Por siempre joven: la traductora Anežka Charvátová lleva el hispanismo checo a lo más alto

La gran traductora e hispanista Anežka Charvátová

La gran traductora e hispanista acaba de recibir el único reconocimiento que le faltaba: el Premio Estatal, que corona una trayectoria tan sólida como apasionada. En esta entrevista, comparte los detalles más sabrosos de ese galardón, los hitos que marcaron su camino y hasta su reciente viaje a Perú, donde pudo acercarse aún más a la obra de su admirado Vargas Llosa y experimentar, con todos los sentidos, la energía de la cultura incaica.

Recibiendo el Premio | Foto: Juan Pablo Bertazza,  Radio Prague International

Apenas se supo que Anežka Charvátová había ganado el Premio Estatal a la Traducción, comenzaron a llover saludos y felicitaciones por parte del universo hispano en Praga, agradeciendo su enorme aporte que excede la traducción y atañe también a lo cultural y social, una enorme tarea que viene desarrollando desde hace ya mucho tiempo y que, en algún punto, es lo que este importante premio también toma en cuenta.

“Es un premio que no es por una obra, sino por la totalidad de la obra, como por todo lo que uno hizo en su vida. Por eso se otorga en general a los viejos. Entonces, espero que no por eso ya me voy a poner vieja y deje de traducir. Espero poder seguir traduciendo incluso después de haber recibido este premio. Y mi colega Viktor Janiš hizo una investigación, porque pensaba que yo era la más joven en recibir este premio, pero no: ya lo recibió Jiří Pelán, con sólo 52 años, él fue el más joven, y luego la traductora del húngaro Anna Valentová, que tenía 59”.

“Espero poder seguir traduciendo incluso después de haber recibido este premio”.

Anežka Charvátová

La dinámica es que cualquier persona o institución puede mandar al Ministerio de Cultura candidatos para el premio. Luego hay un jurado que recibe todas esas nominaciones y escoge a la persona laureada en cada categoría que, por último, tiene que ser avalado por el propio ministerio. En el caso de Anežka, se supo que las nominaciones fueron varias y tomaban como argumento, precisamente, no solo las casi sesenta traducciones que realizó en los últimos treinta años, sino también sus clases y su difusión incansable de la cultura y literatura hispanoamericanas.

Premio Estatal a la Traducción | Foto: Juan Pablo Bertazza,  Radio Prague International

“Yo me enteré mucho antes, pero tenía prohibido decirlo a nadie. Me enteré ya en verano, creo que a comienzos del mes de julio, o a mitad del mes de julio, cuando empezaba el verano. Y, por supuesto, sentí una tremenda felicidad porque este año se están cumpliendo todos mis sueños: el viaje al Perú y ahora este premio”.

Parte de la felicidad que le dio el premio tuvo que ver también con que, en literatura, la gran ganadora fue Zdena Salivarová, a quien dice adorar, al igual que a su marido Josef Škvorecký, no solo por su obra, sino también por la editorial 68 Publishers. A pesar de que falleció el 25 de agosto de este mismo año, lo positivo es que al menos llegó a enterarse de que ganaría ese premio, que fue retirado en su nombre por sus sobrinas de Canadá, con quienes Anežka tuvo el gusto de hablar y hacerles ver lo importante y respetada que era Zdena en su país natal.

Zdena Salivarová | Foto: Profimedia

Hat-trick

Cuenta Anežka que si bien trabaja también con el italiano y francés, ella se presenta sobre todo como traductora de literatura hispanoamericana, cuyas obras no solo traduce, sino que además se encarga de proponer, en muchos casos, a las editoriales checas. Sin ir más lejos, todos sus premios están vinculados al hispanismo.

