El oro de los incas llega a Praga

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A contar de noviembre próximo, en el Castillo de Praga, los checos podrán visitar una exposición única, de valor incalculable, pero cuyos seguros ascienden nada menos que a 121 millones de dólares. Se trata de La maldición del oro: mil años de oro inca.

Alberto Salas, embajador del Perú, junto a Thomas Hafermann y Ralph Urban, de la empresa Výstavnická, que organiza la exposición
Una oportunidad sin igual, que quizás no se repita. Así calificaron sus organizadores la exposición sobre el oro de los incas, que se inaugura el 1 de noviembre. Se trata de 87 piezas exclusivas, pertenecientes a la familia Mujica Gallo, de Perú, que forman parte del Museo de Oro, de Lima.

La muestra vendrá exclusivamente a Praga en lo que será todo un acontecimiento, según destaca el embajador del Perú en la República Checa, Alberto Salas.

“El Perú patrocina este tipo de exposiciones porque es mostrar al mundo nuestro patrimonio histórico, cultural, arqueológico. El seguro es muy caro, muy, muy alto, la organización es muy alta, muy cara. La exposición tuvo lugar la última vez en Alemania en el año 2006. En esa época se empezó a trabajar la posibilidad de presentarla aquí en la República Checa. Han sido dos años de trabajo para poder lograr que la exposición venga aquí. Y viene, lo que es importante de resaltar, es que viene sólo a Praga y después regresa al Perú”.

El embajador peruano enfatiza la belleza y originalidad de las piezas que formarán parte de la exhibición, correspondientes al período inca y también anteriores, como resalta.

“Hay piezas que son únicas, realmente, de los cuspiniques, de los vicús, de los chavín o de los chimús, hay piezas maravillosas en esta colección que son realmente únicas y creo que eso hace la importancia de la exposición, que sea por primera vez que una exhibición de esta envergadura, de esta importancia tiene lugar en Praga”.

Markéta Křižová, profesora del Centro de Estudios Iberoamericanos de la Universidad Carolina, es la comisaria de esta exposición.

Para ella, más importante que el valor monetario, más allá de los 121 millones de dólares del seguro para poder traer estas piezas a Praga, es el valor espiritual del oro inca.

“Para mí los objetos no sólo tienen su valor material, que son de puro oro, y son kilogramos y kilogramos de oro, sino que tienen un valor espiritual. Para los incas, el oro encarnaba el dios supremo, es decir el sol. Los incas no pagaban con oro, no tenía ningún valor material. Pues para mí esta exposición es una ocasión para ver algo de la vida material y espiritual de los indígenas antes de la llegada de los españoles”.

La exposición La maldición del oro: mil años de oro inca será inaugurada por la primera dama de la República Checa, Livia Klausová, y podrá visitarse hasta el 31 de mayo del próximo año, en el Castillo de Praga.

Más información en www.zlatoinku.cz