“Plantar un árbol, tener un hijo, construir una casa y recorrer Chequia a pie”

Las montañas de los Gigantes

Stezka Českem es un proyecto que existe desde hace más de cinco años y ha atraído ya a decenas de miles de caminantes, animando a personas de cualquier edad y condición física a dejar atrás la ciudad y aventurarse en la naturaleza checa en todas sus maravillosas formas. La ruta transcurre por los dos mil kilómetros que suman las fronteras del país, pero quienes no dispongan de varios meses para completarla de un tirón están más que invitados a descubrirla por tramos.

Foto: Stezka Českem

Un proyecto originalmente pensado para unos cuantos amigos, terminó convirtiéndose en un fenómeno de alcance nacional. Así describe la iniciativa Stezka Českem (Ruta por Chequia) uno de sus fundadores, Martin Úbl, en entrevista con Radio Praga Internacional. Según afirma, nadie hubiera creído que la cosa terminaría así, con entre cincuenta y cien mil senderistas que salen cada año a recorrer al menos una de sus partes.

La ruta completa mide alrededor de dos mil kilómetros y la idea de trazarla surgió durante otra aventura, cuenta Úbl.

Martin Úbl y el actor Miroslav Vladyka | Foto: Stezka Českem

“Tuvimos la idea mientras recorríamos el Great Divide Trail en Canadá, uno de los senderos más difíciles del mundo. Y porque ya llevaba tiempo publicando libros, la gente se me acercaba durante mis presentaciones y me decía que también quería caminar, a lo mejor algo menos exigente, pero que no sabía cómo empezar o dónde buscar inspiración. Y yo les sugería diferentes rutas, pero se me ocurrió que, de hecho, faltaba en el país un sendero como los que ahora son tan populares en Estados Unidos, Canadá, etc. Queríamos hacer algo moderno, no histórico. Esa fue la razón. Y lo específico de la ruta es que en Chequia se puede caminar directamente sobre la frontera, algo que la gente ya hacía durante el periodo comunista. Y bueno, pensé que quizá ahí estaba el atractivo: plantar un árbol, tener un hijo, construir una casa y hacer una ruta alrededor de toda Chequia”.

Señalización turística en el parque nacional de Šumava | Foto: Stezka Českem

Todo aquel que haya salido a explorar los paisajes naturales checos sabe que el país cuenta con un sistema incomparable de señalización turística gracias a la labor del Club de Senderistas (Klub českých turistů), fundado en 1888, y socio de Stezka Českem. No obstante, siempre hay casos de personas que terminaron desviándose de su ruta original, aunque, según detalla Úbl, no siempre ha sido para mal.

“A veces la gente se pierde, sí. Para muchas de las personas que se motivan a recorrer la ruta, se trata de la primera vez que emprenden algo similar, la primera vez que salen de esta forma y duermen en el camino, sin importar si pasan la noche bajo techo o a la intemperie. Uno se deja llevar por las vistas y de repente se da cuenta de que está en otro país. Hubo unas señoras que salieron en tren a recorrer el tramo Adršpach-Broumovsko y se pasaron tres días vagando por Polonia sin ver absolutamente nada de Chequia. Volvieron sin hacer un solo kilómetro de Stezka Českem, pero contaron que fue la mejor experiencia de su vida”.

Historias que inspiran y divierten

Justamente historias como esta son las que han ayudado a transformar la iniciativa en un proyecto de alcance nacional y hasta internacional y a crear una comunidad cada vez más grande de entusiastas del senderismo.

Caminante en la ruta Stezka Českem | Foto: Stezka Českem

Úbl explica que las historias de los caminantes son básicamente la única herramienta que han usado desde el principio para comunicar con el público. Las historias entran a formar parte del contenido de sus libros y podcasts.

“Una señora se encontró, por ejemplo, con un avestruz en el Valle del Bajo Morava, que se había escapado de algún sitio, no sé qué hacía allí. O hay un señor que recorre toda la ruta en monociclo y otro que va descalzo y caminando hacia atrás. Hubo una señora que salió con su periquito, otros que descubrieron que en Chequia se pueden rentar cabras de trekking. Un señor llevó un contenedor de basura en lugar de una mochila. A veces son relatos extraños, pero algunos son muy bonitos. Por ejemplo, unas chicas salvaron a un caballo que había sido maltratado y dieron la vuelta al país con él. Una abuela salió al sendero con su nieto cuando tenía cuatro años y ahora tiene ocho, ya son casi de la misma altura y siguen caminando juntos. Son historias preciosas”.

Stezka Českem es para todos | Foto: Stezka Českem

Y depende plenamente de los participantes de Stezka Českem de cómo quieran abordar su aventura, explica Úbl. En las redes sociales se ha creado toda una comunidad que permite a los interesados obtener información, conocer a otros viajeros, hacer consultas. El fundador sostiene que la propia ruta es como una especie de manual, pero cada uno puede elegir su propio camino.

“Creo que todos son buenos, lo importante es que la gente se anime. No se trata de una competición. Por eso decimos que no hace falta hacer el recorrido entero de un tirón. Son dos mil kilómetros y el 95% de la gente los hace por etapas, durante los fines de semana. Lo que cuenta es salir y si uno completa la ruta en 30 años, es cosa suya”.

Donde hay montañas hay checos

Úbl añade que tampoco es necesario ponerse en contacto con otros viajeros mediante Facebook o Instagram ya que es más que probable que uno se encuentre con otros compañeros de viaje en el propio camino.

