Bitcoins, darknet, un traficante y un ministro de Justicia: el escándalo que puede decidir las elecciones
El ministro de Justicia, Pavel Blažek, presentó su dimisión poco después de que se empezaran a conocer detalles de una sospechosa donación millonaria en bitcoins realizada por un traficante de drogas convicto. La oposición, con el movimiento ANO de Andrej Babiš a la cabeza, pide la renuncia del Gobierno en bloque mientras se frota las manos, porque en cualquier caso, solo faltan cuatro meses para las elecciones.
“Cuando se cerró el contrato no existía ninguna decisión judicial o de cualquier otro órgano del Estado que constatara que el objeto de la donación procediera de una actividad delictiva”.
El aún ministro de Justicia, Pavel Blažek, intentó a finales de la semana pasada defenderse en sede parlamentaria de las informaciones sobre una extraña donación aceptada por el Ministerio de Justicia de 40 millones de euros en bitcoins.
Los datos de la operación, aparecidos en el periódico Deník N, no tardaron, sin embargo, en provocar la sonada caída de alguien que no solo es ministro, sino una figura de gran influencia en el Partido Cívico Democrático (ODS) del primer ministro, Petr Fiala.
El primer dato llamativo, sin duda, es el propio donante, Tomáš Jiřikovský, cuya biografía resumió para la Radio Checa Zdislava Pokorná, la periodista que ha destapado el escándalo que ha provocado la crisis de Gobierno.
“Es un traficante de drogas convicto y la primera persona que fue condenada como arquitecto y parte de un mercado de la red oscura (la darknet) llamado Sheep Market, donde se vendían ilegalmente drogas, documentos falsos e incluso armas. Los pagos se realizaban a través de Jiřikovský y él se quedaba una comisión. Allá por el año 2013, cerró el mercado con decenas de bitcoins, y Jiřikovský dijo a los clientes que no podía pagarles en ese momento y lo mismo dijo a los comerciantes que estaban esperando sus pagos, simplemente cerró. Hubo numerosas víctimas y no se pudo rastrear todo el dinero que se había desviado”.
La Policía logró demostrar unos perjuicios solo por valor de 640.000 euros, por lo que Jiřikovský ingresó en prisión en 2017 con una condena de 9 años. Al criminal convicto le confiscaron todo tipo de dispositivos en los que guardaba muchísimas más criptomonedas que las que la Policía consiguió encontrar. Y mientras Jiřikovský estaba en la cárcel, las bitcoin aumentaban exponencialmente su valor.
Al cumplir la mitad de la condena, salió en libertad condicional y entonces se puso a buscar la manera de conseguir que le devolvieran sus aparatos electrónicos confiscados en los que están sus billeteras de bitcoins con una auténtica fortuna.
Empezó una batalla judicial que ya dura años. Cuando en 2023 el Tribunal Supremo dice que se tiene que repetir el proceso, la información llega al ministro de Justicia, dice la periodista de investigación Zdislava Pokorná.
“Blažek se enteró de eso y desde entonces están en contacto y hablando según evoluciona el caso. Alrededor de 2024, pero no está claro cuándo exactamente, llegaron a un acuerdo de que si Jiřikovský recuperaba sus dispositivos, el 30% de lo que hubiera, iría automáticamente al Estado”.
Dice Pokorná que ambos se conocían desde hacía mucho de Brno. De hecho, destaca que tiene la impresión de que todas las personas señaladas en el caso se conocen de Brno desde siempre.
A Blažek, que ya fue ministro de Justicia en otro Gobierno que no terminó de la mejor manera con la ley como fue el de Petr Nečas, no lo veían con buenos ojos los socios de la actual coalición de Gobierno cuando, tras las elecciones de 2021, tocaba llegar a un acuerdo. Especialmente contrario al nombramiento de Blažek como ministro de Justicia se posicionó el entonces socio Partido Pirata, que terminó teniendo que transigir con la voluntad del ODS.
Las varias incongruencias de Blažek
Volviendo al presente, Zdislava Pokorná enumeró varias incongruencias dadas por el ministro Blažek en sus explicaciones con la documentación disponible. La primera tiene que ver con la afirmación del ministro de Justicia de que había informado sobre la donación a todas las autoridades pertinentes.
