“Nunca fui a República Checa, pero la conozco por Radio Praga”
El chileno Jorge Bustos Alarcón sintonizó, por primera vez, Radio Praga Internacional en 1980 y, desde entonces, se ha convertido en un fiel oyente. En esta charla, cuenta con entusiasmo que ya tiene nada menos que 466 tarjetas QSL de nuestra emisora, entre las cuales destaca una muy especial del Castillo de 1995. Jorge define estas tarjetas como verdaderos premios, y las conserva con pasión. Además de soñar con conocer Praga algún día, promete seguir escuchándonos y ampliar su valiosa colección.
Jorge Bustos Alarcón es un oyente chileno de larga data de Radio Praga Internacional que sintonizó por primera vez nuestra emisora allá por 1980 y, desde entonces, sigue siendo uno de nuestros más fieles oyentes.
“Y ahí de repente apareció Radio Praga y uno queda con la semillita de seguir escuchándolos, y así uno se acostumbra a este hobby tan hermoso”.
¿Qué fue lo que le llamó la atención de la emisora de Radio Praga Internacional para convertirse en oyente habitual? ¿Qué fue lo que encontró?
"Las tarjetas QSL de Radio Praga Internacional son tan hermosas que da gusto coleccionarlas".
Jorge Bustos Alarcón
Bueno, esa fue una época en la que se hablaba de la Cortina de Hierro y existían países de Europa Oriental que estaban bajo la órbita soviética, así que obtener datos de ese país en concreto no era muy fácil, entonces con la onda corta uno tenía la oportunidad de saber más en profundidad sobre ese país, su cultura e historia.
Claro, era como una manera de viajar, ¿no?
Claro, de viajar, como se dice ahora, de una forma virtual.
¿Y tiene algún programa o presentador favorito que recuerde?
Bueno, en esa época estaba Cita con los oyentes y luego también había espacios de cultura. Yo me acuerdo de Ana Briceño y también de Eva Manethová, de esa época, de esos años. Y luego, años después, viene la señora Ivana Vonderková, quien es una gran presentadora.
Y con respecto a lo de las tarjetas QSL, ¿recuerda cuándo recibió la primera de Radio Praga Internacional?
Sí, sí, yo recibí la primera el 26 de julio de 1984.
¿Y cómo era esa primera tarjeta?
Era una tarjeta bien sencilla porque era una tarjeta que solo mostraba el logo de la emisora, una tarjeta bien sencilla en su concepción y detrás venía toda la confirmación de la escucha, así era la tarjeta, pero a mí me llamó la atención el país por lo lejos que estaba.
¿Y qué significan para usted las tarjetas QSL? O sea, ¿es solo una acusa de recibo, de escucha, un recuerdo o tiene algún significado especial?
Tener una tarjeta QSL en esos años era lograr una cosa bastante importante para uno, porque con la onda corta… si uno podía sintonizar una emisora y poder saber que alguien hacía acuse de recibo de lo que uno escuchaba, entonces es como un gran premio, un gran premio que uno recibe y tiene una gran significación la tarjeta QSL.
¿Y recuerda cuántas tarjetas recibió de Radio Praga Internacional, más o menos?
A la fecha, yo en este momento tengo como 466 tarjetas QSL, además de postales.
¿Pero todas de Radio Praga o en general?
Todas esas 466 son de Radio Praga.
¿Y entre esas 466 hay alguna favorita o especial?
Bueno, yo tengo una tarjeta que es del 5 de junio de 1995, una tarjeta muy hermosa y especial sobre todo por su diseño, una tarjeta que, al moverla, era tornasolada, o sea, como que le cambiaban los colores. Fue la única tarjeta que me dieron de esa forma, muy bonita, hermosa es esa tarjeta. Y ahí está el Castillo de Praga, si me acuerdo bien creo que es la entrada. Una tarjeta hermosa, hermosa.
¡Qué linda! ¿Y tiene tarjetas de otras emisoras extranjeras, de otras radios? Y en el caso de que sí, ¿qué diferencia hay entre esas tarjetas y las de Radio Praga?
Sí, sí, tengo también de muchas emisoras porque antes había muchas emisoras en onda corta, contando esas tengo más de mil: uno tenía el tiempo para escucharlas y obtener tarjetas QSL, que en general tenían como temática mostrar la cultura, la arquitectura, la flora y la fauna, los lugares turísticos y recuerdo también que Radio Praga dedicaba unas tarjetas muy hermosas a personajes históricos y contemporáneos: deportistas, cosas antiguas, vehículos antiguos, aviones antiguos, motos, cosas muy hermosas, ustedes tenían unas QSL que daba gusto coleccionar y por eso uno las pedía siempre, todas muy hermosas.
