La devastación del fuego: de la tragedia española a la historia negra checa, con cifras del desastre
Mientras España sufre una de las peores olas de incendios de su historia, realizamos un repaso a las llamas más devastadoras en clave checa. De la Suiza Bohemia al incendio del Palacio Industrial de Praga.
Los desastres naturales son fenómenos periódicos, casi siempre impredecibles. Sin embargo, muchas veces estos siniestros tienen que ver con la acción humana, por lo que entran en juego factores sociales, ambientales y también económicos.
Los incendios del último tiempo son un claro ejemplo de ello, en especial los que todavía sufre España, en concreto en zonas como Galicia o Castilla y León, que vive hoy uno de los peores siniestros de este tipo de toda su historia. Por el momento, el saldo es de ocho fallecidos, más de 350.000 hectáreas quemadas y un impacto ambiental y económico aún difícil de calcular, cuya recuperación será probablemente cosa de décadas.
Según medios españoles, el coste de los incendios se cifra ya en 10.000 millones de euros en total: con unos 8000 millones de euros de gasto destinado a la extinción de las llamas más otros 2000 millones correspondientes a las labores de restauración de las zonas afectadas.
Pero el fuego no se detiene en las fronteras de España. En Chequia, las llamas también han dejado su nefasta huella y causado estragos en más de una ocasión, y es por eso que hoy repasamos algunos de los incendios más destructivos de la historia checa junto a las cifras y los números de la tragedia.
No hay que irse muy lejos para encontrar el peor incendio forestal en la historia de Chequia. Fue en julio de 2022 cuando en los bosques del Parque Nacional de la Suiza Bohemia las llamas arrasaron más de 1600 hectáreas, involucrando en su extinción a 6000 bomberos y causando daños por un valor de unos 11 millones de euros.
Otro de los peores incendios forestales de la historia checo llegó en mayo de 2012 en la conocida como “Sahara de Moravia”. El fuego devoró a lo largo de seis días unas 200 hectáreas del bosque de Doubrava, en Moravia del Sur, causando daños que se estimaron en cerca de 1,2 millones de euros.
A estos se suman otros casos, como los fuegos de Železný Brod (Jablonec) en 2020, con un saldo de 28 hectáreas quemadas, así como los de Hostěnice, región de Brno, en 2017 que sumaron otras 20.
Ya yendo fuera del entorno forestal, el fuego también ha sido el culpable de otro puñado de auténticos desastres en clave checa. Uno de los más recordados, sin duda, es el caso del Hotel Olympik de Praga, donde en mayo de 1995 perdieron la vida ocho personas, a las que se sumó más de una treintena de heridos. Los daños materiales se estimaron entonces en más de 1,5 millones de euros.
También célebre fue el incendio que destruyó toda el ala izquierda del Palacio Industrial en el Recinto Ferial de Praga, en octubre de 2008. Se calcula que los daños ascendieron a más de 40 millones de euros.
Otro de los más destructivos es el registrado en agosto del 2015, cuando una unidad de etileno explotó en una planta química de Litvínov, provocando un desastre que obligó a la evacuación de un millar de personas y dejó unos daños que se estiman en más de 160 millones de euros.
A estos se podrían sumar además, por ejemplo, los casos del aeropuerto de Ruzyně, donde un incendio destruyó un avión ATR 42 de Czech Airlines causando daños por unos 300 millones de dólares, o el de la estación de tren de Florenc, en Praga, en el año 2010, uno de los más trágicos de la historia moderna de la capital praguense en el que nueve personas perdieron la vida.
En cuanto a las cifras generales, en el primer semestre de 2025 los daños por incendios en Chequia se dispararon. Las aseguradoras registraron unas 2900 reclamaciones, un 15% más que el año anterior, con pérdidas que alcanzaron cerca de 118 millones de euros y un incremento interanual del 147%, según datos de la Asociación Checa de Compañías de Seguros.