“El 7 de marzo se transfirió al Estado el 30% y luego se firmó el contrato de donación. Sólo entonces Blažek informó a todas las autoridades. Esto es algo que tampoco queda muy claro, porque Blažek dice que tenía luz verde y que todos lo sabían, pero esto no es cierto. El único que habría sido informado de esto con antelación es el ministro de Finanzas, Zbyněk Stanjura, también del ODS, lo que ahora puede resultar embarazoso para él. Ahora todos le preguntarán por qué no investigó activamente el origen del dinero, porque es muy problemático. Creo que ahora la atención se centrará en Stanjura. Sin embargo, él y su Ministerio afirman que no tenían ningún contrato de donación ni detalles sobre el donante. Blažek les habría informado de que recibiría el monto de una persona que ha cumplido toda su condena y no existen veredictos que indiquen que el origen del dinero que da al Estado es ilegal o que el dinero provenga de actividades delictivas, lo que tampoco es del todo cierto”.
500 millones de euros en bitcoins
Sin embargo, hay otra cuestión alarmante, y es que esos 40 millones de euros no son finalmente el 30% anunciado sino una cuantía muy inferior, ya que en realidad, en las billeteras de Jiřikovský no había 120 millones de euros en bitcoins, sino 500 millones, prosigue la periodista.
“Blažek y su asesor económico afirman tener un acta notarial que establece que en la billetera hay 120 millones de euros en bitcoins y que el 30% de la cantidad encontrada debería ir automáticamente al Estado. Pero si hubieran sabido cuánto había realmente en la billetera (la cuestión es esa: si lo sabían), el Estado no recibiría 40 millones de euros sino casi 150 millones. Otra contradicción es que el acta notarial, que se realizó en presencia de un funcionario del Ministerio de Justicia, está fechada el 7 de marzo, pero la billetera de Nucleus Market (otra empresa también de Jiřikovský) se abrió el día anterior, el 6 de marzo, y en ese día anterior, aproximadamente 40 millones de euros salieron de esta billetera con un destino desconocido”.
Todo se complica aún más ya que en esa sospechosa apertura de las billeteras del 6 de marzo, no solo se efectuó una consulta, sino que hubo una transferencia. Y luego otra más, además de la donación.
“Actualmente ya no hay 500 millones de euros, sino 360 millones. Ha salido dinero hacia otras dos billeteras de Bitcoin y nadie conoce sus dueños porque es difícil identificar a alguien por una billetera de Bitcoin. 80 millones de euros se han esfumado. Además de los 40 millones que desaparecieron el día antes de que los 40 millones fueran transferidos al Estado, desaparecieron 40 millones de euros más. Creo que será extremadamente difícil rastrear a quién se destinaron los pagos. La Fiscalía General del Estado en Olomouc anunció que está investigando el caso por la sospecha del delito de blanqueo de dinero por parte de un alto funcionario a través de un contrato de donación y que todo esto ocurrió. Según la Policía, el funcionario debía saber muy bien que el dinero provenía de actividades delictivas”.
Son cantidades desorbitadas que no solo han llamado la atención de las autoridades checas, con lo que el caso adquiere otros tintes incluso, asegura la periodista.
“El caso adquiere un nivel completamente diferente cuando Jiřikovský sale de prisión y activa una billetera de Bitcoin con 500 millones de euros. Esto es lo que estaban esperando numerosos organismos, no sólo checos, sino sobre todo internacionales. Y sucedió cuando de esta billetera de Bitcoin se le da al Estado checo 40 millones de euros. Es una historia increíble y lleva el caso a otro nivel porque tiene una dimensión internacional extrema, el FBI y otras agencias no sabían con quién conectarlo hasta ahora. Es un problema extremadamente grande”.
Un regalo inesperado antes de las elecciones
La rápida dimisión de Pavel Blažek ha sido bien recibida por sus compañeros de partido y socios de Gobierno.
A la oposición, sin embargo, le sabe a poco y pide la dimisión de todo el Gobierno, como dijo la diputada del movimiento ANO Alena Schillerová.
“Son figuras influyentes de este Gobierno y no me creo que el ministro de Finanzas Stanjura no supiera nada, igual que el primer ministro. Si lo sabía, tiene que dimitir igual que el ministro Blažek”.
El movimiento ANO de Andrej Babiš, que ya se las prometía muy felices para las elecciones parlamentarias de octubre y volver al Gobierno, según indican todas las encuestas, se encuentra así con un regalo inesperado de un presunto enorme caso de corrupción en las filas enemigas que a buen seguro será uno de los principales hilos conductores de su campaña electoral.








