Imágenes de satélite revelan el Corazón del Moldava, un meandro escondido bajo el hielo

El corazón del río Moldava captado en una imagen de satélite

Un meandro original del río Moldava conocido como el Corazón del Moldava, ha reaparecido gracias a unas imágenes satelitales tras pasar largo tiempo bajo el agua.

El Moldava, a menudo considerado como el río nacional checo, es el más largo en la República Checa, extendiéndose por unos 430 kilómetros desde su nacimiento hasta confluir con el Elba en Mělník, al norte de Praga. Inmortalizado por el compositor Bedřich Smetana en su sinfonía Mi patria, el río ocupa un lugar especial en el corazón de la nación.

El corazón del río Moldava representado en un mapa histórico del siglo XIX | Foto: Mapy.cz

Durante la historia, nueve embalses han sido construidos a lo largo de su cauce para controlar el flujo de agua y generar energía. Uno de ellos es el embalse de Lipno, cerca de la pintoresca ciudad de Český Krumlov. Establecido a finales de los años 50 del siglo XX, es el mayor embalse de todo el país.

Durante décadas, el embalse de Lipno ha escondido uno de los tesoros del río, el meandro conocido como el Corazón del Moldava, ya que su forma se parece mucho a un corazón. Recientemente, a causa del deshielo, varias imágenes de satélite han capturado que el corazón del Moldava sigue “latiendo” bajo su superficie. El primero en notarlo fue el geógrafo Tadeáš Gregor, que ha seguido el deshielo por interés personal. Radio Praga Internacional habló con el experto.

“He estado viendo imágenes capturadas por el satélite de Sentinel, que forma parte del programa Copérnico. He rastreado el deshielo porque me gusta el patinaje sobre hielo de resistencia. Mientras observaba la última placa de hielo, me llamó la atención una forma más oscura que parecía una serpiente. Se me ocurrió que quizá el hielo revelara el cauce original del río, que es unos metros más profundo. Lo comparé con fotos viejas del cauce y encajó perfectamente”.

En realidad, Tadeáš Gregor no es el primero en avistar la forma original del cauce. En 2021, científicos de la Facultad de Ingeniería Civil de la Universidad Técnica Checa de Praga utilizaron tecnología sónar, que convierte la electricidad en vibración para generar ondas sonoras. De esta manera, los expertos redescubrieron que el cauce sigue visible en el fondo del embalse a pesar de los depósitos de sedimentos acumulados durante décadas.

Gregor cree que hay un causante claro de esa mayor visibilidad del meandro.

“Es muy probable que este acontecimiento esté vinculado con el flujo hídrico. Puede que el agua fluya bajo el hielo siguiendo el cauce original o quizá en el fondo fluya agua más cálida que transfiere calor hacia las capas superiores, ocasionando el derretimiento más rápido del hielo sobre el cauce original. Sea lo que sea, definitivamente está conectado con el flujo del agua”.

Después de que Gregor compartiera su descubrimiento en Facebook, sus fotos se volvieron virales rápidamente y fueron compartidas también por el Instituto Hidrometeorológico checo. El gran interés despertado solo muestra lo mucho que significa el Moldava para los checos.

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