El Tribunal Supremo de Cuentas critica el uso de fondos europeos en hospitales checos

El Tribunal Supremo de Cuentas de la República Checa (NKÚ) criticó el uso de los fondos destinados a reforzar la resiliencia de los principales hospitales checos ante posibles crisis. Según el organismo, parte del dinero se utilizó de forma ineficiente y algunos centros adquirieron equipos médicos que no necesitaban o para los que no contaban con suficiente personal cualificado.

Los ministerios de Salud y de Desarrollo Regional distribuyeron cerca de unos 770 millones de euros, procedentes del programa europeo REACT-EU creado tras la pandemia de COVID-19. El tribunal considera que la República Checa desaprovechó una oportunidad única para modernizar el sistema sanitario, mientras que el Ministerio de Desarrollo Regional defendió que las inversiones permitieron mejorar la preparación del país frente a futuras pandemias y otras situaciones de emergencia.