Incendios en España: "Checos y eslovacos estamos aquí, en tierra española, ayudando donde se necesita"
España solicitó ayuda europea para sofocar los terribles incendios que azotan gran parte de su territorio. El embajador checo en Madrid, Libor Sečka, explicó a RPI en qué consiste la ayuda enviada desde Chequia, que no tardó en responder al llamado de emergencia español.
Los trágicos incendios que azotan a España en este momento ya han convertido al 2025 en el peor año en materia de este tipo de siniestros forestales del siglo XXI. Según datos del Sistema Europeo de Información sobre Incendios Forestales (EFFIS), las llamas han devastado más de 390.000 hectáreas solo hasta el 20 de agosto, una cifra cercana a lo que se quemó en todo 2022. Los focos, especialmente intensos en Ourense, Extremadura y Castilla y León, ya han provocado siete muertes y la evacuación de unas 30.000 personas. La magnitud del desastre llevó al Gobierno español a solicitar ayuda internacional, a la que respondió de inmediato la República Checa.
Un helicóptero Black Hawk checo, equipado con un sistema Bambi Bucket para descargas de agua, llegó a la base aérea de Matacán, en Castilla y León, junto con un equipo de bomberos, técnicos y pilotos. Su misión se enmarca en la mayor operación de apoyo europeo contra incendios en España en muchos años, que también incluye recursos de Francia, Alemania, Países Bajos, Finlandia, Italia y Eslovaquia.
El embajador de Chequia en Madrid, Libor Sečka, explicó a Radio Praga Internacional cómo se organizó la cooperación.
“El Gobierno checo, y en concreto el ministro de Exteriores Jan Lipavský, decidió el domingo pasado, a petición de España, enviar el helicóptero Black Hawk para ayudar en la lucha contra los incendios. El vehículo realizó un viaje largo desde la ciudad de Přerov, en Moravia, hasta la base aérea de Matacán, en Castilla y León.
Los bomberos checos llegaron anteayer a la base y ayer fue su primer día operativo. Su tarea consistió en participar en las operaciones en Extremadura, concretamente cerca del pueblo de Hervás.
En total había siete helicópteros trabajando de forma muy coordinada, como un tren aéreo descargando agua sobre las llamas. El objetivo era impedir que el fuego se acercara a las casas y a la población civil de Hervás. Se puede decir que lograron este objetivo, ya que, por el momento, las llamas no han alcanzado el pueblo, algo que incluso se ha mencionado hoy en la prensa española.
Yo estuve ayer con ellos en la base de Matacán para ver cómo se coordina todo. Hablé con la subdelegada del Gobierno en Castilla y León, con el jefe de la base y, por supuesto, con nuestros bomberos y el equipo del helicóptero. Todos están muy contentos de poder participar en un trabajo destinado a salvar tanto la propiedad como la vida de la gente. Lo único que señalan es que les gustaría que se les permitiera aprovechar aún más la capacidad de nuestro helicóptero, porque esta es la primera vez que España invita a equipos extranjeros a participar en el esfuerzo de extinción. Se ve que todavía hay aspectos que se pueden mejorar, pero eso es secundario. Estoy convencido de que en los siete días restantes la capacidad checa, al igual que la italiana y la de otros países, será utilizada al cien por cien”.
En medio de la urgencia, se produjo una pequeña confusión en los últimos días en Extremadura, cuando su presidenta, María Guardiola, agradeció públicamente por la ayuda a “Checoslovaquia”, que dejó de existir en 1992. La política corrigió su error rápidamente en redes sociales, pero no del todo, puesto que luego mencionó que en realidad quería agradecer a Eslovaquia, sin hacer mención a Chequia. El embajador checo aclaró la situación, evidenciando que no hay dudas sobre la ayuda de origen checo, al tiempo que se mostró comprensivo con el error de la dirigente.
“Estamos hablando de dos equipos: uno checo y otro eslovaco. Son unidades de rescate, cuyo objetivo es salvar vidas y proteger propiedades. Ambos equipos trabajan con helicópteros del mismo tipo, que pertenecen a un propietario eslovaco. La parte checa alquila uno de esos helicópteros en virtud de un contrato anual, y lo opera en sus misiones.
En este caso, aunque los helicópteros son de origen eslovaco desde el punto de vista de la propiedad, están al servicio de Chequia o de Eslovaquia según corresponda. El Gobierno checo financia una parte de la operación, mientras que la Unión Europea cubre el resto. Se trata de unos 190.000 euros, una suma nada pequeña. Lo mismo hacen los eslovacos con su vehículo.
La confusión surgió porque la presidenta extremeña, en su intervención, agradeció la ayuda a ‘Checoslovaquia’, un país que dejó de existir hace 33 años. Yo lo entiendo perfectamente: en una situación tan extrema pueden darse estos lapsus. Además, ella corrigió de inmediato su error.
Lo importante es que tanto checos como eslovacos estamos aquí, en tierra española, colaborando en Extremadura y en Castilla y León, donde haga falta. Esa es la verdadera noticia, y en eso coincido plenamente con mi colega, el embajador eslovaco”.
Sobre la duración de la misión checa, Sečka señaló que, en realidad, dependerá de una suma de factores, entre los que se incluyen el nivel de control de los incendios y el hecho de que España solicite o no más ayuda.
“Eso depende mucho de cómo evolucione la situación en las zonas afectadas. Por el momento, España ha solicitado la ayuda por un tiempo determinado. Si se necesitara prolongarla, esperamos que las autoridades españolas lo comuniquen y entonces evaluaremos nuestras posibilidades. Por ahora, se cuenta con la presencia de nuestros bomberos hasta el próximo miércoles”.
Finalmente, el embajador describió el ambiente en la base de operaciones.
“Estuvimos en la base de Matacán, que se encuentra a unos 80 kilómetros de las áreas más afectadas. Allí se respira tranquilidad y seriedad. Los equipos son muy conscientes de la gravedad de la situación.
Puedo confirmar que existe una cooperación muy efectiva y positiva entre los militares españoles de la base y todos los contingentes extranjeros presentes: checos, eslovacos, italianos. He visto personalmente esa atmósfera de solidaridad y de compromiso con la tarea común que todos tienen ante sí”.








