“Este camino no lleva al Norte. Lleva al Este”. Los medios públicos checos claman por su independencia
Decenas de miles de personas por toda la República Checa se sumaron a las protestas de este martes en contra del nuevo modelo de financiación de medios públicos que quiere instaurar el gobierno. Las manifestaciones y actos reivindicativos acompañaron a la huelga de la Radio Checa y la Televisión Checa, que tuvo un seguimiento mayoritario. Los participantes temen la pérdida de independencia y la degradación de los medios de comunicación públicos.
Repetición de programas antiguos, música y un servicio de noticias mínimo, eso es lo que se encontró la población checa este martes al encender la radio o la televisión públicas, ambos líderes de audiencia en sus respectivos formatos. La huelga declarada por la organización Veřejnoprávné, que agrupa trabajadores de la Televisión Checa (Česká televize) y la Radio Checa (Český rozhlas), tuvo un seguimiento especialmente amplio: participaron en ella 2257 empleados de la televisión, de un total de 2900, y 1376 de la radio, la práctica totalidad.
A la huelga de medios se sumó de forma solidaria otra de estudiantes, convocada por el Comité de Solidaridad Estudiantil, mientras que varias decenas de teatros se declararon en alerta de huelga y mostraron públicamente su apoyo.
La suspensión de servicios vino acompañada de protestas y manifestaciones celebradas por todo el país, y en las que participaron no solo empleados de los medios de comunicación públicos, sino también plataformas estudiantiles, organizaciones culturales y numerosos ciudadanos de forma espontánea. La más numerosa fue la concentración de Praga, que llenó la mitad inferior de la plaza de Venceslao, y que reunió a unas 15.000 personas. En Brno, unos 10.000 manifestantes llenaron la plaza de la Libertad. Destacaron también los actos de Ostrava, Olomouc, Liberec y Karlovy Vary. Hubo protestas también en localidades relativamente pequeñas, como Cheb o Jihlava.
Los asistentes rechazan el proyecto de ley promovido por el Gobierno que cambiaría el modo de financiación de los medios públicos. Estos actualmente forman su presupuesto a partir del canon, unos pagos fijos por hogar de unos 8 euros mensuales. La intención del primer ministro, Andrej Babiš, es cancelar estas tasas y hacer que los medios dependan del presupuesto público, además con una cuantía un 15% inferior a la actual.
Según la plataforma Veřejnoprávné, la dependencia presupuestaria respecto al Gobierno convertiría fácilmente a los medios públicos en una herramienta de este, acabando con la independencia política de la que disfrutan en la actualidad. Su temor es que suceda como en Eslovaquia, que en 2023 eliminó el canon y tan solo un año después reformó el sistema de medios públicos, haciéndolos dependientes del Gobierno.
Así lo expresó durante el acto de protesta en Praga el periodista de la Televisión Checa Michal Kubal.
“Toda la vida he trabajado de corresponsal, así que haré un comentario geográfico. Nos dicen que (con el modelo de financiación) nos quieren llevar a Escandinavia. Pero este camino no lleva al Norte. Lleva al Este. Ya hemos oído aquí todo lo que viene ahora, la amenaza en la que se encuentran nuestras relaciones. Estamos preocupados por el futuro. Pero el día de hoy demuestra que sí, que estamos preocupados, pero no tenemos miedo”.
Muchos manifestantes portaban sombreros de papel de periódico, una alusión a Večerníček, un conocido personaje infantil de la televisión pública, pero también el meme de las 4:36. Esa fue la hora de la madrugada en la que se programó la votación del proyecto de ley, que se anunció además con menos de un día de antelación. Los detractores del nuevo modelo de financiación señalan precisamente la forma en la que se ha procedido, por sorpresa y con nocturnidad, y la falta de diálogo con las instituciones implicadas.
En este sentido, el primer ministro Andrej Babiš y el director de la Radio Checa, René Zavoral, intercambiaron acusaciones acerca de la falta de disposición a un acuerdo. Babiš calificó a Zavoral de “activista” y este a las reuniones con el primer ministro, de “dictados”.
Con motivo de la huelga, René Zavoral volvió a reivindicar la necesidad de preservar el canon como forma de financiación principal de los medios de comunicación públicos.
“No está fuera de lugar decir que la ley crea presión sobre un presupuesto estatal que tiene ahora un déficit récord, añadiéndole una carga de 370 millones de euros. Y esperemos que la cifra se mantenga. Pero es que si el Gobierno cancela el canon, ya nadie lo va a arreglar, nunca será renovado, y provocará un gran daño en el sistema mediático checo, que ha estado funcionando bien desde hace 30 años”.
La radio y la televisión públicas no solo lideran en audiencia, sino que según el Instituto Reuters de la Universidad de Oxford, encabezan el ranking de los medios de comunicación checos más creíbles, con un 58%. También se encuentran entre las instituciones públicas que generan más confianza en la ciudadanía, por delante del Senado, la Cámara de Diputados y el Gobierno.
“Nadie quiere controlar los medios”
Después de la manifestación del 25 de octubre, que congregó a miles de personas en la plaza de la Ciudad Vieja de Praga, Andrej Babiš lanzó la idea de que el canon sea voluntario, lo que puede considerarse una pequeña cesión en su planteamiento. Este lunes, la jornada anterior a la huelga, el primer ministro reiteró su postura y negó que planeara controlar los medios públicos.
“Es todo hipocresía, no hay ninguna amenaza para la democracia. Nadie quiere controlar los medios de comunicación públicos, ni estatizarlos. Todo por lo que la gente protesta y quiere hacer huelga no es verdad. Y es fácil de demostrar. Me gustaría apelar a los estudiantes, que saben buscar información, para que comprueben esa información, y que lleguen a la conclusión de que, por desgracia, se han dejado utilizar y embaucar”.
Andrej Babiš remarcó que eliminar el canon era una promesa electoral que ahora se está cumpliendo, y que se trata de una forma de tasación injusta, que tienen que abonar hogares sin televisor o personas normalmente no pagarían impuestos, como los jubilados. Considera también que la ley se presentó en junio y que la oposición tuvo tiempo de prepararse.
Tomio Okamura, líder de Libertad y Democracia Directa (SPD), y socio de Babiš en la coalición de Gobierno, afirmó en entrevista para el portal iDnes que las manifestaciones no cambiaban nada. Recordó además que, según una encuesta de la agencia STEM/MARK, el 54% de los checos apoya el fin del canon de radio y televisión, frente a un 34% que lo conservaría.
Sin embargo, y también según cifras de STEM/MARK, el 68% de la ciudadanía preferiría que la radio y televisión públicas continúen funcionando fuera del control del Estado o de propietarios privados.
Ahora el proyecto de ley de financiación de medios se encuentra en manos de la correspondiente comisión de la Cámara de Diputados para su segunda lectura. Después debería pasar al Senado, que previsiblemente lo rechazará, al estar controlado por la oposición, y al presidente, que ya ha declarado que lo vetará. De entrar en vigor en su actual forma, lo hará seguramente en 2027.
Las protestas organizadas por Veřejnoprávné fueron respaldadas por una decena de organizaciones internacionales, entre ellas la Unión Europea de Radiodifusión (EBU), la Unión Europea de Periodistas, Reporteros Sin Fronteras, así como por sindicatos de periodistas y medios de comunicación públicos de todo el continente.