Jorge, ¿cómo percibe el papel, el rol de las emisiones internacionales como Radio Praga en la actualidad, en plena era digital? ¿Qué significa para usted poder escuchar estas emisoras?
Sí, a pesar de que somos de la vieja escuela de diexistas como digo yo, somos gente antigua del diexismo, es verdad que hoy es más rápido el contacto, no hay tanta interferencia y conocí también los podcast, que uno puedo abrir más rápido, pausar y volver a escuchar cuando tiene tiempo, y eso es bueno también para los diexistas, pero siempre uno tiene la nostalgia de la onda corta, siempre se echa de menos, a pesar de tanta tecnología.
Bueno, es una manera de recuperar esa nostalgia o de, por lo menos, plasmar esa nostalgia.
Claro.
Y con respecto a la colección de tarjetas QSL, ¿cómo las conserva o las guarda? O sea, ¿las tiene organizadas, por ejemplo, por tema, por orden cronológico, por emisoras?¿Las tiene en algún lugar especial de la casa? ¿Nos puede hablar un poco de esa colección?
En mi colección tengo todas las tarjetas QSL organizadas por países en álbumes, cada álbum tiene un país, entonces las voy conservando. Praga está en un álbum y guardo las tarjetas de cada país en orden cronológico porque yo no las divido por tema, hay gente que las ordena por tema y las guardo en una habitación donde tengo todas las cosas de la radio: recuerdos, todo lo que llega y voy guardando y ordenando. A veces me llegaban también unos banderines y certificados que los enmarcaba en cuadros, y ahí los tengo colgaditos y es la forma que tengo de recordar siempre emisoras internacionales como Radio Praga.
¿Y muestra la colección cuando tiene visitas, a amigos o incluso en exposiciones, en algún club de radio?
Yo realmente la muestro a mis amistades más cercanas, a los familiares que preguntan qué es y cómo se hace, y voy mostrando las tarjetas QSL y los otros materiales porque aquí lamentablemente ya no hay muchos diexistas, así que es muy difícil. Yo tenía un colega diexista también llamado Jorge y me entretenía porque iba a su casa que era lejos y con él conversábamos y nos mostrábamos esas cositas del DX: las tarjetas QSL, todo eso, pero es difícil aquí hacer una exposición, aunque sería hermoso para que la gente joven aprendiera también de estas cosas.
Pero, es cierto que entre la gente que escucha onda corta se suele generar también un vínculo, cierta unión, como si fuera un grupo.
Sí, claro, por ahí con algunos diexistas chilenos también nos escribíamos antes, teníamos una correspondencia regular y compartíamos nuestras experiencias con muchas de las emisoras que escuchábamos, como Radio Praga Internacional.
Usted es de Chile y sigue escuchando Radio Praga desde allí. Le quería preguntar, después de la experiencia de escuchar tantos años, ¿viajó alguna vez a República Checa o no?
No, nunca fui a República Checa, la conozco por fotos o por lo que he aprendido de la radio, por los programas de Legados del Pasado, por las historias y por todas esas fotos hermosas... algún día pienso ir, tengo ganas de conocer las ciudades viejas de Europa, como el centro de Praga, que es una maravilla, quiero conocer el Puente de Carlos, el Castillo de Praga, es una cosa hermosa la que tienen ustedes ahí.
Y a propósito de eso, le quería preguntar, ya que usted conoce de alguna manera Praga a través de Radio Praga, a través de los programas que fue escuchando: ¿Cómo se imagina Praga? Es decir, ¿qué imagen tiene de Praga a través de todos los años que viene escuchando Radio Praga Internacional?
"Yo creo que ir a Praga sería como viajar al pasado, al pasado de Europa".
Jorge Bustos Alarcón
Yo describiría Praga como una ciudad muy hermosa, una ciudad antigua, la Praga antigua, con todos sus castillos, el puente, el reloj, todas esas cosas lindas que hay en Praga, ahí tienen esa garantía y esa voluntad de conservar las ciudades antiguas, no como aquí, por eso yo creo que ir a Praga sería como viajar al pasado, al pasado de Europa, lindo, lindo, ojalá que pueda hacerlo en el futuro y conocerla.
Jorge, muchísimas gracias por esta conversación y esperamos que siga escuchando Radio Praga por muchos años más.
Bueno, aquí ojalá que podamos seguir, yo ya tengo 74 años, pero mientras pueda no los voy a dejar.








