“Llamamos a todos los checos, defiendan la radio”: un locutor de la Radio Checoslovaca desafió a los nazis e incitó la rebelión
5 de mayo de 1945. Se cumplen 81 años del levantamiento de Praga, que marcó el principio del fin de la ocupación nazi en la entonces Checoslovaquia. Y fue precisamente un locutor de la Radio Checoslovaca el que dio el paso inicial, incitó a los ciudadanos, quienes decidieron apoyar y defender la radio de todos.
“¡Todos los checos a la radio! Llamamos a la policía, a los agentes y a las unidades armadas. ¡Vengan a ayudarnos, llamamos a todos los checos! Ayuden a la Radiodifusión Checoslovaca. ¡Llamamos a todos los checos a que nos ayuden!”.
Ese fue el famoso llamamiento que la Radio Checoslovaca hizo el 5 de mayo de 1945, que dio inicio a la rebelión contra los nazis.
Un poco antes, el locutor Zdeněk Mančal, sentado ante el micrófono, comenzó su boletín matinal con una frase histórica y confirmó lo que es sabido, que muchas veces la pluma puede doblegar a la espada. Este locutor, que se convirtió en héroe, dijo lo siguiente:
“Je právě sechs hodin”, “son las seis de la mañana en punto”.
Pero la clave está en cómo lo dijo: seis en alemán, sechs, y el resto en checo, una lengua proscrita, prohibida, que durante todos los años de ocupación nazi había estado fuera de las ondas radiales. Los checos no podían escuchar su radio en checo, solo en alemán, la lengua del invasor.
Este locutor encendió la mecha de la rebelión y los ciudadanos hicieron caso y salieron a defender su radio, la radio de todos, en lo que se conoce como la batalla de Praga, que no fue incruenta, hubo muchas víctimas, en ambos bandos, y todo comenzó en la sede principal de la Radio Checoslovaca, en la calle Vinohradská 12, donde todos los años hay homenajes y se reúnen ciudadanos y autoridades, para recordar y honrar la gesta.
El historiador Filip Stojaník recordaba a Mančal en una entrevista reciente con la Radio Checa.
“Zdeněk Mančal participó en actividades de la resistencia, pero su momento de mayor gloria llegó en mayo de 1945. Este es, sin duda, un acontecimiento clave no solo en la historia de la Radio Checa, sino también nuestra historia checoslovaca común. El 5 de mayo a las 6:00 de la mañana, Zdeněk Mančal comenzó su informe con Je právě sechs hodin (son las seis de la mañana en punto). Según los testimonios disponibles, sorprendió incluso a su colega alemán con esas palabras en checo. Pero lo crucial fue su locución de las 12:33 del mediodía, que posteriormente se designó como el primer informe revolucionario de la Radio Checoslovaca. Se trata de un discurso célebre, citado en diversas películas y producciones televisivas de la época, en el que Zdeněk Mančal pidió ayuda a la Radio e hizo un llamamiento al público para que también solicitara apoyo”.
Traidor a la patria
Zdeněk Mančal nunca fue comunista y por eso fue despedido de su lugar de trabajo en 1948, incluso con prohibición de entrar a la Radio Checoslovaca. Poco después, fue detenido y acusado de alta traición a la patria y condenado a varios años en prisión.
Pero también fue enviado a realizar trabajos forzados a las minas de uranio de la región de Jáchymov, lo que debilitaría su salud, según informa la Televisión Checa.
Tras salir de la cárcel, Mančal trabajó como obrero de la construcción, nunca le fue concedida la medalla de luchador antifascista y falleció a los 61 años en 1975, casi olvidado por la historia oficial reescrita por el régimen imperante. Fue el héroe del levantamiento de Praga y murió en el anonimato.
Este martes 5 de mayo, en el aniversario 81 del levantamiento de Praga, se realizó el acto conmemorativo habitual en la sede de la Radio Checa, con la presencia de numerosas autoridades y público general.
A las 12:30 en punto comenzaron los invitados como es costumbre a depositar ofrendas florales en la entrada principal de la radio.
No tenemos miedo
El primer orador fue el director de la Radio Checa, René Zavoral, quien destacó el papel clave que la radio jugó en la libertad del país y en la lucha por la democracia.
