Reacciones divididas entre políticos checos por presunto chantaje del ministro Macinka
El anuncio del presidente Petr Pavel sobre los mensajes de presunto chantaje que recibió del ministro de Relaciones Exteriores, Petr Macinka (Automovilistas), han generado una ola de reacciones de los políticos checos.
Por un lado, el primer ministro Andrej Babiš (ANO) calificó las palabras de Macinka como “desafortunadas” y aseguró que se trató de una comunicación privada con el asesor del presidente, por lo que “seguramente no se trata de chantaje”. Por su parte, Tomio Okamura (SPD) defendió el estilo de los mensajes como habitual en la oposición parlamentaria y afirmó que hablará con Macinka; dejó claro que no toma partido por el presidente en este asunto.
En el otro bando, la oposición exige la salida de Macinka. Vít Rakušan (STAN) propuso discutir el caso en la Cámara de Diputados para escuchar explicaciones tanto de Macinka como del primer ministro. Líderes de TOP 09 y KDU-ČSL, así como Zdeněk Hřib (Piratas) y Martin Kupka (ODS), reclaman la renuncia inmediata del ministro y el ex jefe del Gobierno, Petr Fiala (ODS), calificó los mensajes como “totalmente inaceptables” y una “destrucción de la cultura política”.
Por su parte, la Policía confirmó recibir del gabinete presidencial un pedido para investigar el contenido de los mensajes.