Los Berlusconi vs. los Kellner: una guerra millonaria por el control de los medios europeos
El control del conglomerado de medios ProSiebenSat.1 enfrenta a los herederos de Silvio Berlusconi y a la familia checa Kellner. Una “guerra de millones” que podría redefinir por completo el futuro audiovisual de Europa.
La pugna por el control de ProSiebenSat.1, uno de los gigantes de la televisión comercial alemana, se ha convertido en un pulso empresarial y político y una suerte de “guerra de millones” que enfrenta hoy a dos poderosas familias europeas: por un lado los Berlusconi, archiconocidos principalmente por la figura del polémico y ya fallecido exprimer ministro italiano Silvio Berlusconi, con su conglomerado MediaForEurope (MFE). Por otro, en clave checa, los Kellner, propietarios del grupo de inversión PPF y el linaje familiar más acaudalado y poderoso de todo el país.
Un “conflicto” que, más allá de las cifras multimillonarias, revela dos visiones opuestas sobre el futuro del mercado mediático en Europa.
Empezando por los Berlusconi, el controvertido Silvio coqueteó ya en su día con la idea de controlar la televisión alemana. En 2006, incluso llegó a plantear una oferta pública de adquisición de 5.000 millones de euros sobre ProSiebenSat.1, frenada entonces por la oposición del gobierno de Gerhard Schröder. Su hijo, Pier Silvio Berlusconi, retomó el proyecto en 2019, hasta hacerse con más del 30% de la compañía. Así, recientemente, MediaForEurope, la empresa de medios que dirige, ha lanzado una oferta pública valorada en 2.200 millones de euros, ofreciendo 8,15 euros por acción, parte en efectivo y parte en acciones de nueva emisión, con el objetivo de crear un grupo mediático paneuropeo que integre Italia, España y Alemania para competir con gigantes como Netflix o Amazon.
“Necesitamos centrarnos en construir lo que actualmente falta: un grupo europeo fuerte, de tamaño suficiente y con arraigo local, capaz de competir a nivel global. Esto nos permitiría conectar mercados, fortalecer la oferta editorial y crear nuevo valor tanto para los espectadores como para los inversores”, declaró el Pier Silvio Berlusconi recientemente a los medios italianos.
En la orilla de en frente, la checa, aparece Renáta Kellnerová, heredera del imperio PPF, con una propuesta más conservadora y directa: 7 euros por acción, todo en efectivo. Con una participación del 14,94% en la compañía, PPF busca reforzar su influencia en ProSieben y, sobre todo, evitar que el control total acabe en manos italianas, así como, frente a la propuesta italiana, un ecosistema más “descentralizado”, pero tecnológicamente integrado.
“Nos complace que la contraprestación propuesta por PPF haya contribuido a que MFE mejore significativamente su oferta original, lo que genera mayor valor para todos los accionistas de ProSiebenSat.1. Recomendamos a los accionistas que consideren cuidadosamente todas las circunstancias y detalles de ambas ofertas, ya que son sustancialmente diferentes”, apuntó Kasper Taczek, Director de Inversiones del Grupo PPF, y es que son varios los analistas y las voces que detallan que el “plan italiano” tiene grietas evidentes: MFE arrastra deudas por 3400 millones de euros y su margen para mejorar la oferta es limitado, mientras que la combinación de pago mixto (efectivo y acciones) también genera dudas entre los accionistas alemanes.
La suerte está echada y las ofertas están sobre la mesa: la checa, de PPF, vence el 13 de agosto, mientras que la italiana, de MFE, hará lo propio a finales de este mismo mes. La pregunta ahora es si los alemanes preferirán el sello paneuropeo del imperio Berlusconi o la “visión” localista de los Kellner. Sea como fuere, ProSiebenSat.1 es hoy el tablero donde se juega una partida que podría redefinir del todo el panorama mediático europeo y donde Chequia podría tener mucho que decir.








