Emil, el alce influencer que apareció en Moravia y conquista a la sociedad checa

El alce Emil

En plena era de pantallas, la naturaleza dio un golpe de efecto este verano con la aparición de Emil, un alce europeo en Moravia. Su presencia ha fascinado a los checos, que siguen su impredecible recorrido. Pero más que una fuente de entretenimiento, de quedarse en el país Emil podría convertirse en un aliado ecológico. Descubre por qué.

Unos cuarenta informes sobre la aparición de un alce europeo en Moravia llegaron a la Agencia para la Protección de la Naturaleza y el Paisaje de la República Checa en las últimas semanas. El seguimiento y anuncio del avance de ese animal, al que la gente bautizó Emil, se convirtió en uno de los mayores entretenimientos de los habitantes de Moravia este verano. Uno de los motivos es quizás que el alce europeo, que habita en grandes manadas en Polonia y los países escandinavos, suele verse muy poco en Chequia.

El alce Emil | Foto: Policie ČR

La señora Eva, que vive en la zona morava de Hodonín, contó a la Radio Checa que fue para ella una gran sorpresa encontrarse hace poco con el alce europeo hace poco, al salir a pasear por la tarde en dirección al bosque.

“Yo iba caminando y de pronto levanté la vista y vi ante mí unas patas blancas bien largas y cuando miré mejor, vi al alce comerse unas manzanas de uno de los árboles junto al camino. Entonces llegué a pensar ¡guau, por fin también lo pude ver! El animal se veía muy tranquilo, pasé junto a él y ni se dio cuenta, estaba más interesado en  su cena. Podría asentarse aquí, que es un lugar muy bonito”.

Todo indica que el alce Emil ha migrado a Moravia desde Polonia, como sucedió con otros animales en el pasado. En Chequia el alce figura entre los animales protegidos por ley y hay zonas en este país que se asemejan a su hábitat natural. Por ejemplo, justamente, en algunos sitios de Moravia o en la sierra de Šumava, al sur de Bohemia.

Los protectores de la naturaleza agradecen las informaciones de los ciudadanos sobre las distintas apariciones de Emil, a la vez que Karolína Šůlová, portavoz de la Agencia para la Protección de la Naturaleza y el Paisaje, advirtió por medio de la Radio Checa que no habría que dejar de tener en cuenta que se trata de un animal salvaje y, por lo tanto, puede llegar a ser peligroso.

“Pedimos a todos que respeten el hacho de que se trata de un animal salvaje, no lo persigan, no lo asusten y no se acerquen a él. Podría entrar en pánico, terminar bajo un automóvil o, por el contrario, atacar al fotógrafo ocasional. El animal puede pesar unos 500 kilos, por lo que no recomendamos acercarse a él. Envíennos la ubicación en la que haya visto al alce y retírense con toda tranquilidad del lugar”.

El alce europeo | Foto: Dave Bezaire and Susi Havens-Bezaire,  Wikimedia Commons,  CC BY 2.0

Entre los ciudadanos que lograron filmar en la zona de Hodonín al alce europeo Emil figura Samuel Prchlík, quien, según contó a la Radio Checa, pudo cumplir así uno de sus sueños.

“Íbamos con un amigo, pero a él le dio miedo el toparnos con el alce y se quedó atrás. Yo me acerqué a unos dos o tres metros del animal, que me pareció verdaderamente enorme. Podía tener unos dos metros de altura, a lo mejor un poco más, pero no me dio miedo. Aunque cuando me acerqué más todavía, para filmarlo mejor, entonces pensé en que debería tener cuidado de que el alce no me atacara con sus cuernos. Desde hace algún tiempo les decía a mis amigos que desearía ver a Emil, aquí en esta zona y, de pronto, se cumplió ese deseo, por lo que sentí mucha alegría”.

Emil fue visto ya en unos 16 lugares al norte, este y sur de Moravia. Los especialistas desearían que este joven mamífero, que vino desde Polonia, llegara hasta la sierra de Šumava, en el sur de Bohemia. Es allí donde desde hace unos 50 años vive la mayor cantidad de alces europeos en la República Checa. Su número actual en Chequia es tan solo de 20 animales, de los que 15 viven precisamente en Šumava, tal como contó Vladimír Dvořák, zoólogo de ese Parque Nacional.

Un alce en Šumava | Foto: Archivo de la Administración del Parque Nacional de Šumava

“La población de alces europeos en Šumava es pequeña, pero tiene muchos factores negativos y uno de los mayores consiste en el gran parentesco entre esos mamíferos. El futuro de estas pequeñas poblaciones depende por ello de la migración de alces de otro lugar, en este caso de Polonia”.

Debido, además, a que los alces son capaces de superar en un tiempo breve cientos de kilómetros, se tiene la esperanza de que Emil llegue a Šumava y que ayude allí en la reproducción y reanimación de la manada de alces que vive en esa hermosa sierra montañosa con frondosos bosques y lagos.

Autores: Leona Nevařilová , Ivana Vonderková
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