Nikola Tenevová, la periodista checa con una vida al compás del español

Nikola Tenevová, una periodista checa con espíritu hispano

Tras dos viajes iniciáticos a Argentina y Cuba, el español y la cultura hispana transformaron por completo la vida de la periodista checa Nikola Tenevová. Su pasión la llevó a investigar la blogósfera cubana, a cubrir temas latinoamericanos en la televisión checa y a representar a Médicos sin Fronteras. En esta entrevista, habla también de su vínculo con el tango y hasta recuerda con humor cuál fue la primera palabra que aprendió en español.

“La primera palabra que aprendí en español fue ‘pepino’, y me daba mucha risa porque así se llama aquí una marca de preservativos”.

Nikola Tenevová

La periodista Nikola Tenevová, actual portavoz de Médicos sin Fronteras, es una de las muchas checas cuya vida dio un giro inesperado gracias al idioma español y al contacto con la cultura hispana. Aunque hoy el español forma una parte indispensable de su identidad, asegura que no hubo un momento concreto en el que decidiera estudiarlo. Más bien, fue una suma de coincidencias, impulsos, azares y encuentros que la fueron acercando poco a poco a ese universo.

“Me acuerdo de que, a finales de los años 90 o inicios de los 2000, era súper popular la telenovela Muñeca brava y, al igual que todo el mundo, yo también amaba verla. Y justo en el mismo período, un profesor venezolano empezó a dar clases en nuestro colegio: él enseñaba inglés, pero en su tiempo libre decidió también dar clases de español y yo me inscribí, y desde allí continué. O sea, empecé con él y me encantó. Me acuerdo del libro que usábamos, lleno de colores y dibujos. Y también de que la primera palabra que aprendí fue pepino, y me daba mucha risa porque así se llama una marca de preservativos”.

Nikola Tenevová | Foto: Juan Pablo Bertazza,  Radio Prague International

Luego de esa primera experiencia con el español, Nikola Tenevová continuó estudiándolo como segunda lengua en el secundario.

Pánico escénico

Ya en el segundo año le tocaría vivir un momento decisivo: viajó a Argentina para participar en un Modelo de Naciones Unidas, una simulación educativa en la que los estudiantes representan a distintos países de la ONU y debaten temas globales como derechos humanos, migración o medio ambiente. Siguiendo el protocolo diplomático real, preparan discursos, negocian resoluciones y desarrollan habilidades de diálogo, pensamiento crítico y cooperación. El desafío era enorme: apenas llevaba poco más de un año aprendiendo español.

Cataratas de Iguazú | Foto: Juan Pablo Bertazza,  Radio Prague International

“Hasta ahora me veo en ese momento en el que tenía que leer una declaración en español en frente de esa aula llena de estudiantes argentinos, chilenos y tal. Sentía cómo me temblaba todo mi cuerpo y, cada vez que en mi vida adulta me pongo nerviosa por algún motivo, lo pienso, pienso en ese momento para ganar confianza”.

Por ese entonces, Nikola solo tenía 16 años y ese viajó significó para ella nada menos que cruzar por primera vez el Atlántico, sin sus padres; con otros cuatro estudiantes y dos profesores.

“Y los últimos días viajamos también a las Cataratas de Iguazú, que hasta ahora es una de las cosas más hermosas que he visto en mi vida. Y otra cosa que me influyó mucho, ya fuera del instituto, fue ir a Cuba cuando tenía 17 años con una ONG eslovaca para enseñar fotografía a los niños. Ese fue un choque increíble porque me permitió ver cómo hubiera podido ser aquí, en Checoslovaquia, en ese entonces: el doble sistema de salud, la doble moneda para los ricos, los políticos, los extranjeros y, luego, para el resto. Algo increíble y, bueno, en las tiendas no tenían nada, o sea, nada de nada”.

Garganta del Diablo | Foto: Juan Pablo Bertazza,  Radio Prague International

Aquella experiencia en Cuba marcó un antes y un después en la vida de Nikola Tenevová. En efecto, eso fue lo que la llevó a decidirse por el ámbito social, estudiando filología española y periodismo en la Universidad Palacký de Olomouc. Se graduó con una tesis sobre la blogósfera cubana, centrada en Yoani Sánchez, la reconocida periodista y activista que desafió al régimen castrista desde su blog Generación Y y fundó el medio independiente 14ymedio. Tan profunda fue la huella de aquel primer viaje que Nikola sueña con volver a Cuba para comparar el presente con lo que vio hace ya veinte años.

