Presidente Pavel destaca el aporte checo en construcción del telescopio más grande del mundo en el desierto de Atacama
En el Observatorio Europeo Austral de Paranal, enclavado en las alturas del desierto de Atacama, el más árido del planeta, concluyó el sábado la exitosa gira latinoamericana del presidente checo Petr Pavel por Argentina y Chile. Fue una semana intensa, ajetreada, anecdótica, cansadora y muy fructífera.
El Observatorio de Paranal es solo un VLT (Very Large Telescope, Telescopio Muy Grande) y es el segundo más grande del mundo en la actualidad, tras uno que hay en Hawaii. El de Cerro Amazonas, cerca de Antofagasta, actualmente en construcción con aporte checo, será un ELT (Extremely Large Telescope, Telescopio Extremadamente Grande) y cuando entre en funciones el próximo año será el más grande del mundo sin discusión y ayudará a buscar planetas similares a la Tierra en todo el Universo.
Por eso el presidente checo Petr Pavel se muestra orgulloso. Orgulloso del trabajo que científicos checos ya hacen en Paranal, con el VLT, y del que hacen y harán en Cerro Amazonas, con el ELT.
Pavel, que ya regresa a Praga tras una agotadora semana de intensos viajes por Argentina y Chile, escribió en su cuenta de X el sábado, desde el desierto de Atacama:
“Estamos en Paranal, donde Eva y yo nos convencimos de que aquí existen condiciones óptimas para la observación astronómica. Y nos dimos cuenta también de la huella tan significativa e importante que los checos están dejando aquí. El Observatorio de Paranal es uno de los lugares más importantes de la astronomía mundial, y la República Checa no es solo visitante, sino parte activa. Somos uno de los dieciséis países miembros del Observatorio Europeo Austral, que opera instalaciones de vanguardia en Chile que nos permiten observar una parte del cielo que no es visible desde Europa. Científicos y empresas checas participan en la investigación, el desarrollo y la modernización de las tecnologías aquí”.
Proyecto Andes
Antes, el mismo sábado, había visitado el sitio donde se construye el que será el telescopio más grande del mundo, en el cerro Amazonas, cerca de Antofagasta, que debería entrar en fucniones el próximo año.
“En medio del desierto de Atacama, en uno de los lugares más áridos del planeta, a tres mil metros sobre el nivel del mar, se está levantando el telescopio más grande jamás construido por la humanidad. Durante nuestra visita a este ‘pequeño telescopio’, firmamos un acuerdo para la entrada de la República Checa en el proyecto Andes, dentro del cual participaremos en el desarrollo de un nuevo espectrógrafo. Esto podría contribuir a la búsqueda de planetas con condiciones para la vida similares a las de la Tierra. Considero que formar parte de este consorcio internacional es una gran oportunidad para las empresas y los científicos checos, así como un gran éxito y un indicador del alto nivel de la astronomía checa”, escribió Pavel en la red social X.
Encontrar un planeta similar a la Tierra
Fue una semana intensa de viajar, conocer gente, lugares, estrechar manos, firmar acuerdos, pagar deudas impagas como la del bolígrafo con Chile y mucho, mucho más. Una semana imborrable que quedará en la retina de todos los involucrados por mucho tiempo.
Haciendo un balance y recuento de la jornada sabatina en Chile con el enviado de la Radio Checa a la gira presidencial, Dominik Tesár, el presidente Pavel alabó la coalición internacional, de la que forma parte Chequia, que permite que la ESO (European Southern Observatory, Observatorio Europeo Austral en español) haga su trabajo en un lugar tan árido y recóndito.
“Primero, pudimos observar la construcción del telescopio más grande de la historia. Se trata de una estructura verdaderamente única en muchos sentidos, que permitirá, la participación de científicos de numerosos países en proyectos de investigación espacial. Algunos incluso confían en que este telescopio permita descubrir planetas similares a la Tierra para la vida humana. Me complace enormemente que científicos checos también participen en este proyecto. Chequia forma parte de esta organización desde hace 20 años, y hoy firmamos un acuerdo para su incorporación al consorcio Andes, que a su vez forma parte del Observatorio Europeo Austral. Por lo tanto, tendremos la oportunidad de participar no solo en el desarrollo de telescopios, sino también en las misiones que estos telescopios llevarán a cabo en beneficio de la ciencia y de toda la humanidad. Debo decir que me llena de orgullo ver cuántos científicos y empresas checas de alto nivel participan en actividades relacionadas con el Observatorio Europeo, cómo son percibidos por sus socios, y que incluso tan lejos de Chequia como en la inhóspita región desértica de Chile, estamos realizando un trabajo tan importante que está forjando una reputación mucho más allá de nuestras fronteras”.
El regreso del bolígrafo
Consultado Petr Pavel también el sábado del porqué de su gesto simbólico con la pluma fuente de lujo, que devolvió a Chile después de 15 años, dijo que no lo pensó, que se dio así, y ya está, no quiso hablar más del tema, temeroso, claro, que el dichoso bolígrafo acapare todo el protagonismo.
“Llevé conmigo un bolígrafo decorado con granate checo, para tener algo que representara a la República Checa, y hasta ahora solo lo había usado para tomar notas personales. Pero cuando supe que nuestro embajador no podía firmar con la pluma fuente que le habían preparado, le pasé el mío sin pensarlo. Y cuando ya había firmado el memorándum que nos vincula con el programa satelital espacial chileno, que considero sumamente beneficioso, pensé que sería bonito dejar algún recuerdo, y dejé el bolígrafo allí, pero lo veo más a nivel simbólico, nada importante y nada premeditado”.
La prensa checa no dejó de hablar durante el fin de semana del bolígrafo que birló el presidente Václav Klaus en 2011, en un acto casi de magia y ante las narices del presidente chileno de entonces, Sebastián Piñera, bolígrafo que ahora volvía a su lugar de origen, para cerrar un círculo tras 15 años de espera. Un gesto simbólico el de Pavel, claro, pero no por eso menos viral. Casi tan viral como el de Klaus en 2011.