Foto: Juan Pablo Bertazza,  Radio Prague International

“Se puede decir que acabo de completar hat-trick porque tengo ya los tres premios de traducción que existen en este país. El primer premio fue el Magnesia Litera por El Hablador de Vargas Llosa, que para mí es un hito en todos los sentidos de la palabra porque siempre ha sido mi escritor predilecto, y fue mi primera traducción de una obra de Vargas Llosa y me valió el premio Magnesia Litera, entonces eso para mí fue muy importante. Luego, el premio de la Asociación de Traductores Literarios, el premio Josef Jungmann que recibí por la novela 2666 de Roberto Bolaño, que es para mí otro escritor muy importante, al cual me dediqué tanto que tengo seis novelas suyas traducidas ya. Entonces, Bolaño fue el segundo hito. Y ahora este premio más que un hito importante es como, ya te dije, por la totalidad de la obra traducida. Pero hablando de la importancia de los premios, yo creo que el Estatal te permite ganar algún dinero: por Magnesia Lítera no recibes nada, por el premio Josef Jungmann sí, pero tampoco tanto. Entonces, no es sólo un honor, sino también la cuestión práctica”.

Y aunque el premio que acaba de ganar le da mucha visibilidad porque se transmite en directo en la televisión checa y tiene mucha repercusión en los medios, aclara Anežka que, a nivel profesional, quizás el más importante para los traductores sea el Josef Jungmann que, si bien sí se da por una obra concreta, es resultado de un análisis más que minucioso por parte del jurado. No obstante, el Premio Estatal cuenta también con una ceremonia a lo grande que tiene lugar en el emblemático Teatro de los Estados, un escenario imponente y con mucha historia.

Anežka Charvátová en su despacho  | Foto: Juan Pablo Bertazza,  Radio Prague International

“Me dio un poco de pánico escénico, pero solo un poco porque gracias a las clases que doy estoy acostumbrada a hablar en público y también gracias a la radio, gracias al Instituto Cervantes, ya tengo alguna experiencia y no me da tanto miedo hablar en público porque había mucha gente que habló en el teatro que decía: ‘ay, yo no puedo hablar porque estar aquí parado sobre las tablas de este escenario me da tanto respeto que no alcanzo a decir nada’. Eso para mí no fue tan importante. Para mí lo difícil siempre es arrancar, pero cuando arranco, después de dos o tres palabras, ya pierdo el miedo”.

Por tratarse nada menos que una de las primeras en recibir el premio, el espontáneo discurso de Anežka marcó una tendencia descontracturada que se mantuvo durante gran parte de la ceremonia. Ella confirma que solo preparó algunos apuntes a último momento pero quería improvisar un poco porque su gran objetivo era no aburrir, como suele suceder en esos eventos solemnes.

Anežka Charvátová | Foto: Radio Prague International

“Y me llamó mi hermana al día siguiente, que por casualidad me escuchó en la tele. Entonces, cuando escuchó mi voz, fue a ver qué estaba pasando. Y me dijo, es la primera vez que me reí escuchando un discurso en la entrega de los premios estatales, que siempre suele ser muy aburrido y que le gustó mucho. Y me encanta porque mi hermana no tiene nada que ver con el hispanismo, con la literatura, con la traducción. Bueno, tiene otros intereses, otro trabajo. Entonces, hacerla reír fue como para mí el objetivo cumplido”.

Antes que anochezca

Foto: editorial Argo

Hablando de objetivos, un inesperado efecto colateral de ese tipo de premios puede llegar a ser la sensación de que ya no queda un horizonte por explorar. Anežka agradece haber cumplido muchos sueños: sobre todo, el de haber podido traducir Conversación en la catedral de Mario Vargas Llosa, Tres tristes tigres de Cabrera Infante y las obras de Roberto Bolaño. Sin embargo, está muy lejos siquiera de pensar en tomarse un descanso luego de semejante recorrido.

“Me quedan algunos libros de Reinaldo Arenas que me gustaría traducir. Con Petr Zavadil, mi colega hispanista, que también ya tiene el premio Josef Jungmann, nos gustaría traducir toda su pentalogía. Porque el reciente libro premiado, El color de verano, es el último tomo de la pentalogía. Entonces, nos gustaría traducir Celestino antes del alba, luego a mí El palacio de las blanquísimas mofetas, él Otra vez el mar y completar así la pentalogía. Y yo, sobre todo, empezar con el libro que lo hizo más famoso a Arenas y con el cual prácticamente se puede decir que pertenece al boom porque fue publicado en el 1969 como Conversación en la catedral, o sea El mundo alucinante, que lo publicó Cortázar en México”.

