La iglesia de Tini: la mayor fan de Martina Stoessel es checa y está en Praga

Sára con Tini

Desde que vio Violetta, la joven checa Sára Špaldoňová convirtió a Tini en su gran referente: viajó a Austria para asistir al primer recital de su vida, conoció gente que jamás hubiera conocido y hasta cumplió el sueño de ir a Argentina, donde la artista sostuvo durante todo un show un vaso hecho por ella. En esta charla revela, además, cómo fueron sus encuentros con Martina Stoessel en Praga, ciudad donde la cantante filmó una misteriosa película de Jackie Chan que aún no vio la luz.

Sára,  la fan checa de Tini | Foto: Juan Pablo Bertazza,  Radio Prague International

El 11 de noviembre de 2013, cuando Disney estrenó Violetta en Chequia, la vida de Sára Špaldoňová cambió para siempre. Con su mejor amiga esperaron el primer capítulo con suma ansiedad: la serie prometía repetir el éxito absoluto de Hannah Montana y no defraudó. Lo que Sára no sabía era que ese episodio no solo era el comienzo de una serie, sino más bien el inicio de una pasión que la llevaría muy lejos.

“Yo empecé a ver Violetta desde el principio con mi mejor amiga de la escuela primaria, y siempre cada día en el colegio hablábamos de lo que había pasado: con quién estaba Violetta, si se iba a quedar con León o con Tomás, y luego también nos escribíamos sobre eso… era una locura total”.

Considera Sára que una de las causas de semejante locura era la fuerte identificación que sentían con Violetta porque ellas también amaban la música y la danza, más allá de cualquier frontera.

“Al principio ni nos dábamos cuenta de que la serie estaba doblada y, por lo tanto, que era de otro país. Recién más adelante, nos dimos cuenta de que cantaban en español, pero creo que durante la primera temporada no lo pensamos mucho; fue más bien en la segunda y tercera temporada, cuando ya teníamos doce o trece años, que empezamos a tener redes sociales y comenzamos a seguir a Tini en Instagram, en Facebook, y entendimos que ella era de Argentina. En ese momento empezamos a querer más a Tini como persona que al personaje de Violetta”.

Wien, Wien, nur du allein

En todo caso, Sára cree que el verdadero fanatismo comenzó cuando la serie ya estaba bastante avanzada y se anunció la gira europea Violetta Live que no la llevaría a Praga, pero sí a la cercana ciudad de Viena.

La mayor fan de Tini es checa y está en Praga | Foto: Juan Pablo Bertazza,  Radio Prague International

“Y decidimos que queríamos ir, de verdad queríamos viajar. Pero éramos muy pequeñas, no teníamos dinero y no podíamos ir solas. Así que empezó la etapa de convencer a nuestros padres de que teníamos que ir al extranjero para ver Violetta Live, lo cual fue bastante difícil. Hasta hoy las dos recordamos cómo cada día volvíamos a casa después del colegio y les pedíamos a nuestros padres, y ellos simplemente decían que no, no íbamos a viajar a ningún sitio. Pero por suerte mi mamá siempre me apoyó en muchas cosas, así que pasaron unos meses y mi mamá compró las entradas, y la mamá de mi amiga las suyas. Así que finalmente pudimos ir. Y ahí llegó ese momento de profundización, ese momento en el que realmente nos quedó claro que esto era algo que de verdad amábamos.”

Además de llevarlas en auto y pagarles las entradas, sus padres les resolvieron también el alojamiento y, gracias a todo ese apoyo, Sára pudo vivir el primer concierto de su vida. Desde entonces, asegura que ya asistió a  unos quince recitales en el marco de la gira FUTTTURA, y aunque el show es casi siempre el mismo, asegura que no se cansa nunca de verlo.

