Los dibujos de los niños de Terezín ya son Memoria del Mundo de la UNESCO
Una colección de dibujos creados por niños del campo de concentración de Terezín acaba de ser añadida al registro de la UNESCO Memoria del Mundo.
Una colección de alrededor de 4500 dibujos de niños conservada por el Museo Judío de Praga desde el final de la Segunda Guerra Mundial, acaba de unirse al prestigioso registro de la UNESCO Memoria del Mundo. Radio Praga Internacional entrevistó a Michaela Sidenberg, curadora del museo, sobre la importancia y el valor de este suceso.
Se trata de la colección más grande de expresión artística infantil del Holocausto, juntando dibujos creados entre 1943 y 1944 por niños del gueto de Terezín bajo la tutela de la artista austriaca Friedl Dicker-Brandeis, asesinada posteriormente en Auschwitz. La experta describió más detalladamente la importancia del rol de Dicker-Brandeis en la creación de las obras.
“Su rol era absolutamente crucial. Aunque tendemos a interpretar este material como expresión artística espontánea por niños que tenían entre 10 y 14 años, Dicker-Brandeis era una guía crucial. Cada clase que organizaba, y que no se nos olvide que todas estas clases eran estrictamente improvisadas en las condiciones extremas de un campo de concentración provisional, era ya de por sí un acto de valentía. Sin embargo, ella no sólo proporcionó a los niños este medio como método de terapia en aquellas condiciones horrendas, sino también ofreció lo que consideraba una alternativa a un currículum regular, algo estrictamente prohibido en el campo”.
Según los expedientes del museo, explica Sidenberg, se estima que más de cien niños se inscribieran probablemente en las clases de Friedl Dicker-Brandeis a lo largo de las diferentes etapas de estos cursos en Terezín. De ellos, solamente unos 20 o 30 lograron sobrevivir.
La experta destaca el impacto que tuvieron estas clases en los menores reclusos.
“En retrospectiva, de las muchas entrevistas que he realizado con sobrevivientes, sé que para ellos era absolutamente crucial pasar tiempo con un adulto que realmente se ocupara bien de ellos y que no dudaba en percibirlos como sus compañeros. Así que todos los entrevistados con los que he hablado consideran esta etapa como un momento crucial, algo que valoraban y que jamás olvidaron de su tiempo encarcelados”.
Sidenberg también destacó que el reconocimiento que han recibido recientemente por parte de la UNESCO representa un gran honor.
“Tengo que decir que es un gran honor para nosotros. Sin embargo, nuestra colección no es la única. Es una iniciativa colectiva. Actualmente existen 17 colecciones de arte infantil que combinan dibujos y escritos infantiles del período entre 1914 y 1950 que han sido registradas colectivamente como una sola entidad para la UNESCO”.
Michaela Sidenberg concluyó resaltando la gran importancia de este reconocimiento y asegurando que el museo planea usarlo como herramienta para promover la colección y la conmovedora historia que hay detrás de ella.
Relacionado
-
80 años del final de la Segunda Guerra Mundial en Checoslovaquia
En Radio Praga Internacional repasamos los principales eventos que marcaron el histórico año de 1945 y cómo se vivieron en la antigua Checoslovaquia.












