Diario de una coordinadora checa de campamentos de verano: el desafío de la naturaleza… ¡y los niños!

Michaela leyendo un cuento para dormir a los niños en las tiendas

Este septiembre hablamos con Michaela, una joven profesora de matemáticas con una pasión por enseñar va mucho más allá del aula y se extiende hasta los tradicionales campamentos de verano en Chequia. Desde los 15 años, ha ejercido como instructora de estas actividades en la montaña, donde cada año ella y sus alumnos construyen desde cero el lugar donde convivirán en plena naturaleza. 

El campamento | Foto: archivo personal de Michaela Záškolná

Su trayectoria como instructora empezó a los 15 años, una edad habitual para asumir responsabilidades en estas actividades veraniegas comunes de Chequia. Más de 10 años después, Michaela ha asumido múltiples roles: responsable de emergencias médicas, coordinadora de logística, encargada de cocina o del suministro de agua. “Gracias a los campamentos, aprendí a hacer un presupuesto, a saber qué necesito para alimentar a muchas personas durante bastante tiempo, a planificar... Son cosas que no podía hacer en ningún otro lugar”, explica.

Michaela con un compañero de casal | Foto: archivo personal de Michaela Záškolná

La conversación también explora los desafíos. Como aquella vez que, por un error de planificación, un grupo de adolescentes tuvo que pasar todo un día con solo dos peras para comer… mientras hacían rafting. O cuando, al organizar un campamento para niños de familias vulnerables, cinco de los doce querían irse en las primeras dos horas. A pesar de todo, Michaela cree profundamente en el valor educativo de estas experiencias: “Queríamos que ganaran autoestima. Volvieron a casa sabiendo hacer un fuego, cocinar, reconocer ciertas plantas. Cosas pequeñas que tal vez les ayuden a creer en sí mismos”.

¿Seguiría siendo instructora si no hubiera vivido los campamentos cuando era niña? “No lo sé. Es una gran responsabilidad. Pero ahora sé que tiene mucho sentido hacerlo”, concluye.

Una entrevista llena de anécdotas, humor, compromiso y reflexión sobre los campamentos de verano checos.

Para escuchar la entrevista completa, pulsen PLAY.

  • Según un estudio de Home Credit, más del 40% de familias checas planificaron mandar a sus hijos a un casal de verano en el verano de 2025.
  • El 43% de los encuestados planeó gastar entre 200 y 400 euros en enviar a sus hijos a uno de estos campamentos.
  • En 2024, el número de niños que asistió un campamento de verano fue de aproximadamente 250.000, según la Asociación de Recreación Infantil checa.
  • La tienda que menciona Michaela (podsadový stan), es una tienda formada por una estructura de madera elevada que sirve como base firme y elevada del suelo, cubierta por una lona de tela. Se inventó en la República Checa en el año 1913.
Hoguera en el campamento | Foto: archivo personal de Michaela Záškolná