Cada vez más pequeños y caros: la tendencia de los nuevos pisos en Chequia

El interés por los pisos nuevos sigue creciendo en la República Checa, pero su tamaño se reduce año tras año. Según datos de desarrolladores, en la última década los apartamentos de obra nueva han perdido el equivalente a una habitación completa: la superficie media ronda ahora los 56 metros cuadrados, una caída notable respecto a años anteriores.

Al mismo tiempo, se multiplican los microapartamentos, unidades tan pequeñas que en algunos casos ni siquiera cumplen los requisitos mínimos para ser consideradas viviendas. Uno de los ejemplos más extremos es una unidad de 9 metros cuadrados en el barrio de Prosek, en Praga, donde baño, cocina y zona de descanso se concentran en un espacio mínimo. Estas unidades suelen venderse como estudios, ateliérs o alojamientos temporales.

El encarecimiento del mercado inmobiliario es una de las razones principales detrás de esta tendencia: la vivienda se ha encarecido más de un 10% interanual tanto en Praga como en Brno, lo que empuja a muchos compradores a conformarse con superficies reducidas.

Los desarrolladores también están introduciendo nuevas distribuciones para aprovechar mejor el espacio, como el formato 1,5+kk, que intenta separar mínimamente las funciones del hogar dentro de pocos metros. En algunos proyectos del barrio de Smíchov, hasta 70 de cada 100 unidades tienen menos de 25 metros cuadrados.

La tendencia no se limita a las construcciones nuevas: en edificios antiguos también aparecen microviviendas de 10 a 15 metros cuadrados. Para muchas familias, la única forma de hacer viable la vida en espacios tan reducidos es recurrir a soluciones arquitectónicas creativas, como altillos, mobiliario modular o terrazas amplias que compensan la falta de metros interiores.