“Hay momentos en la historia en que es apropiado recordar el orgullo nacional y el verdadero patriotismo. Sencillo, sin ostentación ni adornos. Solo podemos compadecer a una nación que no cuenta con ejemplos y modelos similares en su historia. Afortunadamente, nosotros sí los tenemos, y el levantamiento de Praga es uno de ellos. Nos damos cuenta una y otra vez de que, con nuestras acciones, estuvimos del lado correcto de la historia y lo seguimos estando. Para nosotros, los radioaficionados, este recuerdo tiene un peso especial. Fue desde aquí que la señal para iniciar el levantamiento nacional resonó en las ondas de radio. Formalmente, era una llamada de auxilio, pero su verdadero significado era diferente. En Radio Checa, ya luchamos por la libertad, por nuestra libertad y por la vuestra. No tenemos miedo, y vosotros tampoco deberíais tenerlo. Estas palabras siguen resonando en nosotros hoy, recordándonos que la radio fue y sigue siendo una voz que se escucha en momentos decisivos. Por eso nos reunimos aquí cada año para honrar la memoria de nuestros caídos y asegurarnos de no solo escuchar su llamamiento, sino también de comprenderlo. Gracias por venir a honrar a la Radio Checa con nosotros”.
No olvidaremos
Después tomó el micrófono el presidente de la Cámara de Diputados, Tomio Okamura (SPD), quien resaltó la trascendencia de este día y agradeció el sacrificio de los que dieron su vida.
“Señoras y señores, quisiera agradecer a la Radio Checa la invitación y la oportunidad de conmemorar con ustedes a quienes se enfrentaron a los ocupantes nazis en mayo de 1945. El Levantamiento de Praga también tuvo una gran importancia militar. Los insurgentes levantaron más de 2000 barricadas que bloquearon las principales carreteras de Praga. Esto impidió que las tropas alemanas avanzaran eficazmente hacia el oeste. Unos 30 mil combatientes, desde adolescentes hasta ancianos, se unieron a la lucha, atrayendo la atención de las tropas alemanas a medida que el Ejército Rojo se acercaba. Su lucha aceleró el fin de la guerra en Europa. No olvidaremos la valentía de nuestros antepasados, dondequiera que hayan luchado contra los nazis. Al contrario, incluso hoy, sus sacrificios por la libertad y la soberanía de nuestro Estado nos obligan a mantener nuestra República Checa libre y soberana para las generaciones futuras. Pero nuestra patria no nos pertenece solo a nosotros. Es la patria de nuestros antepasados, quienes la construyeron, quienes murieron por ella luchando por su independencia, y es también la patria de nuestros descendientes, a quienes, estoy seguro, les transmitiremos libres y prósperos. En honor a la memoria de todos aquellos que se sacrificaron por nosotros, para que hoy podamos vivir libremente y hablar checo. Gracias”.
Nuestra responsabilidad
Finalmente, el primer vicepresidente del Senado, Jiří Drahoš (independiente por STAN) hizo paralelismos entre los desafíos de entonces y los de hoy.
“Hoy nos enfrentamos a desafíos diferentes, pero no por ello menos importantes que en 1945. A diferencia de otros países europeos, no estamos ocupados por un ejército extranjero, pero el mundo que nos rodea demuestra una vez más la fragilidad de los valores democráticos. Vemos con qué facilidad se propagan el miedo y la desinformación, con qué rapidez surgen los enfrentamientos en la sociedad. Y qué peligroso es cuando los extremistas relativizan la verdad. La libertad no se puede tomar como algo que tenemos asegurado, y la democracia tampoco es un estado permanente. Cada uno de nosotros tiene la responsabilidad de preservarlas. Afortunadamente, hoy no tenemos que construir barricadas físicas, pero debemos estar preparados para construir otro tipo de barricadas. Barricadas contra la indiferencia, contra el odio, contra la mentira. Debemos tener el valor de alzar la voz cuando la justicia se ve amenazada. Debemos oponernos a quienes pretenden desmantelar el Estado de derecho y debemos proteger el espacio público donde se puede expresar la libertad de expresión, tal como se expresó aquí hace más de 80 años. El sacrificio de quienes lucharon entonces nos compromete a un comportamiento responsable en la vida. Honremos su memoria no solo con un recuerdo silencioso, sino también defendiendo los valores por los que lucharon”.
Durante el Levantamiento de Praga fallecieron unos 1700 ciudadanos checoslovacos, unos 300 soldados del Ejército de Vlásov, unos 1000 nazis y 30 soldados soviéticos. En la sede de la Radiodifusión Checoslovaca ofrendaron sus vidas 89 redactores y empleados de la radio, policías, así como otros ciudadanos que dieron su vida por la libertad.
Relacionado
-
80 años del final de la Segunda Guerra Mundial en Checoslovaquia
En Radio Praga Internacional repasamos los principales eventos que marcaron el histórico año de 1945 y cómo se vivieron en la antigua Checoslovaquia.