Diario de una fan

Feliz foto | Foto: archivo personal de Sára Špaldoňová

En el año 2018, sin embargo, Sára no tuvo que ir a ningún lado para poder ver a su ídola porque la propia Martina Stoessel llegó a Praga. No para dar un concierto, sino para rodar The Diary, un drama romántico de Jackie Chan ambientado en los años treinta que, sin embargo, nunca llegó a estrenarse. Cuenta Sára que, en esa época, Tini compartía mucho contenido en redes sociales, así que enseguida se dio cuenta de que no sería tan difícil encontrarla en persona. Y durante uno de esos días de intensa búsqueda por la Ciudad Vieja, tuvo que interrumpir la cacería para ir a buscar a su hermanito al colegio.

El momento del abrazo con Tini | Foto: archivo personal de Sára Špaldoňová

“Y luego me llamó mi amiga diciéndome que tratara de tranquilizarme pero que la habían encontrado, así que tenía que volver inmediatamente. Obviamente no me tranquilicé y mi mamá aún se ríe de eso. En medio de Anděl monté una escena terrible: estaba llorando, tuve un ataque, estaba completamente fuera de control. Mi mamá tuvo que parar un taxi de esos muy caros. Hoy en día, si pides un Bolt, es barato, pero esos taxis que paran en la calle suben el precio en cuanto ven que el cliente está dispuesto a pagar lo que sea. Y desde allí hasta la Ciudad Vieja es muy cerca, pero el taxista pidió una fortuna. Mi mamá, al verme así, tuvo que ir al cajero, sacar dinero y pagárselo, y él me llevó al restaurante donde Tini estaba comiendo ese día con su mamá. Fue realmente una locura.”

Con Tini en las calles de Praga | Foto: archivo personal de Sára Špaldoňová

Cuando entraron con su amiga a ese restaurante italiano ubicado en una de las zonas más caras de Praga, la vieron a Tini almorzando con su mamá. Ellas, con todo el merchandising encima, se sentaron un poco más lejos, recibieron a algunas amigas más y estaban tan nerviosas que ni pensaron qué decirle al camarero que enseguida se acercó a la mesa para preguntarles qué se iban a servir. Lo primero que se les ocurrió fue pedir el postre que estaba comiendo Tini y compartirlo entre tres.

“No teníamos dinero. Y, de pronto, ella se levantó de la mesa, se dio vuelta y dijo algo como: ‘Oh, están aquí, no las había visto’. Creo que era imposible no escucharnos, pero fue muy amable con nosotras. Y ese fue el primer y mejor encuentro con ella en Praga porque andaba con mucho tiempo y no tenía prisa: se puso a hablar, se sacó fotos con nosotras, al igual que su mamá. Y en un momento Tini nos dijo que podía grabar una Instastory con nosotras, lo cual era algo increíble. Quería que le enseñáramos a decir ‘Ahoj, Praho’. Y luego grabó el video con nosotras: es un video preciosísimo que después lo subió a su Instagram. Fue una experiencia maravillosa.”

Con Tini en su primer encuentro en Praga | Foto: archivo personal de Sára Špaldoňová

Además de disponer de bastante tiempo, aquel fue un encuentro casi íntimo, al menos en comparación con el segundo que sucedió en la llamada calle más estrecha de Praga, ahí donde hay un semáforo y muchos turistas. Como todos ellos, Tini también se sacó una foto y luego fue a comer al restaurante  con su madre. Al salir, Tini se encontró con una verdadera multitud y solo quienes estaban suficientemente cerca llegaron a sacarse una foto con ella porque enseguida llegó un auto a buscarla.

La película sin estreno

Con su mejor amiga | Foto: archivo personal de Sára Špaldoňová

A ese encuentro siguieron algunos más en el hotel donde se alojaba, aunque siempre muy limitados por la falta de tiempo. Durante esa visita a Praga, sin embargo, Tini no ofreció ningún concierto y Sára opina que, desde que se desligó de Violetta, en general no da muchos conciertos en Europa, como si no tuviera confianza en que le pueda ir bien. De hecho cuenta que muchas veces anuncia una gira europea que solo incluye, en realidad, ciudades españolas. Lo cierto es que, gracias a todos esos encuentros, Sára conoció a la que hoy es su mejor amiga: una chica de Moravia que se unió en su búsqueda de Tini y a la que jamás hubiera conocido de otra forma.

