“Los argentinos nunca tenemos problemas porque los negamos”

Rodrigo Fürth (Foto: autor)

Rodrigo Fürth es un cineasta argentino con sangre checa en sus venas. Vino a participar en el festival de cine Febiofest de Praga con su película A Través de tus Ojos. Ya había estado antes en el país, en Karlovy Vary, con su anterior filme, Tocá para Mí, en el año 2001, y entonces fue a la búsqueda de sus raíces bohemias en la ciudad de Strakonice.

Rodrigo Fürth (Foto: autor)
-Hola, Rodrigo.

“¿Cómo estás? Buenos días”.

-Bienvenido a Praga.

“Muchísimas gracias, un placer estar acá, dialogando con ustedes”.

-Cuéntanos un poco de tu película.

“A Través de tus Ojos es una película que tiene la raíz en la crisis argentina. El sentimiento que a mí me provoca es encontrado, porque por un lado es una linda película, me gusta mucho, y por otro me recuerda un momento complicado de la Argentina. Fue un momento en el cual mi país tocó fondo y entonces por primera vez en mucho tiempo, desde que yo tengo memoria, algunos argentinos nos pusimos críticos con nosotros mismos. Entonces, yo lo que hago es sacar de la Argentina a cuatro, cinco personajes, ponerlos fuera del contexto, y ahí, con el contraste, es donde aparece la argentinidad al máximo. Ahí es donde aparecen todas nuestras características, buenas y malas”.

-Además, según tengo entendido, coincidieron dos crisis en la escritura de tu película, la argentina y los ataques terroristas del 11 de septiembre, en Nueva York.

“Exacto. La idea de filmar en Nueva York empieza en realidad con unos premios que gané por mi película anterior, Tocá para Mí, que obtuve en esa ciudad y que representaban fondos para producir y filmar en Nueva York. Entonces plena crisis del 9-11 y plena crisis argentina y yo tenía que pensar algo para filmar allá. Todo el mundo estaba escapando de dos lugares en el mundo, de Nueva York y de Buenos Aires”.

-Me imagino que te salió una película bien triste.

“Sí, exactamente. Es una película que tiene humor, por otro lado. Un humor negro que la gente que lo va a ver disfruta mucho. Te estás riendo y de repente se te hace un nudo en la garganta. Es una película sin concesiones y la crítica en general agradeció por un lado esa dureza con la cual yo trato a mi propio pueblo y por otro lado tiene un humor negro que la gente disfruta mucho”

-¿Es la historia de dos personas ya mayores que tienen problemas económicos en Argentina y van a Nueva York?

“Los argentinos nunca tenemos problemas, ellos tampoco. Ellos no admiten, niegan sus problemas. Yo creo que la crisis argentina del 2001 y todas las crisis que nosotros tenemos es porque somos muy negadores. Ellos niegan sus crisis. Él es un empresario con la fábrica quebrada, que no puede pagar los sueldos, pero cómo no va a poder viajar a Nueva York. Entonces viaja igual con su mujer y los problemas se le empiezan a suscitar allá, cuando por un inconveniente que tiene pide que le giren fondos desde Argentina y allá le dicen 'qué fondos si no tenemos ni para pagar los sueldos'. Y entonces aparece por un lado la solidaridad argentina y latinoamericana, que estamos siempre tratando de apoyarnos unos a otros, pero por otro lado aparece esa particularidad que yo personalmente hago como autocrítica que siempre tratamos de alguna manera de sacar provecho de las situaciones”.

-¿Y cómo surgió esta posibilidad de venir a Febiofest?

“Mirá, yo había venido a la República Checa a Karlovy Vary con mi película anterior, que se llama Tocá para Mí. Ahora yo no tenía conocimiento de que ellos estaban considerando mi película para Febiofest así que cuando me enteré de que me estaban invitando, me puse muy contento”.

-¿Qué sabes de cine checo?

“Mirá, me acuerdo que cuando era muy chico vi una película checa que me encantó, hace muchos años, que se llamaba Saltando los Charcos. Ahora, si me preguntas quién la dirigió... Una película que hasta me marcó pero ahora que preguntas, debería fijarme en Internet y ver cuál era el nombre de esa película en checo y qué significaba. Y después hay una película que vi, comercial pero que a mí me gustó, Kolya, te acuerdas, ganó un Oscar, esa me pareció una película muy bien pensada y contaba ese momento particular que vivió la República Checa. Llega muy poco cine checo a la Argentina, muy poco”.

-Me contabas recién que tienes un poco de sangre checa en tus venas, sería interesante que me explicaras eso.

“Sí. A ver... Por parte de mi madre son todos españoles gallegos. Por parte de mi padre, mi abuela es oriunda de Viena y mi abuelo nació en Strakonice, en la República Checa. Y cuando vine a Karlovy Vary, en el año 2001, fui a Strakonice. Lo que me llamó la atención en Strakonice es que todo estaba como hace 100 años, o 200. No habían tirado abajo nada. Y fui a ver la fábrica que había pertenecido a mi bisabuelo, que se la había expropiado el Imperio Austrohúngaro, unos años antes de la Primera Guerra Mundial. Por eso la familia de mi abuelo se fue a vivir a Viena, ahí conoció a mi abuela y de ahí a la Argentina. Siempre es como muy emotivo volver a ciertas raíces”.

-Hay mucha colonia checa en Argentina, ¿no?

“Sí, hay, es cierto, ahora se acaba de abrir un Centro Cultural Checo que ya es independiente incluso de la embajada”.

-Muchas gracias por tu tiempo y que te vaya bien con la película.

“Muchísimas gracias y mucha suerte para ustedes también”.

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