Julian Lennon nunca ha sido solo el primogénito de John Lennon: el músico y activista expone sus fotografías en Praga
Fotografías de sus viajes. A Cuba, por ejemplo. También Venecia. Y Joshua Tree, en California, que inspiró el famoso álbum de U2. Hay muchas fotos de músicos y bandas, una muy tierna de Bono con un retrato de John Lennon de fondo, en la que la perspectiva lo dice todo. Hasta el 6 de septiembre puede visitarse en la galería Leica de Praga la exposición Mosaic, del músico, activista humanitario y fotógrafo Julian Lennon. Y hasta el presidente Petr Pavel estuvo presente en la inauguración.
Julian Lennon, nacido en 1963, en los comienzos de la beatlemanía (por eso tuvo un padre ausente, que curraba a tiempo completo haciendo de Beatle, el mejor trabajo de la historia), es el hijo mayor de John Lennon, de su primer matrimonio con Cynthia Lennon, así que era casi inevitable que se dedicara a esto de la música.
Fue un cantautor precoz, muy exitoso en los locos años 80, pero de a poco y silenciosamente fue desarrollando también una faceta de fotógrafo, además de activista humanitario (de tal palo, tal astilla: John Lennon también fue fotógrafo aficionado e inventó esto del activismo, en los más locos todavía años 60).
Y como Julian Lennon tiene un amigo radicado en Praga que lo puso en contacto con la galería Leica, en el centro de la capital, ahora puede mostrar sus trabajos fotográficos allí.
Se trata de un mosaico porque son fotografías de sus viajes: por Latinoamérica y África, haciendo trabajo humanitario, o viajes de turismo a EE.UU. o Italia. Pero también hay muchas fotografías de músicos como Bono o Sting, herederos naturales de The Beatles. Y también aparece su hermano menor, Sean, con una de sus bandas.
Radio Prague International pudo hablar con Julian Lennon, aquí van algunos extractos de esa entrevista.
Inicios en la fotografía
“Una de las cosas que me marcó fue la llegada de la cámara Polaroid SX-70, con la que podías ver las imágenes inmediatamente después de tomarlas, lo cual me entusiasmó mucho, gratificación instantánea".
"Otra fue mi querido amigo Timothy White, uno de los mejores fotógrafos de celebridades del mundo. Vio parte de mi trabajo y me sugirió que hiciera una exposición. Así que hice mi primera exposición en Nueva York y, para mi sorpresa, fue un gran éxito".
"La tercera fue que tengo una ONG llamada The White Feather Foundation. Y cuando viajaba por motivos de trabajo para la fundación, a Kenia, Etiopía o Sudamérica, tomaba fotografías para documentar lo que sucedía y así poder recordarlo. Pero me di cuenta de que cuanto más fotografiaba, más me centraba en la narrativa visual, en lo que era importante. Y fue a partir de esas experiencias que empecé a crear colecciones. Y eso fue realmente lo que me encaminó hacia el arte visual, hacia la fotografía”.
Ansiedad y timidez
Respecto a su relación con músicos de todo el mundo, como los que aparecen en sus fotografías, Julian Lennon asegura que para él no es tan fácil como podría suponerse.
“Para ser sincero, no estoy del todo seguro si para mí es fácil interactuar con ellos. Soy una persona muy ansiosa y nerviosa. Lo he sido en el pasado. Así que tendría que fortalecer mi carácter y mi actitud para poder afrontarlo… incluso una entrevista como esta. Esta mañana sentí algo de ansiedad. Puedo hacer el show, los gestos exagerados, pero es otra faceta mía que tengo que trabajar. Pero en cuanto a otras personas, lo que sí me permite es comprender la sensibilidad de otros artistas. Así que puedo respetarlos y entender cómo se sienten; intento ser discreto y no invadir su espacio personal.”
¿Es usted menos tímido detrás de la cámara entonces?
“Sí. Quiero decir, detrás de la cámara puedo ser cualquiera, y eso es lo que me hace feliz”.
La bella Praga
Finalmente, Praga, en la que incluso hay un muro lleno de graffitis dedicado a la memoria de su padre, el famoso muro de John Lennon.
Julian sostiene que es una ciudad que aprecia mucho, y muy fotogénica, claro está. Por eso siempre vuelve.
“He estado aquí varias veces. Me parece una ciudad preciosa. Cuando vine por primera vez, hace unos quince o veinte años, recuerdo que no me gustó mucho, debido a esas despedidas de soltero y soltera, stag parties les llaman, y los ingleses sinvergüenzas y escandalosos que andaban por ahí medio desnudos, tan borrachos que resultaban insoportables. Era horrible, incluso para un inglés como yo".
"Pero desde que he vuelto, me ha asombrado lo mucho que ha mejorado la ciudad. Hay muchísimos restaurantes increíbles, tanto locales como de otras culturas. Me encanta caminar y para mí esta es una ciudad ideal para recorrerla a pie. Puedo moverme con facilidad y disfrutarla muchísimo. Me parece que la arquitectura es preciosa. Tiene mucho que ofrecer. Y me alegra tener un amigo aquí, porque me da aún más motivos para volver”.
Julian Lennon: Mosaic
Fotografías de viajes y de músicos
Leica Gallery en calle Školská 28, Prague 1
Se puede visitar hasta el 06 de septiembre de 2026