Durante el rodaje, Tini grabó en Terezín y en varios puntos de Praga, incluido el Puente de Carlos, entre trajes y aviones de época, en lo que iba a ser una película entre histórica y romántica. El film ya está terminado pero aún no tiene fecha de estreno. Y aunque se emociona con la sola posibilidad de ver una película que le recuerde sus encuentros con Tini en Praga, Sára en ese único punto no es muy optimista.

“Nosotras ya pensamos que no saldrá. Porque han pasado tantos años, y siempre, de vez en cuando, aparece algún rumor de que algo va a suceder, pero luego nunca pasa nada. Y además Tini ahora es una persona completamente diferente. Si compararas una foto de Tini de entonces y de ahora, es otra pesona… Ni siquiera reconocerías que es ella, ha cambiado muchísimo”.

Muñeca brava

Con la muñeca de Tini | Foto: archivo personal de Sára Špaldoňová

Sára lamenta que Tini tampoco sea tan famosa como Taylor Swift como para creer que la demora de la película se trata de una perversa campaña de marketing para generar expectativas. Incluso podría pensarse que Tini es para las nuevas generaciones de checos lo que, en su momento, fue Natalia Oreiro, aun cuando Sára no sabe ni quién es.

“Yo no la conozco, pero siempre, cuando estoy en mi trabajo, donde hay sobre todo gente mayor y cuento que la sigo a Tini, y les explico que es una cantante argentina; ellos, basándose en eso, siempre mencionan a esa mujer, que al parecer es muy conocida en nuestro país y a la que la gente mayor conoce mucho porque siempre me la recuerdan todos. Tendré que escucharla alguna vez.”

El sueño argentino

Antes del concierto | Foto: archivo personal de Sára Špaldoňová

A todo esto Sára ya tiene entradas para ir a ver a Tini, en enero del año que viene, a Madrid, en el marco de su FUTTTURA TOUR, pero sin lugar a dudas en el podio de su fanatismo se encuentra el viaje que hizo, junto a su mejor amiga, nada menos que a Argentina.

“Era nuestro sueño, pero de esos sueños que nunca sabes si realmente se van a cumplir. En aquel entonces solo viajaba por Europa y pensaba que nunca lograría ir a Latinoamérica, era algo completamente irreal. Así que decidimos abrir una cuenta bancaria conjunta y con cada sueldo enviábamos una cantidad de dinero que habíamos acordado. Y ahorramos bastante tiempo poniendo allí una parte muy grande de nuestro salario, así que luego teníamos que vivir con lo justo.”

Sára en el obelisco de Buenos Aires | Foto: archivo personal de Sára Špaldoňová

Entregadas a las vicisitudes del azar, Sára y su amiga compraron las entradas para el FUTTTURA Festival por miedo a que se agotaran, pero sin tener aún los pasajes aéreos ni tampoco la certeza de que iban a poder viajar. Luego de mucho estrés y sacrificio para conseguir el dinero y el permiso de sus padres, consiguieron un vuelo con diez horas de escala en Estambul, durante la cual le compraron por Twitter dos entradas más para poder ir también otro día, a una chica de Buenos Aires, ciudad a la que finalmente lograron llegar.

“El primer objetivo, aunque era de noche y estábamos súper cansadas, fue ir a ver el obelisco. Fue genial. Luego todavía caminamos un poco esa noche, lo mirábamos y decíamos: ‘ya estamos aquí’. Fue increíble. Y ya al día siguiente era el primer concierto. Teníamos que pagarle a la chica las entradas, lo cual fue bastante gracioso porque no teníamos pesos argentinos. Y conseguir pesos argentinos fue una misión imposible porque en Chequia no hay y allí estaba todo cerrado. Así que al final le dimos dólares estadounidenses, fue caótico. Y ese día, ese concierto, fue absolutamente genial, vimos a una artista increíble”.

