El Slavia de Praga se consagra campeón en un estadio vacío tras los disturbios del derbi
El Slavia de Praga conquistó este miércoles su título número 23 de liga local tras golear 5-1 al Jablonec en un estadio Eden vacío, debido a la sanción impuesta después de los incidentes ocurridos en el reciente derbi contra el Sparta Praga. A pesar de la ausencia de público, cientos de aficionados celebraron fuera del estadio mientras los jugadores y el cuerpo técnico festejaban discretamente el campeonato, informó la agencia ČTK. El entrenador Jindřich Trpišovský calificó la temporada como una de las más difíciles que ha vivido en el club, en declaraciones a la prensa local.
El presidente del club, Jaroslav Tvrdík, había anunciado inicialmente la cancelación de las celebraciones oficiales y la donación del dinero previsto a obras benéficas. Sin embargo, posteriormente confirmó que sí habrá festejos tras el último partido de la temporada frente al Viktoria Pilsen para que los aficionados puedan reunirse con el equipo. Según los jugadores, el título estuvo marcado más por el alivio que por la euforia debido a las consecuencias de los disturbios del pasado fin de semana.
Los incidentes durante el derbi entre Slavia y Sparta Praga se desataron cuando varios aficionados invadieron el terreno de juego y algunos atacaron tanto a jugadores rivales como a seguidores del equipo contrario. Tras los hechos, las autoridades disciplinarias castigaron al club con partidos a puerta cerrada, por lo que tanto el duelo ante Jablonec como la futura entrega del trofeo deberán disputarse sin espectadores.