“Entonces, la combinación con el periodismo allí me parecía genial. Y no había en otros lugares, en otras universidades o en otras ciudades algo así. En esa época, además, leí mucho a Reinaldo Arenas, que me encantó. Antes que anochezca, me gustó muchísimo. De hecho, después, cuando viví en Italia, tenía un programa de radio al que llamé Antes que anochezca. Entonces sí, estaba muy influenciada por él”.

Tanguera

Aunque, tal como ella misma cuenta, ese programa era en Italia y en italiano, la temática principal del envío no era otra que la cultura hispanoamericana. Sin ir más lejos, gracias a ese programa radial Nikola descubrió una de las cosas que hoy más le gusta hacer en la vida.

Foto: Bernard-Verougstraete,  Pixabay / CC0

“Y en ese programa de radio una vez preparé un episodio sobre el tango e hice una entrevista a una profesora y le pregunté de todo: ¿qué hacen, cómo y por qué? ¿Qué es lo que le fascina de bailar tango y por qué atrae a tanta gente? Y ella habló tan bien de todo eso, tan apasionadamente, que yo me decidí también a probarlo. Y, desde ahí, se dice que una vez que entras en el laberinto del tango, no sales más, y es verdad”.

Nikola siguió y sigue bailando sin parar al compás del 2x4. Para ella, el tango es un viaje sin final: una danza que atraviesa capas de técnica, historia, música y emoción. Aunque hoy lo disfruta en Praga, donde la escena de las milongas, en su opinión, crece sin parar, su ingreso a ese mundo fue desde Italia. En ese país se instaló tras enamorarse de un italiano durante un Erasmus en Toledo. Una primera etapa de la relación a distancia los llevó a vivir juntos en Florencia, donde Nikola comenzó una maestría en periodismo, tras un curso intensivo de italiano. Pasó cinco años en Italia antes de regresar a Praga.

Florencia por la noche | Foto: liliy2025,  Pixabay,  Pixabay License

“Y, bueno, ya estaba cansada. Y ellos todo el tiempo aman encontrarse en las plazas y hablar y hablar de no sé qué: de la comida, principalmente. Y yo a eso lo llamaba ‘piazzin’. ¡Y lo odiaba! Y ellos se la pasaban hablando de la comida, del chivo, y yo: ‘chicos, vamos a hablar de política, de algo importante’”.

Noticias en carne viva

Pero en medio de ese cansancio, Italia aún le tenía preparada una muy grata sorpresa a Nikola: justo antes de terminar la tesis y graduarse, empezó a explorar la posibilidad de hacer un Erasmus, pero esta vez de trabajo. Entonces, se le ocurrió solicitar una pasantía a la televisión checa, donde rápidamente la aceptaron y, por lo tanto, empezó a hacer un Erasmus de trabajo en la televisión checa como estudiante italiana. Asegura que cada vez que era posible proponía algún tema vinculado a América Latina y, una vez que finalizó ese contrato como pasante, le ofrecieron un puesto fijo en la redacción extranjera.

Nikola Tenevová | Foto: Česká televize

“Y hasta hoy en día no hay otra institución, excepto la radio, a donde puedas ir a trabajar si quieres hacer periodismo serio. Y luego pasé de la redacción extranjera a la redacción de ciencias y empecé a preguntarme si quería ser presentadora, y me dije que no porque me estresaba mucho. Entonces, empecé a pensar qué dirección quería tomar en ese ambiente. Y me di cuenta de que podía llegar a hacer ese mismo trabajo otros veinte años porque, de hecho, tenía compañeros de 50 o 60 años. Pero yo deseaba evolucionar y experimentar otras cosas y así fue que decidí cambiar de trabajo.

Foto ilustrativa: Manuel Alvarez,  Pixabay,  CC0 1.0 DEED

También porque llegó el COVID, yo ya estaba pensando en irme, pero no era capaz de hacerlo porque me gustaba mucho trabajar con lo audiovisual, pero como hablaba italiano y español, era la primera en entrevistar a toda la gente enferma de COVID porque, por supuesto, pasó por Italia. Era terrible filtrar tanta información negativa y eso lo estuve haciendo unos seis años porque, con las noticias, debes filtrar muchas cosas que a veces te quedan dentro. Y, entonces, el COVID fue la última gota del vaso, lo que me llevó a dar ese paso”.