Foto: editorial Argo

Por el momento, solo hay en checo tres obras de Reinaldo Arenas: Antes que anochezca, El portero y El color de verano. Y si bien Anežka considera que traducir El mundo alucinante es una tarea casi sobrehumana, el hecho de que Jiří Holub lograra llevar al checo una novela tan compleja como El color del verano le da fuerzas para todo.

Dicen que viajando se fortalece la traducción

Como buena traductora, Anežka tiene también mucha experiencia con ese otro puente cultural que implica moverse del entorno familiar. Ya durante sus años de estudio pudo cruzar la Cortina de Hierro y viajar a España, gracias a que su profesora Hedvika Vydrová fue invitada a una conferencia sobre la Edad de Oro, pero como no pudo asistir, la envió a ella junto con otra estudiante. Y aunque no recuerda absolutamente nada de la conferencia, ese viaje iniciático fue algo inolvidable.

En la Universidad San Marcos | Foto: foto personal Anežka Charvátová

“Pedimos a los profesores españoles escribir una carta y con la carta nos presentamos en la Embajada Checa rogando quedarnos más tiempo porque necesitábamos trabajar en las bibliotecas, cosas absolutamente inventadas. Y nos permitieron quedarnos dos semanas más, que fue maravilloso. Y con un amigo español viajamos en autostop de Madrid hasta Granada, hasta Sevilla, visitamos Salamanca, Toledo, o sea, muchos lugares en España. Y este viaje para mí fue un descubrimiento de la cultura española, yo no hablaba mucho español, mi español era bastante rudimentario en aquel entonces, hablaba mucho mejor francés y fue como otra cultura, un gran descubrimiento”.

Recuerda Anežka que ese gran viaje fue en la primavera de 1987, lo cual les permitió también ver las impactantes procesiones. Y tal como suele ocurrir, un viaje va llamando a otro, y ahora era el turno de Latinoamérica.

La gran guía del hispanismo  | Foto: foto personal Anežka Charvátová

“Justamente el mismo año, pero en otoño, viajé a Cuba con una beca, me quedé seis meses viviendo en La Habana, que fue también un descubrimiento de una cultura muy diferente. Y además una enseñanza de vida porque uno tenía que vivir solo, lejos de la familia. Y hacerse valer por sus propios medios. La vida no era fácil, además, en la Cuba castrista de aquel entonces. Entonces, este viaje fue importante desde varios puntos de vista. Se podría decir que maduré bastante durante esa época en Cuba. Y luego, durante mucho tiempo, nada de viajes porque me casé, tuve niños. Y no había muchas posibilidades para viajar, siempre había que cuidar a alguien. Y, prácticamente ya bastante vieja, alrededor de 2010, se me presentó la posibilidad de ir a Argentina, el segundo país que descubrí después de Cuba porque me invitaron a la Bienal Borges-Kafka”.

En ese largo intervalo, de todos modos, a medida que sus hijos iban creciendo, comenzaron a ir de vacaciones a España. Y también tuvo la posibilidad de visitar México, invitada por la Feria del Libro de Guadalajara, donde pudo ver por primera vez el Pacífico, con el que se reencontraría años después en Chile.

Con Martina Kutková,  su colega y compañera de viajes | Foto: Juan Pablo Bertazza,  Radio Prague International

“Yo estaba soñando desde hace mucho tiempo con conocer Chile porque tenía varios amigos allí y también me gustaba mucho la cultura chilena. Y mis amigos me lo regalaron para mi cumpleaños, para mis 50, hace diez años exactamente. Y este año dije voy a cumplir otro sueño yo misma. Y con Martina Kutková, que tenía también cumpleaños redondo, nos pusimos de acuerdo y nos regalamos este nuevo viaje. Y mis amigos cuando supieron que quería irme a Perú, también me pagaron una cantidad de dinero para ayudarme a comprarme el pasaje”.