Amabilidad argentina

“Aquí en Chequia nos asustaban diciendo que Argentina era peligrosa y la verdad es que quedamos completamente en shock al ver lo increíblemente amables que eran las personas allí”.
Sára Špaldoňová

Eso sucedió en 2025 en el predio Tecnópolis, auque Sára aclara que no eran conciertos sino verdaderos festivales con tres escenarios que duraban todo el día y donde había distintas actividades, como un gran museo de Tini donde se exponían todos sus vestidos, micrófonos, discos de platino, además de mucha fiesta y merchandising de todo tipo, siempre con una puesta y decoración extraordinarias. Como si eso fuera poco, allí conocieron a dos chicas argentinas con las que se siguen hablando hasta hoy.

“Aquí en Chequia nos asustaban diciendo que Argentina era peligrosa y la verdad es que quedamos completamente en shock al ver lo increíblemente amables que eran las personas allí: nos cuidaban muchísimo y no hubo ni un solo día en el que nos sintiéramos inseguras. Viajamos en moto, en taxi, caminamos de noche por Buenos Aires, incluso solas, por callecitas y de verdad nunca tuvimos miedo. También nos sorprendió que los fans europeos de Tini suelen generar situaciones tensas: discuten, se pelean, se adelantan, hay muchos conflictos; pero en Argentina, en cambio, no pasaba nada de eso. Los fans allí son increíblemente amables, dulces, súper tranquilos, muy generosos, no sobreactúan. No era ese típico ambiente en el que nadie quiere que otra persona tenga suerte; al contrario, ellos deseaban que vos conocieras a Tini, que lo disfrutaras, cosa que en Europa no es tan común.”

La gran fan checa de Tini | Foto: archivo personal de Sára Špaldoňová

El vaso medio lleno

Vestida de Tini | Foto: archivo personal de Sára Špaldoňová

Como solo estuvieron diez días en Argentina y además la pasaron tan bien, ya sueñan con regresar. Y en cuanto a Tini, aunque esa vez no hubo encuentro en persona, se volvieron con un recuerdo que para ellas vale tanto o incluso más.

“En todos los conciertos de Tini a los que vamos, decoramos vasos de esos con tapa y bombilla y los adornamos según la etapa en la que ella se encuentra para que combine con el estilo. Y siempre intentamos entregárselo en el concierto. Ya habíamos logrado hacerlo dos veces en Madrid, y también teníamos uno preparado para Buenos Aires. Y se lo dimos, y ella lo tomó, y al día siguiente actuó incluso con ese vaso durante todo el concierto. De hecho, tenemos un video precioso donde ella toma el vaso de nuestras propias manos, luego lo mira y nos lo muestra. Fue realmente hermoso.”

“Imaginate estar en tu habitación de niña, decorando un vasito con piedritas, luego se lo entregás… y por la noche mirás el móvil y ves que Tini subió a su Instagram fotos profesionales del concierto con tu vaso”.
Sára Špaldoňová

Sára forma parte de varios grupos y páginas checas que se encargan de traducir enseguida las canciones y entrevistas que van saliendo de Tini, aunque a veces se encuentran con expresiones muy argentinas que les cuesta mucho entender como les sucedió, hace poco, con la palabra “posta”. En cuanto a las canciones dice que le cuesta elegir solo una, pero le encanta “Si tú te vas” y, por supuesto, “Buenos Aires”, que se volvió todo un símbolo de su sueño finalmente cumplido.

“Para nosotras el mayor sueño era darle ese regalo, entregarle ese vaso. Y pudimos hacerlo ya tres veces: ella actuó ya tres veces en el mundo con él. Y fue increíblemente hermoso: imaginate estar en tu habitación de niña, decorando un vasito con piedritas, luego se lo entregás… y por la noche mirás el móvil y ves que Tini subió a su Instagram fotos profesionales del concierto con tu vaso. Y vos pensás: ‘Yo decoré esto en casa, de noche, después del trabajo… y ahora ella está actuando con él’. Ese fue uno de nuestros mayores sueños y es cierto que para nosotras eso significó incluso más que encontrarnos con Tini. Porque lo valioso era esa sensación de que Tini había valorado tu trabajo y sabía un poquito de vos. Fue un sentimiento muy hermoso para nosotras. Y después, claro, tenemos un sueño muy de fans: que algún día Tini invite a alguien de nosotras al escenario, para que podamos cantar juntas. Obviamente, eso nos encantaría.”