Presidente checo rindió homenaje a los emigrantes rusos en Checoslovaquia llevados a gulags soviéticos
Decenas de personas, incluyendo el presidente checo, Václav Klaus, rindieron homenaje en el cementerio de Olsany, en Praga, a los emigrantes rusos, ucranianos y bielorrusos que inmediatamente después del término de la Segunda Guerra Mundial fueron deportados forzosamente por agentes rusos de la entonces Checoslovaquia a gulags soviéticos en Siberia. Después de que en 1917 tomaran el poder en Rusia los comunistas, buscaron refugio en Checoslovaquia más de 20 mil guardias blancos, adversarios de los bolcheviques. Entre los años 1945 y 1956 fueron deportados a la Unión Soviética aproximadamente mil personas.