De ese reciente viaje, del que aterrizó prácticamente en el Teatro de los Estados para recibir el Premio Estatal, Anežka sacó tanta experiencia y aprendizaje que no le resulta tan fácil elegir qué fue lo que más la impresionó.

Naturaleza  | Foto: foto personal Anežka Charvátová

“Bueno, los monumentos incaicos, Cusco, el ombligo del mundo, y todos los muros viejos de la época de los incas. Como cuando uno lee Los ríos profundos de José María Arguedas y al comienzo el niño llega a Cusco y ahí ve los viejos muros. Esa impresión es increíble: Cusco es una mezcla de lo antiguo con la cultura española católica, y es muy raro ese sincretismo que no se ve tanto. En México también hay sincretismo, pero no se ve tanto como en el Perú. Por ejemplo, ahí las estatuas del Cristo en la cruz llevan una túnica india, bordada, la misma que tenía la gente ahí. Eso es increíble, o varias pinturas de la Virgen y el niño Jesús, todos morenos con pelo negro. Es completamente diferente de las imágenes que tiene nuestra cultura”.

“Visitamos la casa donde Vargas Llosa aprendió a bailar el mambo”.
Anežka Charvátová

Uno de los aspectos más interesantes de esa expedición a Perú es que, junto a sus compañeros de viaje, Anežka pudo combinar su amor por la naturaleza, con lo literario y cultural, incluyendo en este punto nada menos que a su admirado Vargas Llosa.

“Porque tengo un colega que es editor de las cartas del Boom, que es especialista de la obra de Vargas Llosa y él se ofreció a hacernos de guía y nos llevó de una esquina a otra. O sea, visitamos la casa donde vivió el joven Vargas Llosa en Lima, la casa donde murió Vargas Llosa hace poco, la casa donde vivió con sus abuelos, donde aprendió a bailar el mambo”.

La llama sobre la cabeza de la estatua | Foto: Juan Pablo Bertazza,  Radio Prague International

Durante aquel tour tan especializado por Lima, Anežka no pudo evitar reírse al descubrir un curioso error de interpretación. En el monumento central de la Plaza San Martín, hay una pequeña llama sobre el casco de bronce de una de las figuras. Según le contó su guía personal, el escultor español Mariano Benlliure se confundió y en vez de incluir una llama de fuego como símbolo de libertad, terminó colocando al emblemático animal andino. Además de humor, cuenta Anežka que el viaje tuvo también una parte mítica, esotérica, gracias a las antiguas ruinas incas. En ese sentido, dice que para ella era fundamental hacer todo caminando porque el agotamiento ayuda a percibir mejor la energía de esos sitios.

“Sí, lo sentí allí en Choquequirao, en una especie de planicie, de meseta, donde ellos hacían sus sacrificios. Nosotros también hicimos el sacrificio con hojitas de coca y empecé a sangrar de la nariz allí. Y lo mismo me pasó en Teotihuacán, cuando fui por la primera vez a México. Es un lugar muy turístico, pero es tan grande y tiene tanta energía que los turistas allí no me molestaban. Y en aquella época todavía se podía subir a la pirámide del sol y cuando estaba allí arriba pegaba el sol y empecé a sangrar de la nariz. Como que junté ahora esas dos experiencias: arriba en Choquequirao y arriba en la pirámide del sol de Teotihuacán. Y como ahí se está muy alto, también el sol tiene otra energía. Y el aire, que es más transparente. Todo eso es algo que sí siento”.

Choquequirao  | Foto: foto personal Anežka Charvátová

Una vez que se conocen esas experiencias y vínculos profundos con el mundo latinoamericano, no sorprende tanto el nivel de las traducciones de Anežka Charvátová. Sus versiones no solo respetan el texto original, sino que lo enriquecen con una vitalidad propia y una comprensión entusiasta de esas culturas tan ricas y complejas que conforman el ámbito hispano. En otras palabras, sus traducciones no están hechas solo de palabras, sino también de una empatía y sensibilidad que involucran incluso la dimensión del cuerpo.