“Soy trumpista”, declaró el primer ministro checo, Andrej Babiš
El primer ministro checo, Andrej Babiš, reconoció que la República Checa probablemente no cumplirá este año el compromiso de destinar el 2% de su PIB a defensa, tal como acordaron los países de la OTAN. Sin embargo, considera que el país cuenta con una ventaja política: su buena relación con el presidente estadounidense Donald Trump.
En una entrevista con el diario británico Financial Times, Babiš afirmó que es uno de los pocos líderes europeos que sigue apoyando abiertamente a Trump y expresó su confianza en que ello pueda favorecer a Praga en las discusiones dentro de la Alianza Atlántica. “Soy trumpista”, declaró el jefe de Gobierno checo.
Según los cálculos de la OTAN, el gasto militar checo alcanzaría este año el 1,78% del PIB, por debajo del objetivo fijado por la alianza. Babiš atribuyó la situación al déficit presupuestario heredado de gobiernos anteriores, aunque insistió en que su Ejecutivo intentará cumplir los compromisos asumidos.
El primer ministro sostuvo además que la República Checa apoya el nuevo objetivo de la OTAN de elevar el gasto en defensa al 3,5% del PIB para 2035, aunque advirtió que la alianza debería concentrarse más en fortalecer capacidades militares concretas que en debatir únicamente porcentajes presupuestarios.
Las declaraciones llegan en vísperas de la próxima cumbre de la OTAN en Ankara, donde se espera que el nivel de gasto militar de los países miembros sea uno de los temas centrales del debate.