Más allá de las fronteras

Para dar ese paso que la llevó al lugar donde sigue estando hoy, fue clave nuevamente su vínculo con lo hispano y su dominio de los idiomas. Actualmente, Nikola trabaja como portavoz de una conocida organización médico-humanitaria internacional fundada en Francia en 1971, pero con presencia en más de 70 países. Su labor se centra en brindar atención médica urgente en contextos de crisis, sin ningún tipo de distinción de piel, religión o ideología política.

“Ya como periodista había trabajado muchas veces con Médicos Sin Fronteras, con lo que hacían en ciertos países o, por ejemplo, cuando creaban una nueva vacuna, entonces conocía un poco el trabajo que hacían y me encantaba la idea, y esa fue la razón principal por la que entré. Y ahora soy coordinadora de comunicación, soy como la portavoz: hago relaciones públicas para Médicos Sin fronteras, tenemos la oficina checa, y estamos cubriendo el campo de los medios de comunicación tanto en Chequia como en Eslovaquia, entonces lo que hacemos es redactar y difundir los comunicados de prensa”.

Foto: Ron Cogswell,  Flickr,  CC BY 2.0

Resumiendo en pocas palabras la tarea de la organización, Nikola afirma que Médicos Sin Fronteras trata de estar donde más se los necesita, incluyendo un intenso trabajo en Gaza y en Ucrania.

“La actualidad es, claro, la guerra en Gaza, que es devastadora. Luego, Ucrania, también. Y el tema de USAID, la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional. Porque nosotros no recibimos fondos del gobierno de Estados Unidos, pero vemos cómo influye en los proyectos la decisión de terminar de financiar al sector humanitario. Porque, por ejemplo, hay varios proyectos de HIV en los que colaboraramos con otras organizaciones que sí están financiadas por el gobierno de Estados Unidos, y ahora ellos no pueden hacer más su trabajo, pues los proyectos súper importantes para los pacientes con esta enfermedad se terminan. Y ahora mismo pueden verse los resultados en el campo, no solo en lo que respecta a esa enfermedad”.

Foto: Rosa Crestani/MSF

Además de la compleja situación que atraviesa el sector humanitario por el recorte de fondos de Estados Unidos, lo cual ha frenado proyectos clave como la apertura de hospitales en Sudán, Nikola advierte que, por alguna razón, crisis tan urgentes como las que se viven en esos países rara vez logran ser tratadas en la agenda checa o europea.

“Es exactamente lo que intentamos hacer: hablar de lo que no se habla normalmente. Porque no quiero decir que ya no pasa nada terrible en Ucrania, claro que sigue siendo terrible. Pero también tenemos siempre un feminicidio en Sudán, y nadie está hablando de eso, sino siempre de nosotros. Pasan cosas horribles en muchas partes de la Tierra y nadie habla de ellas, pues nosotros sí que lo intentamos”.

El escribidor

“Siempre me fascinaron las culturas azteca, inca, maya, y tantas otras más, que suelen estar cubiertas por un poco de misterio”.
Nikola Tenevová

Uno de los aspectos que Nikola más valora de su trabajo es poder seguir conectada con los idiomas extranjeros y, en especial, con el español. Tal como cuenta, vivió una especie de cúspide simbólica con la cultura hispana el día que logró que su admirado Mario Vargas Llosa le firmara un ejemplar de su libro favorito: El hablador.

Dedicatoria de Vargas Llosa | Foto: Juan Pablo Bertazza,  Radio Prague International

“Yo leí mucho a Vargas Llosa, lo amaba. Y luego empecé a amar también a Anežka Charvátová por sus traducciones. La entrevisté varias veces, con lo cual pude cerrar un poco el círculo. Y ese es mi libro favorito porque une lo que más amo del mundo hispano: la cultura precolombina. Siempre me fascinaron esas cuestiones de las pirámides y de las culturas azteca, inca, maya, y tantas otras más, que suelen estar cubiertas por un poco de misterio, las ciudades en la selva, la cosmología. A mí me encanta estudiar eso y ver cómo se imaginaban ellos el mundo, lo que pasa después de la vida y tal. Y a mí me parece que El Hablador une todo eso: te cuenta sobre cosmología, sobre la conexión de un hombre con la naturaleza. Y un día Vargas Llosa llegó a Praga, y yo estuve allí y logré que me lo firmara”.

Nikola Tenevová y dos libros fundamentales en su vida | Foto: Juan Pablo Bertazza,  Radio Prague International