La quiebra amenaza al emblemático Centro de Congresos de Praga

Kongresové centrum v Praze

Uno de los símbolos de Praga, el Centro de Congresos está amenazado por la bancarrota si no resuelve sus deudas para el año 2014. Inaugurado como Palacio de la Cultura, era el lugar donde el Partido Comunista realizaba sus congresos.

Milan Richter
El edificio que en su inauguración hace 28 años fue descrito por la dialéctica de la época como el “brillante resultado del trabajo conjunto de los cerebros y las manos del país”, ahora atraviesa momentos complicados. Las deudas e intereses que contrajo durante su reconstrucción hace una década, superan los 74 millones de euros. El Centro de Congresos, que registra pérdidas anuales de más de dos millones y medio de euros, no puede hacer frente siquiera al plazo que debe pagar el año que viene. Apenas le da para los intereses.

Milan Richter, concejal en Praga del Partido Cívico Democrático y presidente del Centro de Congresos explica la raíz del problema.

“En aquella época, el Estado acordó con la ciudad de Praga que ayudaría a devolver el dinero. Por desgracia, los últimos cambios políticos han hecho que el nuevo Gobierno se olvide del compromiso”.

Centro de Congresos, foto: Štěpánka Budková
Desde el Ministerio de Finanzas se critica la gestión de la sociedad rectora, de la que se piensa que podría obtener mayor rentabilidad de las instalaciones con un mejor uso. La solución que propone la ciudad de Praga es la venta del centro de negocios del Centro de Congresos y el hotel Holiday Inn, situado al lado. Pero el Estado tiene derecho a no permitir tal operación, como parece seguro que ocurrirá.

Los problemas del edificio no terminan ahí. Según el arquitecto Zdeněk Lukeš, que participó en la reconstrucción de la década de los 90, en el Centro de Congresos habría que seguir invirtiendo.

“Hay grandes espacios que hay que climatizar. En su estado actual son difícilmente aprovechables. Ya se pensó en ello durante la reconstrucción para la reunión del Fondo Monetario Internacional en el año 2000, pero por razones económicas no se llevaron a cabo.”

En septiembre se intentará llegar a un acuerdo para poder salvar el Centro de Congresos de Praga. Un edificio que está considerado como una de las 13 mejores salas de conciertos del mundo, con una acústica comparable al Royal Albert Hall de Londres.