El Gobierno busca quitar la protección policial al organismo que fiscaliza al Estado

La Oficina Suprema de Auditoría de la República Checa (NKÚ) podría perder a partir del próximo año el servicio de protección policial del que dispone actualmente, según la agencia de noticias ČTK y el portal Seznam Zprávy. La propuesta del Ministerio del Interior contempla que la institución tenga que contratar seguridad privada, con un coste estimado de unos 793.000 euros anuales. El ministro del Interior, Lubomír Metnar, afirmó que la medida no responde a una decisión política, sino a un análisis de seguridad realizado por la Policía.

El presidente del NKÚ, Miloslav Kala, criticó la propuesta y aseguró que la institución no fue informada previamente del plan. Según Kala, se trata de un nuevo intento de debilitar una institución independiente mediante recortes que podrían limitar su capacidad de realizar controles sobre el uso de los recursos públicos.

Metnar defendió que la Policía debe concentrar sus capacidades en los lugares donde exista un mayor riesgo y explicó que el edificio del NKÚ presenta actualmente un nivel de amenaza bajo, además de contar con sistemas modernos de seguridad. Según la propuesta, los agentes destinados ahora a proteger la sede del organismo podrían pasar a encargarse de la seguridad de la sede del Banco Nacional Checo.

El NKÚ es una institución constitucional independiente encargada de supervisar la gestión del patrimonio y del dinero público, incluido el cumplimiento del presupuesto estatal. Su presidente recordó que el organismo ya ha tenido que aplicar medidas de ahorro en el pasado y vinculó la nueva propuesta con una presión continuada para reducir sus recursos.

Autor: Juan Muttoni