No están contentos con el matrimonio, pero no se divorcian

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Una quinta parte de los checos no están contentos en el matrimonio, generalmente por la falta de tolerancia y entendimiento.

La tolerancia, el entendimiento y los hijos, tres aspectos que consideran los checos como más importantes en el matrimonio, mientras que el sexo ocupa el sexto lugar.

Según se desprende de un sondeo de la agencia SC&C realizado para el diario Mladá Fronta Dnes, un 20 por ciento de los checos no están contentos en su matrimonio, pero no se divorcian principalmente por los hijos, por el miedo a los cambios, por la vivienda o simplemente porque no quieren quedarse solos.

Por otro lado, casi el 80 por ciento de la población opina que el matrimonio sigue siendo una institución importante, no obstante, el número de divorcios sigue creciendo. Antes de la Segunda Guerra Mundial se registraron en Checoslovaquia unos 10 mil divorcios, mientras que a fines de los años sesenta, ese número se duplicó, indica Miroslav Simek, de la Oficina de Estadísticas checa.

"En la actualidad, la mitad de los matrimonios terminan con el divorcio. Cada año se divorcian en este país en promedio más de 30 mil esposos. Esas cifras las registramos desde los años noventa. Últimamente ese número se estabilizó más o menos", señaló Simek.

La diferencia en cuanto a los caracteres, opiniones e intereses representa el 50 por ciento de los motivos que desembocan en una separación, agregó Miroslav Simek. Otras causas son generalmente: por parte de hombre, la infidelidad y el alcoholismo, y por parte de la mujer, la infidelidad y su desinterés por la familia.

Un matrimonio checo dura en promedio 12 años, y la mayor intensidad de los divorcios se registra entre el tercer y el sexto año del matrimonio.

El divorcio es un rasgo típico de la sociedad moderna, en la que se debilitaron las relaciones familiares tradicionales, resalta el sociólogo y publicista Jan Jandourek

"Ya no existe el modelo de la familia grande, en la que viven conjuntamente varias generaciones. También se debilitaron las relaciones entre vecinos, la gente cambia de vivienda con más frecuencia y durante la vida llega a conocer más personas, por ejemplo en el trabajo. Además disminuyó el control de las instituciones tradicionales, como es la Iglesia", dijo Jandourek.

Rusia y los países de la ex Unión Soviética, junto con la República Checa y Bélgica, figuran entre los países con la mayor tasa de divorcios en Europa, en el extremo opuesto se posicionan países del sur, Italia, España, Grecia y los países de los Balcanes.

Autor: Roman Casado
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