Inauguran la primera prisión abierta para mujeres en Chequia
En la localidad de Velké Přílepy, a pocos kilómetros de Praga, comenzó la construcción de la primera prisión abierta para mujeres en la República Checa. El proyecto, ubicado dentro del complejo de la prisión de Ruzyně, permitirá que más de treinta reclusas cumplan su condena en un régimen mucho más flexible, orientado a la reintegración social.
La obra fue inaugurada oficialmente el jueves y tendrá un coste cercano a los 3,4 millones de euros. Según el ministro de Justicia, Jeroným Tejc, se trata de una inversión que debería “volver en forma de menor reincidencia”, ya que este tipo de establecimientos reduce significativamente la repetición delictiva: alrededor del 20 %, frente a más del 60 % en las prisiones tradicionales.
El modelo de prisión abierta se centra en preparar a las internas para la vida en libertad. No viven en celdas con rejas, sino en pequeñas casas dentro del recinto, donde se encargan de tareas cotidianas como limpieza o lavandería. Además, trabajarán fuera del establecimiento, igual que ocurre desde 2017 con los hombres en la prisión abierta de Jiřice, que ha servido como referencia para este nuevo proyecto.
El traslado a esta modalidad no es automático: las reclusas deben cumplir varias condiciones, como buen comportamiento, estar clasificadas en un nivel de vigilancia más bajo, no tener adicciones activas y mantener un empleo. Una comisión especial decidirá caso por caso.
La nueva instalación incluirá una residencia para 32 mujeres, un edificio administrativo con aulas para cursos de reinserción y terapias, además de una zona verde y un pequeño campo deportivo. Las autoridades esperan que el proyecto contribuya a una reintegración más efectiva y a una reducción del hacinamiento en otras prisiones del país.