Murales de fines del siglo XIV podrán verse por primera vez en el castillo de Bečov
En la nueva temporada turística, el castillo de Bečov nad Teplou, en Bohemia Occidental, abrirá a los visitantes la capilla local con sus recién restauradas pinturas murales de fines del siglo XIV.
Hace más de 40 años que en el castillo Bečov nad Teplou, situado a unos 10 kilómetros al sur de la ciudad balneario de Karlovy Vary, en Bohemia Occidental, fue descubierto, por mera casualidad, el relicario de San Mauro. El valor de este artefacto que data del siglo XIII, se asemeja al de las joyas de coronación de los reyes de las Tierras Checas.
Años más tarde, en la capilla gótica local, en la que fue hallado ese relicario, los especialistas descubrieron pinturas murales de finales del siglo XIV con escenas bíblicas. Hace poco terminaron los trabajos de su restauración y el público podrá verlas por primera vez con el comienzo de la nueva temporada turística.
Darles una nueva vida a las pinturas murales no fue fácil, según dijo a la Radio Checa el restaurador Václav Štochl, a quien le fue encargada esa labor.
“En una de las paredes de la capilla descubrimos, por ejemplo, con ayuda de los rayos X, una pintura mural que había estado oculta bajo una fuerte capa negra. Al comienzo se pensaba que no sería posible eliminar esa capa sin dañar la pintura que muestra a San Mateo representado como un ángel, que es su atributo. Pero luego hicimos varios exámenes y llegamos a la conclusión de que sí podíamos salvar la pintura. Nuestro equipo de restauradores aplicó aquí con éxito un método de ablandamiento químico y eliminación de la capa negra dura y posteriormente procedimos a limpiar y a restaurar manualmente la pintura mural”.
De acuerdo con Václav Štochl, esta y otras pinturas murales que decoran la capilla del castillo de Bečov nad Teplou, habían estado cubiertas con varias capas de pinturas durante más de un siglo.
Los andamios les permitieron acceder a los restauradores a la bóveda de la capilla, donde una de las pinturas murales muestra un blasón que, lamentablemente, los turistas no podrán ver muy bien por la altura en la que se encuentra, según sostuvo para la Radio Checa el administrador del castillo de Bečov, Tomáš Wizovský.
“Así es. A esta pintura se pudo llegar por el último piso del andamio. Al terminar los restauradores su trabajo aquí aproveché la posibilidad y subí también hasta lo más alto. Pude tocar así la pintura que muestra una mano con un rastrillo que es el blasón de los señores de Osek y Riesenburk, quienes en la primera mitad del siglo XIV fundaron el castillo de Bečov”.
Las pinturas murales en la capilla cubren todas las paredes, así como el techo y las jambas de las ventanas, y fueron realizadas sobre un fino revoco de cal con la técnica secco. Fue por encargo del entonces propietario del castillo, Boreš de Riesenburk, cortesano del rey checo, Carlos IV.
El trabajo del restaurador Václav Štochl no acabó con la recuperación de la última pintura, sino que tuvo que supervisar también el desmontaje de los andamios, para que los obreros no llegaran a dañar las pinturas góticas restauradas.
“Sí, al terminar las labores de restauración se procedió a desarmar con cuidado los andamios, ya que la altura de la capilla es de entre ocho y nueve metros y con tantos andamios para llegar a esa altura, había luego peligro de que llegaran a dañarse esas obras. La base de esa construcción tenía unos nueve por siete metros”.
El público podrá visitar la capilla del castillo de Bečov a partir del 2 de abril con la llegada de la Pascua y el comienzo de las vacaciones escolares de primavera. Los interesados tendrán a disposición así un nuevo circuito de visita que, además de las pinturas murales en la capilla local, incluirá informaciones sobre los elementos arquitectónicos más antiguos del castillo medieval. Naturalmente, otro de los circuitos de visita en el castillo de Bečov nad Teplou incluye el famoso relicario románico de San Mauro, creado de madera nogal a comienzos del siglo XIII. La estructura de esta caja tiene la forma de una pequeña iglesia, con 1,4 metros de largo, y está cubierta con placas de oro, plata y cobre dorado, que llevan un sinnúmero de decoraciones de esmaltes, filigranas y piedras preciosas.
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Región de Karlovy Vary
Región de balnearios conocidos en el mundo entero, de la fábrica de cristal Moser y del licor Becherovka.















