Pavel Bobek: Un dandy del country con espíritu rocanrolero
Siempre un caballero elegante, pero con alma rockera. El cantante Pavel Bobek supo unir el mundo del rocanrol, el country y R&B de una manera irrepetible a nivel nacional. En noviembre se cumplen 12 años del fallecimiento de este peculiar intérprete checo.
Jamás ha sido un rebelde, todo lo contrario. Graduado como arquitecto, el distinguido cantante daba la impresión de encarnar un contrapunto de los tradicionales rockeros con guitarra al hombro. Sin embargo, fue él uno de los que más contribuyeron al desarrollo del rocanrol en las tierras checas.
Bobek comenzó a cantar con el grupo Olympic que se convirtió con el tiempo en uno de los íconos musicales a nivel nacional. El intérprete se impuso en los años 60 en las tablas del famoso teatro Semafor, en el que entonces abundaban estrellas de la escena checoslovaca.
A fines de los años 60, Bobek comenzó a grabar sencillos en solitario, a menudo se trataba de versiones checas de éxitos estadounidenses. Canciones como Llévame para adelante, mi camino (una versión del tema Take Me Home, Country Roads, de John Denver) se convirtieron en todo un clásico del repertorio de la música moderna nacional.
En los años 80, Bobek actuó con varios big bands, grababa con la orquesta de Karel Vágner y participaba regularmente en festivales internacionales, como una de las grandes estrellas del country, rock y rhythm & blues.
Tras la Revolución de Terciopelo, en 1989, incluso tuvo la posibilidad de grabar en Estados Unidos. En 2012, el ínterprete de numerosos éxitos entró en el Salón de la Fama, sólo un par de meses antes de su muerte, el 20 de noviembre de 2013.








