica checa celebra no solo un logro técnico y humano, sino también una prueba tangible del legado de exploración que, desde hace décadas, busca desvelar los secretos del subsuelo de Moravia. La posibilidad de cerrar de una buena vez el "triángulo mágico" queda así abierta para futuras expediciones.
Relacionado
-
La Venus de Dolní Věstonice, de 29.000 años, revela un preocupante secreto
Un grupo de científicos checos acaba de descubrir uno de los secretos mejor guardados de la Venus de Dolní Věstonice, una de las obras de arte más antiguas del mundo.








