25 años del 11 de septiembre, el día que cambió el mundo: un checo grabó por casualidad ambos aviones estrellándose contra las Torres Gemelas
Pavel Hlava es un ciudadano checo que grabó por casualidad, con una cámara de video, y sin advertirlo sino hasta mucho después, el impacto de los dos aviones contra las Torres Gemelas en Nueva York el 11 de septiembre de 2001. Este año, con motivo del 25 aniversario de los ataques terroristas que cambiaron el mundo, Havla ha decidido regresar a la zona cero para reflexionar. Aquí cuenta su historia.
11 de septiembre de 2001. El primer avión impactó la torre norte a eso de las 8:46 de la mañana hora local de Nueva York. El segundo avión se estrelló contra la otra torre casi 20 minutos más tarde, a eso de las 9:03. Y ambas instancias, que cambiaron el mapa geopolítico del mundo de un plumazo (ya nada volvió a ser igual), quedaron grabadas en la cámara de aficionado de Pavel Hlava, un ciudadano checo que llevaba cinco años viviendo en Nueva York cuando por casualidad fue testigo del horror.
Su cámara captó el primer avión, él no se dio cuenta (se ve a lo lejos, hay que fijarse bien). Para el segundo avión ya estaba más preparado, todas las cámaras apuntaban entonces al incendio en una de las Torres Gemelas, que se creía accidental. Ahora Pavel Hlava recuerda para Radio Praga Internacional.
“Ese día iba en coche a Pensilvania con mi jefe, Mike Cohen, por trabajo. Llevaba una cámara y grabé Nueva York. Cuando grabé el primer avión antes de entrar en el túnel, no lo vi en la cámara, no me di cuenta. Entramos en el túnel, salíamos y Mike estaba escuchando la radio. A mitad del túnel ya lo estaban anunciando, así que le dije: Date prisa, sal rápido del túnel. Tenía la cámara y lo iba a grabar. Justo después de que se detuviera, no sé, unos minutos después, el segundo avión pasó volando sobre nuestras cabezas. Fue un golpe tremendo. Después del susto, Mike me dijo: Pavlík, vas a recordar este día el resto de tu vida. Eso fue lo que me dijo, lo tengo grabado en la memoria. Y cuánta razón tenía".
"Ahora, con quien hablo del 11 de septiembre, con todo el mundo, absolutamente con todos, nunca nadie me ha dicho que no recuerde lo que hizo ese día. Así que no solo yo, sino el mundo entero recuerda, ¿verdad? Tienen ese día grabado en la mente. ¿En qué momento comprendí que había grabado algo completamente extraordinario? Poco después viví con un amigo informático y quiso tomar prestada mi grabación, así que se la pasé, la revisó, la comprobó y de hecho encontró el primer avión ahí, está bastante lejos, se puede ver un poco ahí y me dice: Mira, tú también tienes el primer avión ahí, ¿verdad? Y yo le digo: Muéstrame. Me lo mostró y, la verdad, entonces no le presté mucha atención”.
500 dólares
Pavel Hlava no sospechaba que poseía una grabación que iba a despertar el interés de todo el mundo, que lo suyo era una rareza excepcional, porque nadie más, que se sepa, había grabado ambos aviones estrellándose contra las torres gemelas.
“Yo era parte de una comunidad checa allí y, por ejemplo, cuando alguien cumplía años, le regalaba la grabación como recuerdo. Los checos la veían entre ellos, se la prestaban unos a otros, hasta que llegó a manos de un fotógrafo llamado Walter Karling. Pasaron dos años. Y él descubrió cuánto valía la grabación y hasta despertó el interés del FBI, porque nadie más había grabado ambos aviones estrellándose contra las torres. El primer avión fue filmado por los franceses que estaban haciendo un reportaje con los bomberos, estaban grabando para un canal francés. Pero ellos no grabaron el segundo avión, probablemente estaban filmando cosas diferentes allí, cosas distintas entre todo el revuelo que se había armado. Y el segundo avión volaba desde el otro lado, ¿verdad?".
"Así que Walter Karling descubrió que yo era el único que había filmado ambos aviones. Sí, así que no fue hasta 2003 que se hizo público que yo era la única persona en el mundo que tenía ambos aviones. En ese momento, dos años después del ataque, Walter Karling me contactó porque lo vio, se enteró por una profesora, porque ella enseñaba inglés y un checo se jactó de tener la grabación aquí y ella inmediatamente se la ofreció a Walter Karling, pero Walter Karling quería llegar a alguien que tuviera el original, ¿verdad? Era una cinta de vídeo (en aquel entonces eran cintas VHS) y él solo quería tener el original en casa. Cuando me contactó, me preguntó si quería publicarla. Me dijo que podría tener algún valor. Dije: Bueno, si me devolvía 500 dólares, lo que invertí o compré para esa cámara Sony en ese momento, ¿por qué no? ¿Verdad? Así que, ¿por qué no intentarlo? Y así fue cómo sucedió todo dos años después del ataque. Pero el precio era probablemente mayor a 500 dólares. Sí, sin duda”.
Derrumbamiento
Y Pavel Hlava también alcanzó a grabar el derrumbamiento de una de las torres, cuando ya huía de Manhattan.
“Bueno, salimos del coche, estaba grabando con la cámara y nos encontrábamos en la salida del túnel Battery. Estábamos a unos 100 o 150 metros por debajo de las Torres Gemelas y la policía nos echó, diciendo que necesitaban despejar el paso para los bomberos de Brooklyn y demás, así que nos fuimos. Pensé que ese día no llegaríamos a ninguna parte. Pero Mike, mi jefe, seguía al teléfono y Manhattan es una isla y todo estaba cerrado, sí, los túneles, los puentes, todo estaba cerrado, así que fuimos al Puente de Brooklyn. Seguíamos allí de pie, Mike seguía al teléfono con su familia. Y tal vez, no sé, después de media hora me dijo que nos sentáramos un rato a descansar. Bueno, tal vez, no sé, después de media hora, nos subimos al coche y condujimos. Y en ese momento yo seguía grabando, grabando, grabando con la cámara al hombro, y mientras nos alejábamos, el primer edificio se derrumbó, y lo tengo grabado también”.
Volver a la Zona Cero
Y luego en el año 2003, el FBI incluso lo contactó, diciendo que querían tomar prestada su grabación, así que se la prestó al FBI. Dijeron que querían averiguar la velocidad del avión, la altitud, etc. De regalo le dieron un libro del FBI sobre las Torres Gemelas, como recuerdo.
Y ahora, 25 años después, Pavel regresa a Nueva York, a la Zona Cero.
“Quería experimentar ese ambiente, esa atmósfera. Es el 25 aniversario y quería volver a verlo con mis propios ojos”.
Esa es la historia de Pavel Hlava, el checo que grabó ambos aviones estrellándose contra las Torres Gemelas, el día que cambió el mundo. Y vivió para contarlo.








