El jinete de Brno que hizo reír al mundo cumple diez años
Hace una década se inauguró en Brno la monumental estatua ecuestre de Jobst de Luxemburgo, obra del escultor Jaroslav Róna. Concebida como un homenaje a la valentía, la escultura se transformó en un fenómeno viral que combinó arte, humor y participación ciudadana.
En el corazón de Brno, la segunda ciudad más grande de la República Checa, se alza desde 2015 una figura que ningún visitante pasa por alto. La estatua de Jobst de Luxemburgo (Jošt Lucemburský), obra del escultor Jaroslav Róna, celebra este otoño su décimo aniversario. Con sus ocho metros de altura y su imponente presencia en la plaza Moravské náměstí, el monumento nació como una reinterpretación moderna del clásico jinete de bronce. Su propósito era encarnar la virtud de la valentía, una de las cuatro virtudes antiguas que simbólicamente enmarcan el espacio público.
Sin embargo, la escultura adquirió fama mundial por una razón muy distinta. Poco después de su instalación, una fotografía tomada desde un ángulo inusual, bajo el caballo, se difundió por internet y provocó una ola de risas. En la imagen, la composición de las patas del animal y la cabeza del jinete sugería una forma fálica, detalle que convirtió la obra en un fenómeno viral.
El propio Róna reaccionó con ironía: “Hice al caballo como una yegua, pero parece que algunos solo ven lo que quieren ver. Si son hábiles con la cámara, encontrarán genitales en cualquier escultura”.
El público, entre la sorpresa y la diversión, rebautizó rápidamente la obra con apodos como “La jirafa” o “El AT-AT de Brno”, en alusión al vehículo de Star Wars. Pese al revuelo, la estatua se consolidó como un símbolo urbano y un ejemplo de cómo el arte contemporáneo puede integrarse en la vida cotidiana.
A diferencia de los monumentos tradicionales, la escultura no tiene pedestal. Los peatones pueden atravesarla por debajo, lo que la convierte en una pieza interactiva y accesible. Muchos la consideran ya un punto de encuentro y una parada imprescindible para los turistas que visitan la ciudad.
Jobst de Luxemburgo, margrave de Moravia y figura destacada del siglo XIV. Su estatua moderna se erige a escasos metros de una versión más antigua en piedra que adorna la entrada del antiguo edificio del gobierno regional.
Diez años después de su instalación, el “jinete de Brno” sigue provocando sonrisas, debates y fotografías. Lo que nació como una oda al valor se ha transformado en un recordatorio de que el arte público pertenece tanto a quien lo crea como a quienes lo interpretan.