Senderismo en las montañas | Foto: Stezka Českem

De hecho, los checos tienen fama mundial de ser grandes senderistas, una reputación que confirma también Úbl, quien dice haberse topado con compatriotas en sitios como Nepal, Bolivia o Alaska. Según explica, el origen de esta pasión por el senderismo tiene raíces históricas.

“Cuando uno mira el periodo en que se creó el Club de Senderistas Checos, cuando se construían los primeros refugios en las montañas, se trataba básicamente de la lucha contra los alemanes. Todo eso se construyó para que los checos pudieran acudir a los sitios. Y también durante la época comunista, el senderismo era básicamente la única oportunidad de estar fuera, de viajar”.

Tramos para todos los gustos

Ante la pregunta de qué tramo recomendaría a alguien, nacional o extranjero, que no conozca mucho la naturaleza checa, responde que depende mucho de gustos individuales. Es posible elegir la ruta norte o la del sur. Ir del oeste al este o viceversa. Cada tramo tiene sus ventajas, explica.

Puesta del sol en las montañas de los Gigantes | Foto: Stezka Českem

“Está claro que los que viven en Praga conocerán bien los montes Jizera o las montañas de los Gigantes, es lo que les queda más cerca. Es una buena opción también cuando uno no tiene tanta experiencia con el trekking, porque si se olvida algo o algo sale mal, siempre pueden volver. Yo miraría las diferentes cordilleras y elegiría la que más me guste, no dudo que la gente quedará encantada. En las montañas de los Gigantes se puede caminar de refugio a refugio, donde se palpa la historia. Pero los montes Lusacios o Metálicos también tienen su encanto. Depende mucho de las preferencias de cada uno, no existe una receta universal, porque cada sitio tiene su propio ambiente e historia”.

Por su parte, Úbl afirma que con la edad se siente agradecido por cada momento que puede pasar en las montañas, así que le da un poco igual por donde lo lleve el camino. Lo que cuenta es estar en la naturaleza.

Ayudar a los menores a descubrir la naturaleza checa | Foto: Stezka Českem

A pesar de la popularidad de Stezka Českem, los interesados no tienen por qué preocuparse de que haya demasiado tráfico. Úbl y sus compañeros han hecho lo posible por evitar una situación como la que se produce en el último tramo del Camino de Santiago, donde los últimos 100 kilómetros se han convertido en un evento masivo, con la gente buscando obtener la “Compostela”, el certificado que dice que has hecho el Camino. O el efecto de la creciente popularidad del Sendero de los Pescadores en Portugal.

“Decidimos no fijar un principio y final oficial, para que cada persona pueda recorrer la ruta como quiera. Mucha gente opta por el tramo que queda más cerca de su casa, o por Sněžka, por ser el punto más alto. Y como en Chequia se puede hacer senderismo básicamente diez meses del año, pues la gente no se concentra en ninguna parte, los encuentros siguen siendo bonitos y los sitios no están tan saturados. Pero es porque los dos mil kilómetros son una distancia muy larga”.

Dormir en la ruta | Foto: Stezka Českem

Un esfuerzo colectivo

Hablando de distancias largas, Úbl cuenta que uno de sus sueños es poder recorrer la ruta exclusivamente por placer, sin tener que trabajar, porque, de momento, sus caminatas incluyen varias tareas, principalmente de señalización. Afirma que, cada año, completa entre 1000 y 1500 kilómetros de la ruta que circunda la República Checa, con el fin de que la experiencia de los que salen al sendero sea cada vez mejor.

El punto más bajo de la República Checa | Foto: Stezka Českem

De momento, cuenta con la ayuda de seis amigos, pero a partir de este año, los que velarán por el buen estado de los caminos y por el desarrollo de la comunidad serán más, detalla.

“Utilizamos la aplicación FarOut, así que se trata sobre todo de actualizar los puntos y demás. Pero la labor más importante en el desarrollo del proyecto es, en realidad, el trabajo con la comunidad, ya sea con las redes o con el podcast. Una novedad es que hemos lanzado una iniciativa de ‘patrones del sendero’, lo que quiere decir que cada tramo ahora cuenta con entre una y tres personas que son responsables por él. Su tarea es revisar que esté limpio, que todos los puntos estén actualizados y ponerse en contacto con las entidades relevantes”.

En el esfuerzo de que el proyecto siga creciendo, los fundadores también han entablado una colaboración con el Ministerio de Educación, así que en este 2026 se celebrará la segunda edición de Stezka Českem para las escuelas. El año pasado, más de cinco mil alumnos salieron a las montañas con sus mochilas, la experiencia siendo nueva para muchos de ellos, algo que Úbl considera importantísimo.

Libro Czech Trail sobre Stezka Českem,  por Martin Úbl y sus amigos | Foto: Stezka Českem

Aún más cuando, según afirma, el número de senderistas nacionales que recorren las montañas checas va disminuyendo desde 2019. Una de las razones de este fenómeno es que el precio de unas vacaciones en algunas zonas del país equivale al de una semana en Egipto.

No obstante, de acuerdo con Úbl, da igual quien vaya, lo que importante es que la gente siga descubriendo las bellezas naturales de Chequia.

“Yo creo que, en realidad, da igual si son extranjeros o checos. La naturaleza checa es realmente preciosa, así que merece la pena salir a disfrutarla. Que sean extranjeros o estén aquí por un periodo corto, si se toman una semana y salen a cualquier parte del país, o incluso un fin de semana largo, creo que estarán encantados. Claro que los Pirineos son más altos, los Alpes son más altos… pero nuestras montañas son igual de bonitas y el paisaje checo es muy especial. Sería una pena quedarse en las ciudades, hay que salir a descubrir las zonas fronterizas. Lo recomiendo mucho”.

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