Jíloviště, la localidad a las afueras de Praga que se transformará en nuevo epicentro europeo de IA
Chequia presentó de manera oficial su candidatura para acoger una de las gigafábricas que proyecta la UE, revelando también dónde se ubicará exactamente el centro y cómo se financiará un ambicioso proyecto de cerca de 4 mil millones de euros.
Fue hace apenas unos días cuando hablamos acerca del nuevo gran proyecto tecnológico que Chequia sueña con acoger: una gigafábrica de inteligencia artificial con la que planea convertirse en uno de los cinco centros europeos de supercomputación promovidos por la UE, como parte de su ambición por hacerse fuerte en un mercado que EE.UU. y China amenazan con monopolizar.
Faltaban por conocerse, sin embargo, los detalles concretos del proyecto, algo que hemos podido descubrir finalmente esta misma semana en la que el Ministerio de Industria y Comercio checo envió oficialmente su solicitud a Bruselas.
Más allá de dicho trámite, ya sabemos dónde se levantará este moderno centro: bien al sur y a las afueras de la capital praguense, en el municipio de Jíloviště, y en unos terrenos pertenecientes a la empresa České Radiokomunikace (CRA), que también actuará como inversora.
Así lo anunció el Gobierno que, tras oficializarse la candidatura checa, desveló algunos detalles más acerca del proyecto. El centro de datos checo contará con cerca de 100.000 chips de última generación, superando ampliamente la capacidad de los centros actuales, mientras que, para alimentar esta infraestructura, CRA ya ha asegurado una potencia inicial de 26 megavatios, que se ampliará hasta 77 megavatios en una eventual segunda fase.
Además, se da la circunstancia de que la propia CRA ya tenía planeado construir su propio centro de datos, mucho más modesto, en el lugar. Como anillo al dedo para una gigafábrica checa que, de resultar elegida, lo reemplazaría en dichos terrenos.
"Actualmente se están ultimando los preparativos para la construcción de un centro de datos en nuestro propio terreno con suficiente capacidad de red. Será uno de los más grandes y modernos de la región, por lo tanto, es lógico que CRA participe en el proyecto de la gigafábrica de IA", declaró Anna Tůmová, portavoz de la empresa.
También hay detalles acerca de la financiación y la fórmula que hará posible la gran apuesta tecnológica checa. Según comentó recientemente el viceministro de Industria y Comercio, Jan Kavalírek, la inversión, de unos 3,6 mil millones de euros, se distribuirá entre el sector privado (que asumirá dos tercios del coste), la Unión Europea y el propio Estado checo. Una vez finalizado, el centro de Jílovište sería operado por České radiokomunikace.
“Parte de la capacidad informática del centro de datos sería utilizada comercialmente por un inversor privado, parte se destinaría a los fines de la Comisión Europea y parte se reservaría para instituciones científicas checas y para investigación y desarrollo”, explicó Kavalírek.
Por lo pronto, Chequia ya sabe que tendrá competencia en esta carrera por liderar la IA, con países como Alemania, Dinamarca, Francia, Polonia o Rumanía que también han expresado su interés en albergar una de estas gigafábricas. Sin ir más lejos, y más allá de rumores, España confirmó que también ha presentado de manera oficial su candidatura para que Móra la Nova (Tarragona) acoja una de ellas.
Para Chequia, ya solo queda esperar hasta finales de año, cuando se prevé que la Comisión Europea tome una decisión acerca de un centro que podría llegar a estar operativo a escasos kilómetros de Praga en el año 2028.








