Los 50 años de Máj marcan el auge y la nueva era de los centros comerciales: más visitantes, más facturación y modernización

Máj

Los emblemáticos almacenes praguenses celebran su aniversario en un contexto de crecimiento en el sector, con aumento de visitantes y facturación, mientras la modernización de los espacios existentes y el auge de los parques comerciales marcan el futuro del retail en el país.

La capital praguense y la propia Chequia celebran durante estas fechas el cincuenta aniversario de la inauguración de los grandes almacenes Máj, un símbolo del comercio minorista checoslovaco nacido en 1975 y ubicado en la avenida Národní que vivió hace escasos meses una remodelación, la cual no ha estado exenta de polémicas.

Estos legendarios almacenes, sin embargo, ejemplifican la buena salud de la que parecen gozar este tipo de espacios en Chequia, los cuales vienen registrando un crecimiento significativo tanto en afluencia de público como en volumen de negocio, así como una clara apuesta por la modernización e incluso una reorientación hacia otros formatos.

Así, según señalan los últimos datos, los centros comerciales checos experimentaron un aumento del 1,3% en el número de visitantes durante el pasado 2024, acompañado de un incremento cercano al 4% en su facturación total.

"El índice de visitantes fluctuó en valores ligeramente positivos a lo largo de 2024. En diciembre de 2024, hubo un 1,1% más de visitantes a los centros comerciales que en 2023", afirmó Jan Kubíček, presidente de la Asociación de Centros Comerciales, quien destacó además que la proporción de espacios vacantes dentro de estos se mantuvo por debajo del 4%.

Según el propio Kubíček, estos datos subrayan la resiliencia y el atractivo de dichos espacios, los cuales viven en la actualidad un claro proceso de transformación en Chequia.

"Para mantener su funcionalidad, su valor y su atractivo para visitantes e inquilinos, es necesario realizar algún tipo de renovación y modernización significativa cada diez o quince años. Incluso los centros comerciales más antiguos han tenido que adaptarse gradualmente a las necesidades actuales, tanto en términos de sostenibilidad y uso de tecnologías modernas, como de distribución interior, oferta de servicios como aparcamientos o zonas de restauración", añadió.

Sin ir más lejos, esta tendencia se evidencia en anuncios recientes como el de la profunda remodelación que experimentará el centro comercial Arkády, en la misma Praga, tras su adquisición por el fondo Trigea, con una inversión millonaria con la que buscará equipararse a sus competidores en la capital checa. Asimismo, el centro comercial Černý Most también anunció meses atrás que planea una importante ampliación que lo convertirá en el segundo más grande del país, con la incorporación de nuevas tiendas, restaurantes y hasta nuevos atractivos como salas de cine de lujo.

Más allá de esta apuesta por la modernización, también destaca la proliferación de “nuevos” modelos de negocio con un concepto y público radicalmente distintos. Tal y cómo señala Kubíček, en las zonas céntricas de las grandes ciudades checas ya no parece haber demanda de nuevos espacios de este tipo. Además, estos centros comerciales cumplen una función concreta y específica, centrándose más bien en la clientela turística y en las compras ocasionales o puntuales, mientras que aquellos ubicados en urbanizaciones y en las afueras de las ciudades, en cambio, cumplen la función de una especie de centro comunitario local, donde los residentes de las inmediaciones resuelven sus necesidades y realizan sus compras cotidianas.

Actualmente, la República Checa cuenta con un total de 110 centros comerciales, aunque los analistas indican que el crecimiento futuro se centrará más bien en los parques comerciales, también llamados “Retail Parks”, cuyo número ya asciende a 280 en el país. En el pasado 2024, se completaron o ampliaron 80.000 metros cuadrados de estos formatos, el mayor incremento anual en los últimos quince años, mientras que se prevé añadir otros 70.000 metros cuadrados este mismo año.