El Instituto de Patrimonio apela la entrega de bienes del castillo Hrubý Rohozec
El Instituto Nacional de Patrimonio (NPÚ) ha recurrido la sentencia que le obliga a devolver parte del mobiliario del castillo Hrubý Rohozec a Johanna Kammerlander, descendiente de la familia aristocrática Walderode, en un caso de restitución que se remonta a tres décadas. Aunque la institución reconoce el derecho de la heredera, sostiene que el fallo del tribunal de Semily, que decidió en favor a la heredera, incluye objetos cuya procedencia resulta dudosa.
Según los responsables del patrimonio, el problema radica en que gestionan bienes del Estado y no pueden devolver piezas sin confirmar que pertenecieran realmente a la familia Walderode.
La sentencia contempla la restitución de unas 5.600 piezas del equipamiento del castillo, aunque varios cientos son considerados controvertidos. El caso forma parte de una larga disputa de restitución vinculada a las confiscaciones realizadas tras la Segunda Guerra Mundial bajo los Decretos de Beneš.