¿La obesidad infantil como enfermedad grave? Así deberán calificarla los pediatras checos
La obesidad infantil se vuelve un problema grave en Chequia. El número de niños con sobrepeso crece constantemente. El Ministerio de Salud prepara un cambio de postura para combatir ese mal.
Más del 60% de los checos tienen sobrepeso y, en el caso de los niños se trata de una cuarta parte de los menores. Así lo revelan datos reunidos por el Instituto Nacional de la Salud el año pasado. En 2021, los médicos calificaron de obesos al 16% de los niños checos y consideran alarmante que, en comparación con 2016, su cantidad subió un tercio. La mitad de esos niños padece, además, obesidad extrema, lo que puede llevar a serias complicaciones de salud, como dijo a la Radio Checa el pediatra y médico deportivo Dalibor Pastucha.
“Lo que es más peligrosos todavía es que se incrementa el número de niños con obesidad mórbida, o sea con un grado extremo de obesidad. Son niños que pesan entre 140 y 170 o más kilos. En estos casos es casi improbable que esos menores lleguen a recuperarse del todo sin padecer serias enfermedades en el camino”.
En el caso de los menores entre 13 y 17 años, la preocupante cifra del sobrepeso subió desde 1996 hasta la actualidad del 10% al 25%. La causa de ese mal, según los médicos, son las malas costumbres alimentarias dentro de la familia, el consumo diario de bebidas dulces y la falta de actividades físicas de los menores. Con frecuencia, en vez de salir a pasear con sus amigos, prefieren pasar su tiempo libre pegados a su móvil o computadora.
Las autoridades vienen advirtiendo este peligro desde hace algún tiempo, pero recién ahora el Ministerio de Salud presentó un proyecto con una nueva normativa que, a partir del próximo año, se propone introducir cuidados regulares y a largo plazo para este tipo de pacientes. Los niños con sobrepeso u obesidad deberán ser seguidos de forma constante por sus pediatras, como sostuvo para la Radio Checa el portavoz del mencionado ministerio, Ondřej Jakob.
“Este tipo de cuidados médicos puede ofrecerlo también otro médico especialista, con lo que se refuerza la cooperación entre diversos sectores de Salud. O sea, que además de pediatras pueden ayudar a resolver el problema de la obesidad también otros expertos en el tema. Pero el coordinador principal seguirá siendo el pediatra, quien conoce mejor al niño en cuestión, determina el nivel de su obesidad y puede recomendar los cuidados de otros especialistas puntuales”.
Hasta el presente, los pediatras ofrecían a los niños con sobrepeso cuidados según las posibilidades existentes y los programas de las aseguradoras en este tema. En el futuro, será una obligación dedicarles cuidados especiales, al igual que sucede con otras enfermedades graves. Solo eso facilitará descubrir a tiempo una eventual enfermedad grave en los niños con sobrepeso extremo. No obstante, para lograr combatir el mal de la obesidad en los menores, resulta indispensable la estrecha colaboración entre el médico y los padres del niño que, además, también debe ser a largo plazo, como recalcó para la Radio Checa el pediatra Dalibor Pastucha.
“Desde siempre tratamos de trabajar con toda la familia y ayudamos a cambiar su alimentación. Es importante que los demás familiares apoyen con su propio ejemplo al menor que trata de combatir la obesidad y bajar de peso”.
Los gastos anuales por los tratamientos de las complicaciones relacionadas con la obesidad en Chequia llegan a más de 1226 millones de euros en total y una gran parte de estas finanzas va destinada a los pacientes de menor edad. De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, la obesidad llegó a ser un serio problema y uno de los factores principales de la invalidez y la mortalidad en toda Europa. Sus especialistas insisten en la importancia de combatirla o prevenirla lo más pronto posible, es decir, desde la infancia.








