Quién es quién en el fútbol checo: los clubes y sus propietarios, inversiones, motivaciones y proyectos
El panorama del fútbol nacional y el de sus propietarios e inversores es de lo más variopinto, aunque, en contra de la tendencia, este está cada vez más en manos checas. Hoy lo repasamos al completo.
Es debatible eso de que el fútbol checo no atraviesa su mejor momento en lo deportivo, ya sin ningún representante en los grandes torneos continentales y una selección que no termina de convencer de cara a las grandes citas. Sin embargo, no admite discusión que este continúa siendo un ámbito y negocio más que suculento o, cuanto menos, del que muchos quieren formar parte.
Así ha sucedido en los últimos tiempos, en los que el césped checo se ha convertido en un terreno de juego no solo para deportistas, sino también para magnates, grandes fortunas o empresas que han decidido irrumpir en un más que movido panorama nacional para apostar por el mundo del balón. Es por eso que hoy analizamos y hacemos un repaso de Chequia y sus clubes, sus mandamases o sus motivaciones para invertir decenas de millones de coronas (y euros) en un deporte que parece vivir tiempos convulsos.
Partiendo de los dos clásicos gigantes, la capital praguense no solo acoge la rivalidad Sparta-Slavia, sino también la de dos de las mayores fortunas del país. Por un lado, el multimillonario checo y aficionado eslavista Pavel Tykač, compró el Slavia de Praga el pasado 2024 por unos 80 millones de euros a una empresa china, (motivado por su arraigo familiar y viéndolo como una inversión a largo plazo “sin ánimo de lucro”), mientras que en la vereda de enfrente aparece el Sparta de Praga, rival acérrimo y bajo el control de Daniel Křetínský. El conocidísimo magnate dueño de EPH maneja el club desde principios de los 2000 y fue nombrado el pasado 2024 como el checo más rico, encabezando la clasificación de la revista Euro de este año con una fortuna de unos 16 mil millones de euros.
Fuera de la capital, hay diversidad en cuanto a propietarios y motivaciones. Algunos lo ven como un símbolo de estatus o una plataforma para establecer relaciones comerciales, mientras que para otros es una inversión que, aunque no siempre genera beneficios directos, puede abrir puertas en otros ámbitos. También hay casos en los que se trata de simple arraigo o “amor” a un territorio o del deporte, pero los hay de lo más variopinto.
Encontramos, por ejemplo, a Ondřej Kania, empresario del sector educativo y actual dueño del Slovan Liberec para el que la compra del club responde a un enfoque de negocio con potencial de rentabilidad. Por su parte, empresarios como Zdeněk Zemek (1. FC Slovácko), Václav Brabec (Baník Ostrava) o Igor Fait (FC Líšeň) han adquirido en los últimos años equipos con la aparente intención de fortalecer el deporte y apostar por el desarrollo de sus respectivas regiones natales.
En este sentido, incluso hay casos en los que la gestión de los clubes está estrechamente ligada a la política local, como ocurre con el FC Municipal Karviná, donde el alcalde de la ciudad, Jan Wolf, ha llegado a enfrentar acusaciones de conflicto de intereses por los fondos municipales destinados al club. De igual forma, llama la atención también el l FK Hradec Králové, que pertenece a la ciudad y se encuentra en busca de un inversor privado que asuma la gestión y evite la dependencia de fondos públicos.
Yendo quizás algo más a la anécdota, lo cierto es que el fútbol nacional ha sido escenario también de episodios que van de lo truculento a lo rocambolesco, incluyendo asuntos de corrupción, sobornos y hasta relaciones con el crimen organizado.
Tenemos por ejemplo el caso de Miroslav Pelta, exdirectivo del Jablonec y expresidente de la FAČR, que fue condenado en 2023 por un caso de malversación de subsidios deportivos, y aún hoy sigue teniendo una participación en el Jablonec.
Igual de llamativo es el caso de Miroslav Kříž, antiguo dueño del Viktoria Plzeň que desapareció en 2010 en circunstancias misteriosas. Desde entonces, el club ha cambiado de dueño varias veces y actualmente está controlado por el grupo suizo-austriaco FCVP GmbH.








