El Castillo de Praga retira los erizos de acero tras casi una década

Los emblemáticos erizos de acero que bloqueaban la entrada de vehículos al Castillo de Praga están siendo retirados tras casi diez años. En su lugar, se instalarán postes retráctiles que permitirán un control más flexible del acceso, especialmente para vehículos de emergencia como bomberos y ambulancias.

La instalación de los nuevos sistemas de seguridad se extenderá hasta junio, e incluirá también la renovación de los puntos de control. Según Pavel Vyhnánek, director de la administración del Castillo, los cambios mejorarán tanto la seguridad como la accesibilidad del recinto histórico.

Autor: Juan Muttoni