El misterioso hombre japonés que aparece en Praga con rollos maki caseros

Deep Fried Virgin

Descubran con nosotros al misterioso vendedor de auténtico sushi japonés en Praga, cuya reputación le precede en las comunidades asiáticas de la capital y cuya aparición en diferentes puestos de la ciudad esperan algunos durante años.

El mercado de Holešovice | Foto: Michaela Danelová,  iROZHLAS.cz

En medio del bullicioso mercado de Holešovice, un espacio vacío al lado de la entrada denota a menudo la ausencia de un misterioso hombre japonés que ofrece, en unos horarios concretos, auténticos rollos de sushi caseros. Encontrarlo no es tan sencillo como uno podría pensar, de lo cual es buen testigo el fotógrafo taiwanés Mike Ma, que lleva intentando encontrar al cocinero más de dos años, y que compartió con Radio Praga Internacional la enrevesada historia de su búsqueda.

“La primera vez que me encontré con él fue en el cine Bio Oko en la proyección de la película Drive My Car. Iba ilusionado de ver una película japonesa y no esperaba que hubiera alguien vendiendo sushi, además lo que realmente me llamó la

atención fue que él estaba vendiendo maki casero, son unos rollos muy simples, y eso era algo que yo no esperaba ver en Praga porque la escena del sushi aquí suele ser bastante diferente”.

El fotógrafo, que lleva varios años tomando fotografías de comida asiática en diferentes partes del mundo propulsado por una fascinación por las asociaciones culturales que se generan cuando los platos abandonan su lugar de origen, aclara que en el ámbito del sushi, en República Checa muchas veces los habitantes no irían a buscarlo a un restaurante japonés.

Bio OKO | Foto:  Ian Willoughby,  Radio Prague International

“Creo que la comida cambia cuando viaja a lugares diferentes, sobre todo la comida étnica. El sushi en República Checa muchas veces lo venden en restaurantes vietnamitas. Incluso en los restaurantes japoneses más especializados, cuando venden maki, es algo raro”.

Según Mike Ma, en el caso particular del sushi, en Chequia los comensales no se sorprenderían de encontrar ingredientes que en Japón no son demasiado comunes.

“Aquí muchas veces te encuentras cosas como queso crema o ingredientes por el estilo dentro del sushi y eso es realmente más para la paleta de sabores europeos o centroeuropeos. Así que estaba muy emocionado cuando vi este puesto de maki. Y me resultó muy misterioso. Lo compré en Bio Oko y era súper simple. No era nada lujoso, nada extravagante. Pero fue una delicia ver eso en Praga”.

En los dos años que siguieron a ese primer encuentro en el cine de Letná, el fotógrafo buscó al cocinero en numerosas ocasiones en distintos lugares dela ciudad, pero, tal y como quiso el destino, de momento, su búsqueda no fue exitosa.

El mercado de Holešovice | Foto: Tomáš Vodňanský,  Český rozhlas

“Cada vez que paso por el mercado en Holešovice, suelo pasar por allí para ver si puedo volver a experimentarlo. Y muchas veces me encuentro su puesto, pero el hombre no está. Y me enteré de que es porque una vez que vende todo lo que tiene, se va a casa. Y creo que esto ocurre bastante temprano en comparación con todos los demás puestos del mercado, que suelen estar abiertos durante todo el horario de apertura. Sus vecinos en el mercado me dijeron que también vende a veces en otro sitio, cerca de Palladium, pero no supe dónde exactamente y aunque fui a ver, nunca pude encontrarlo”.

Deep Fried Virgin | Foto: Mike Ma

Para Mike Ma, el encuentro con el hombre fue una experiencia única en los años que lleva viviendo en Praga. Aparte de una breve charla con el hombre, que no habla demasiado inglés, y esos rollos de maki de atún que tomó, el taiwanés desconoce más detalles, aunque tiene una intuición de que la preparación del sushi es una actividad que el hombre lleva cabo como un hobby. El taiwanés espera poder volver a encontrarlo no solo para poder volver a repetir esa experiencia tan especial, sino también para sacar una fotografía, ya que la primera vez que lo vio estuvo tan sorprendido, que no se le ocurrió sacar la cámara.

“Mi forma de fotografiar la comida no es fotografía comercial de alimentos, sino más bien desde una lente que observa la evolución de la cultura visual que está vinculada a esos platos. Es también por eso que este hombre con su maki me chocó tanto, porque si queremos creer en algo de autenticidad, su producto está mucho más cerca de una idea de un tipo de sushi que encontraríamos en Japón que tantos otros presentes en esta ciudad”.

Según lo que investigó el fotógrafo, las probabilidades más altas de encontrar al misterioso cocinero serían el jueves o viernes en las horas que preceden al mediodía en el mercado de Holešovice.