Un incendio reduce a cenizas un edificio emblemático del histórico complejo industrial de Baťa en Zlín

Desde la mañana de este jueves, los bomberos luchan contra un incendio en un almacén de calzado situado en la novena planta del Edificio 34 del histórico complejo industrial Baťa en Zlín. Por la tarde, partes del edificio se derrumbaron en dos puntos; aproximadamente la mitad de la estructura de once plantas permanece aún en pie, aunque los bomberos informan que la integridad de su estructura se ha visto comprometida y se pueden producir nuevos colapsos.

Si bien el incendio —que no se extinguirá por completo este jueves— no causó heridos, según la policía y los servicios de emergencia, las autoridades municipales recomiendan a los residentes limitar la ventilación de sus viviendas. El incendio, en la tarde del jueves, seguía sin estar bajo control. Dos helicópteros ayudan a los bomberos, que ven dificultada su actividad precisamente por los dos derrumbes de la estructura. Según los bomberos, en total más de cuarenta unidades profesionales y de voluntarios —que suman aproximadamente trescientos bomberos— participan de forma rotativa en la operación.

El cercano Edificio 21 —conocido como el Rascacielos Baťa, que alberga la administración regional y la oficina de impuestos— permanece cerrado y también será así el viernes, en cualquier caso, por el fuerte olor a humo. Las actividades también se vieron restringidas el jueves en los edificios 22 y 15, donde se ubican otros departamentos de la administración regional.

El Instituto Baťa, situado en los edificios 14 y 15, también está cerrado a causa del incendio. En consecuencia, no es posible acceder a las exposiciones del Museo del Sudeste de Moravia de Zlín ni a la Galería Regional de Bellas Artes, así como tampoco al Centro Regional de Información Turística (Edificio 14) ni a la Biblioteca František Bartoš de Zlín (Edificio 15).

El jueves, todos los empleados y estudiantes fueron evacuados de los edificios de la Universidad Tomas Bata en Zlín.

Según David Valůšek, historiador y director del Archivo del Distrito de Zlín, el edificio devorado por las llamas era uno de los símbolos de todo el complejo, y su derrumbe altera significativamente la configuración urbana del lugar. El edificio fue construido entre finales de la década de 1940 y principios de la de 1950, siguiendo un diseño de Vladimír Kubečka. El almacén central se levantó en un terreno que había sufrido bombardeos durante la Segunda Guerra Mundial, señaló Valůšek.

El historiador describió el edificio como una construcción valiosa tanto por su arquitectura como por sus instalaciones técnicas. "Es uno de los edificios más grandes —quizás la estructura de mayor tamaño— del complejo. Servía como almacén para el calzado fabricado en todo el recinto de la fábrica. El diseño permitía que los trenes de mercancías entraran directamente en su interior, donde se realizaba la carga automatizada de zapatos", explicó.